<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss'><id>tag:blogger.com,1999:blog-11102924</id><updated>2010-01-03T10:50:56.632-03:00</updated><title type='text'>Intrépidos Navegadores del Tiempo</title><subtitle type='html'>&lt;b&gt;[Vano amontonamiento de palabras en el polvo cósmico del infinito]&lt;/b&gt;</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://intrepidosnavegadoresdeltiempo.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11102924/posts/default?orderby=updated'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://intrepidosnavegadoresdeltiempo.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><link rel='next' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11102924/posts/default?start-index=26&amp;max-results=25&amp;orderby=updated'/><author><name>Alfredo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03759967172860296299</uri><email>noreply@blogger.com</email></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>75</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>25</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11102924.post-5140933048887370858</id><published>2009-05-05T00:38:00.008-03:00</published><updated>2010-01-03T10:50:56.639-03:00</updated><title type='text'>Telaraña</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;['&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Después me contó un vecino&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;span style="font-style: italic;font-family:arial;" &gt;&lt;br /&gt;que el campo se lo pidieron,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:arial;" &gt;la hacienda se la vendieron&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:arial;" &gt;pa` pagar arrendamientos,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:arial;" &gt;y qué sé yo cuántos cuentos;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;pero todos se fundieron.&lt;/span&gt;'&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;José Hernández: "El Gaucho Martín Fierro", 173; "Martín Fierro", Edición del Centenario, pág. 44; Buenos Aires, Libra, 1972&lt;/span&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Los caminos del mundo son una alucinante tela de araña. No me refiero a la tejida por las pretenciosas normas judiciales que urdimos los hombres y Hernández hiciera descubrir &lt;a href="http://books.google.com.ar/books?id=iUzu2tDIB0AC&amp;amp;pg=PA509&amp;amp;lpg=PA509&amp;amp;dq=la+ley+es+tela+de+ara%C3%B1a+martin+fierro&amp;amp;source=bl&amp;amp;ots=_Dr-9M02tK&amp;amp;sig=HLywgkezrz_HPAM8Py_oL0JPAtY&amp;amp;hl=es&amp;amp;ei=KUAASuW_IJPGMpmK1OgH&amp;amp;sa=X&amp;amp;oi=book_result&amp;amp;ct=result&amp;amp;resnum=6"&gt;en otra parte&lt;/a&gt; al Fierro desde sus propias lecturas de Confucio, Epicteto, Manrique y el acaso rudimentario jurista uruguayo Pérez Gomar, sino a la que es fruto de la mera superposición de caminos terrestres y marítimos, algunos de ellos hijos principalmente del azar, y otros deliberadamente escogidos entre diversas posibilidades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los caminos del mundo son una alucinante tela de araña. Lo sabe cualquier persona que haya tenido oportunidad de mirar desde una elevación del terreno la tierra surcada horas antes por unos tanques, o unos tractores, o simplemente unas '4 x 4' a campo traviesa. La guerra, la siembra y el turismo son otras tantas telas de araña.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los caminos del mundo son una alucinante tela de araña. El que goza de fama de sabio en el Septentrión parece un ente ignaro en el Meridión, y viceversa. Quien exhiba ética intachable en el Oriente podrá ser acaso insolvente moral en Occidente, y recíprocamente estará en riesgo de validar por vía empírica la importancia de la cultura en la diferenciación sociológica entre grupos de seres de una misma especie con el simple requisito de un corrimiento en el espacio. El valiente en el mar resultará muchas veces cobarde en tierra firme, el audaz andariego incapaz de gobernarse en medio del océano, y quien ejerza la prudencia y la templanza en el caos y la incertidumbre acaso adolezca de fatales aventurerismo y descortesía inmerso en la más ordinaria previsibilidad. Nuestras virtudes y defectos nos atrapan en una tela de araña.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los caminos del mundo son una alucinante tela de araña. Me ha parecido ver, desde un recodo del camino de hilo en que ando atrapado, esbozar una sonrisa apenada al cefalotórax del dueño de casa, que aguarda por nosotros en el centro de su delicado abismo:  sabe que nadie intervendrá para cortar este nudo gordiano en que gimen, vociferan o guardan silencio sus huéspedes (a cada cual, su temperamento y la carga de sus destinos). Mejor así. La inercia es una tela de araña, y acaso la voluntad también lo sea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque todos los caminos del mundo, no sólo los de la Ley, son una alucinante tela de araña. Esta bitácora es una tela de araña, un libro es una tela de araña, una canción es una tela de araña, una ideología es una tela de araña, y tu mente, acaso lector, también. Una tela de araña, simple y eficaz, tejida a medida del usuario por sus propias víctimas. La telaraña virtual por antonomasia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los caminos del mundo son una alucinante tela de araña. El innegable componente de álea en que la acción humana está encuadrada temporalmente no impide crear a gusto del sujeto absolutos matemáticos o parámetros lingüísticos que suplanten la realidad y la hagan más llevadera. Hay que saber arrojar los dados y hacerse cargo, a cada instante, de esto que hemos dado en ser y que no es sólo un enunciado o una expresión abstracta. Saber ponernos serios o sonreír, según corresponda, y empezar a hacernos de nuevo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los caminos del mundo son una alucinante tela de araña. Puede que sea hora de cortar los hilos del camino y dejarse caer, venciendo los miedos, al aparente vacío. Tiempo de confiar nuevamente en la suerte. Quizás lleguemos, más o menos ilesos, a otra tierra, donde gozar nuestra breve existencia mientras a quienes se creyeron virtuosos los espera el anfitrión arácnido, el autómata que teje el Hilo Interminable, por no haberse atrevido a volar sin alas. O quizás caigamos indefinidamente a un vacío sin fin. Poco importa: la eternidad es una tela de araña, como la finitud.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me despido hasta una apropiada ocasión, confusas aunque sensibles damas, perplejos pero recios caballeros. Dejo a cada uno a solas con su correspondiente tela de araña, y les deseo que tengan éxito. Estar en cierto lugar de una telaraña es, hoy, el menor de nuestros problemas.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11102924-5140933048887370858?l=intrepidosnavegadoresdeltiempo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://intrepidosnavegadoresdeltiempo.blogspot.com/feeds/5140933048887370858/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=11102924&amp;postID=5140933048887370858&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11102924/posts/default/5140933048887370858'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11102924/posts/default/5140933048887370858'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://intrepidosnavegadoresdeltiempo.blogspot.com/2009/05/telarana.html' title='Telaraña'/><author><name>Alfredo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03759967172860296299</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='13911769342519980128'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11102924.post-116066486206386039</id><published>2006-10-12T00:09:00.002-03:00</published><updated>2009-10-06T15:10:05.475-03:00</updated><title type='text'>Grandes Fiascos de la Literatura Universal, I : Los ratones del silencio</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:85%;"  &gt;"La plaga de la literatura inglesa es el esteticismo, como la de la francesa el academicismo, de la española el barroquismo y de la alemana la pedantería." [Luis Cernuda, "Estudios sobre poesía española contemporánea", Madrid, Guadarrama, 1970, nota a pie de la página 181]&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;Media docena de personas me han tapizado de correos electrónicos en los últimos treinta días reprochándome la ausencia de entradas en esta digna bitácora. Ahora, en represalia, les dejo este texto que rescato «ad hoc» de entre las profundidades de un disquete. Que les sea leve.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La lectura de la novela de Luis Martín-Santos intitulada "Tiempo de silencio" me sumergió en una maraña de palabrería inconducente, como ocurre cuando se recorre cierto tipo de escritos expositivos de pseudofilosofía y pseudociencia. El libro deja, empero, en todo momento la sensación de ser un primer esfuerzo literario de una persona que, no poseyendo ingenio para narrar una historia manteniendo la tensión y el atractivo para el lector, cuenta sin embargo con la posibilidad de superarse en un futuro, si deja de comportarse como un Maestro Ciruela articulista del Espasa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El estudio que contiene la segunda mitad de la edición de Crítica informa que Martín-Santos, que murió pocos años después de perpetrar "Tiempo de silencio" y acaso hubiera evolucionado para bien, era un médico psiquiatra afín al por entonces clandestino socialismo español, pintoresca organización política que es una simpática bolsa de gatos en el más puro estilo radical o justicialista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La novela de marras se inserta en las consecuencias de la famosa guerra civil desatada en 1936 y aprovechada por los psicópatas Adolf y Pepe, con anuencia de sus complementarios franceses y anglosajones, para experimentar &lt;em&gt;'in anima vilis'&lt;/em&gt; con la población de la península (análogamente, el científico protagonista de "Tiempo de silencio" necesita para usos profesionales lauchitas blancas de laboratorio). Los sobrevivientes de la contienda, victoriosos, derrotados o tránsfugas, cuando no optaron por emigrar acabaron bajo la bota de un pragmático dictador que no se iba a dejar sacar así nomás el control del Gran Almacén "Don Manolo". Quino, con el almacén del papá de Manolito, apenas si mostró 'la PYME española en acción': la concepción gallega tradicional de lo que pueda ser un patrimonio incluye en la universalidad a otras cosas susceptibles de apreciación pecuniaria no consideradas tales por el derecho occidental moderno, como son las mujeres, los hijos menores de edad, los socios, la clientela y el personal en relación de dependencia. Quien no esté con la Voluntad Todopoderosa del &lt;em&gt;pater familias&lt;/em&gt;, está en contra de Dios y la Patria, y lo mismo da si el dominante es creyente, ateo, politeísta o agnóstico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Determinado el contexto histórico en que el autor compuso su obra sub examine, digamos que la lectura de Martín-Santos resulta, con sus prolijas enumeraciones y sus pinceladas sociólogicas y aun filósoficas, más insípida y aburrida que una versión literal de alguna arenga de Fidel Castro: horas y horas de cháchara insustancial carente de ritmo, llena de retórica pseudointelectual y datos inútiles que ignoran las 'navajas de Ockham', y a los bifes no se pasa nunca. Lo del autor serían los protocolos médicos y las historias clínicas psiquiátricas, matizadas con alguna charla de café, especialmente una de esas en que intelectuales aficionados a meterse en las periferias de la política deciden cómo van a arreglar el mundo por procedimientos mágicos, pero no la composición de buenas narraciones, al menos en ese instante de su vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debo reconocer que si el novelista donostiarra quiso dejarnos un testimonio impresionista de lo espantoso, gris y desconcertante que es vivir bajo una dictadura fascista siendo persona de bien, efectivamente lo consiguió, porque llegado cierto momento de la lectura ya no parece posible deshacerse un solo instante del sabor a muerte, a decadencia, a regodeo del autor en la inmundicia en que sus personajes y él mismo yacen. Martín-Santos &lt;b&gt;no nos narra verdaderamente historia alguna&lt;/b&gt;: sus personajes no toman nunca las riendas de sus conductas, no tienen vida, parecen figuras recortadas sobre un fondo de posguerra, amputadas de voluntad y con ecos de tipos literarios convencionales tomados de otros literatos anteriores al segundo tercio del siglo XX.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No se encuentra en "Tiempo de silencio" ni la abierta simpatía por el desgraciado a redimir de Benito Pérez Galdós, ni el malhumor bombardero - poético a veces - del también médico Pío Baroja, ni el poder intelectual del despelotado Unamuno, ni el grandioso barroco legible de ese notable escritor que fuera Inclán. Al no contar ya con la libertad política que se pudieron tomar esos felices antecedentes, el facultativo-narrador hace catarsis describiéndonos un mundo de seres humanos abandonados por las democracias liberales a su suerte, esto es, mostrando cómo unas personas dejadas indefensas a merced de un déspota terminan resultando en todo similares a las desdichadas ratas de laboratorio, y les nace un sentimiento a medio camino entre la resignación y la rebeldía, con algunas gotas de complicidad también, como bien lo sabemos quienes en el secundario y la Universidad tuvimos que estudiarnos la Historia del absurdo régimen monárquico del tiempo de la Colonia y las Repúblicas liberales que lo reemplazaron. Así empezaron sus trayectorias los Hidalgo, Bolívar, Belgrano, Artigas, y siguen las firmas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Martín-Santos promete mucho, &lt;strong&gt;pero&lt;/strong&gt; - insisto en este parecer - &lt;strong&gt;no nos dice realmente nada&lt;/strong&gt; de lo que nos interesaría saber de la vida de sus personajes: sus marionetas no actúan, no cobran vida propia, casi ni sugieren rumbo a sus acciones futuras, son apenas un pretexto para nuestra inmersión en un estado de ánimo del autor y unos tipos sociológicos que convienen a su ideología. Como estaba componiendo una novela, acaso el psiquiatra-autor haya supuesto que su discurso debía escindirse en numerosos personajes-voceros. Pero la narración no la escribe Baroja, ni Inclán, ni Unamuno, ni Galdós, y los personajes supuestamente centrales de "Tiempo de silencio" son como sombras de la muerte o multiplicaciones veladas de un narrador omnisciente, y los secundarios suelen parecer meramente decorativos, puestos ahí para completar la escena naturalista, semejantes a los extras del cine de Cecil B. De Mille y sus continuadores. Se nos insinúa lo que nunca se nos da, al punto que los mejores momentos de "Tiempo de silencio" son verdaderamente cinematográficos y no literarios, en forma de instantáneas de ese típico cine español de corte folklórico y de denuncia que huele a muerto y caduco, y en blanco y negro. Víctor Erice al menos fotografió excelentemente su somnífera "El espíritu de la colmena" en tenebrosos colores; lo de Martín-Santos es más bien como el "Tierras sin pan" de Buñuel y Ramón Acín, pero por escrito. Y con la ventaja para éstos de que su trabajo era &lt;em&gt;realmente&lt;/em&gt; un documental sobre la miseria humana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para el caso, como en los textos del insufrible Cela, todo se percibe como fragmentario y "light", sólo que Luis demuestra, a diferencia de Camilo, tener latentes ciertas reales aptitudes literarias para acaso mejorar lo presente si la vida se lo permitiere, lo que finalmente no sucedió. Es el de Martín-Santos en "Tiempo de silencio" un trabajo de literato principiante metido en camisa de once varas, de científico que intenta expresarse como artista, de intelectual tan imbuido de culebrones decimonónicos, prejuicios cientistas, necesidad de exhibir su cultura e impulsos contestatarios reprimidos, como incapaz de superar, a la hora de poner en el papel el fruto de su ingenio, a los convencionales ambientes de tinieblas modelados por artistas anteriores de menor cuantía como por ejemplo Vicente Blasco Ibáñez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Martín-Santos no consigue pasar del costumbrismo impresionista, rasgo que, salvo en ciertos casos excepcionales como el de Cervantes o determinados períodos intelectualmente fecundos como 1874-1936, suele ser el único sobresaliente en los novelistas españoles, y su trabajo, de no ser por el poderoso efecto de 'ambiente dictatorial' que comunica pero a la vez causa rechazo al lector, se diluiría en meros revolcones en el seno de sustancias gelatinosas y fétidas, paseos de turista por parajes urbanos miserables de los que felizmente se puede uno retirar a tiempo tras mirar lo mal que viven los marginales, interpretaciones arbitrarias de psiquiatra y escarceos tibios con la liviana filosofía orteguiana. Una especie de Castelnuovo, Stanchina o Barletta a la española, en definitiva. Más culto, eso sí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acerca de Ortega, a quien se encuentra dando una conferencia en algún episodio de "Tiempo de silencio", y su perniciosa influencia sobre los pueblos de idioma castellano, es conveniente leerse el impiadoso ensayo catártico de Patricio Canto intitulado "El caso Ortega y Gasset" (Buenos Aires, Leviatán, 1958). Aunque Canto es, según se deduce de su devoción por el ideólogo de Tréveris tocayo del gran Groucho, marxista, circunstancia que, cuando se refiere al político y no al cómico que encarnara a Rufus T. Firefly, suele constituir otra manera elegante de exhibirse y no ir jamás a los bifes. No sabemos qué camino tomó la vida de Canto luego de los cincuenta; si alguno sabe qué fue del perspicaz don Patricio, cuéntelo en los comentarios o calle para siempre. Lo cierto es que al menos, en vez de dar vueltas y más vueltas acerca de lo mismo sin decir nada, este es de los nuestros y en ejercicio de su indignación de lector defraudado efectúa inteligentes apostillas (y, a veces, innecesarias generalizaciones) en contra del famoso periodista madrileño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hablando de pasar a los bifes, sigamos con el verdadero asunto de esta maléfica entrada. No pocas veces, el enredo con las palabras en que se mete el pobre Martín-Santos es tan espantoso que la prolongación inconveniente de una escena acaba por mantener suspendidos a sus personajes en una especie de República del Limbo. Antes que narrar directa o indirectamente una historia que promete, a partir de desarrollar mejor los caracteres de algunos personajes, prefiere hacerse ver intentando agotar el idioma, ocupando él mismo el centro de la historia en vez de dejarlo a sus personajes, y limitándose a usar estereotipos ya gastados procedentes de la novela naturalista del último tercio del siglo XIX.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El esfuerzo de Martín-Santos por acumular arcaísmo o erudición y posar de hombre culto es tan innecesario como el de Enrique Larreta en su merecidamente olvidada "La gloria de don Ramiro". Ocurre con esta clase de escritores experimentales que me provocan algún grado de rechazo. Para no irnos a ciertos franceses que se creen que cualquiera puede ser Jarry impunemente o a casos como el del otro yo de Joyce que escribió "Ulysses" o "Finnegan's Wake", y para no salir de Gallegolandia, recuérdese por ejemplo a Góngora haciéndose el difícil intentando gustar a pedantes mecenas acaudalados e influyentes que pudieran tirarle unos mangos (cuando escribía por amor o placer era de lo más sencillo y eficiente) y al antipático pero ingenioso Quevedo haciendo lo propio con el valor añadido de que ciertos españoles como él son retorcidos y de enrevesado genio por naturaleza infantil. Así describió al anteojudo, allá por los setenta, en una serie de cuatro magníficos sonetos ("Yo, Quevedo"), Orlando Mario Punzi.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Tiempo de silencio", cuya lectura me fue recomendada en marzo de 2004, me aburrió de manera decepcionante. La supuesta "gran novela española de posguerra" no resultó ser tal, sino una de esas rarezas literarias para consumo intelectual de los llamados "friquis", que no dudo habrán escrito largos ensayos y tesis doctorales para explicar la acción y el sentido que todo ser racional añora en el texto que el autor plasmó. La obra del facultativo era para mí, como para casi todos los latinoamericanos no especializados, una perfecta desconocida, como que ni en los manuales de literatura de este lado del charco consta, cosa que indignaba a la autora de la recomendación, una de esas personas que sobrevaloran la importancia de los esquemas narrativos o 'técnicas' por encima de la natural fluidez del estilo que los lectores no imbuidos de los prejuicios que, como parte de la formación profesional que brinda, inculca la Facultad de Filosofía y Letras, ponemos en primerísimo lugar. El digresivo Miguel de Cervantes, divertidísimo contador de historias disparatadas de voluntades entusiastas sin rumbo fijo, iniciador de la línea continuada por Panchois Rabelais o Laurence Sterne o algunos norteamericanos, hubiera estado completamente frito con lectores de esta índole. Una escuela de deportes no puede fabricar a Maradona o Pelé, e igualmente un taller literario no puede producir a Borges o Stevenson, para desesperación de los conductistas extremos. Rin Tin Tin mata Pavlov, para decirlo en términos de juego de naipes. &lt;i&gt;Lo que Natura non da, Salamanca non presta&lt;/i&gt;, por mucha cultura que uno acumule y muy inteligente que se fuere.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un tercio de la edición de Crítica, la que adquirí para leer la obra, está ocupado por un ensayo crítico sobre el autor y su obra y por notas eruditas y un vocabulario. Sí: notas eruditas y un vocabulario, precedidas de un ensayo. Porque a diferencia de Baroja, por ejemplo, hábil industrial de la novela que apuntaba a contar una historia a un gran público y prefería no meterse con palabras que no se oyeran en el lenguaje común y ahuyentaran a los lectores, Martín-Santos abusa de las rarezas lexicográficas y de la exhibición de lenguaje técnico de las ciencias y otras referencias hipercultas. Su lectura requiere más explicaciones al lector ingenuo que la de Bartolomé Torres Naharro, Soto de Rojas, Trillo Figueroa o un poema japonés de la época del Shogunato Tokagawa, por no incluir a las ilegibles listas-memorandum destinadas a efectuar compras en el almacén que componía, con caligrafía proletaria, una de mis abuelas, no diré cuál de las dos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Imaginen, por ejemplo, que el patán letrado autor de estas impertinentes líneas tratara circunstancialmente en un texto literario de la noción de 'obligación'. Si procediera como el Doctor Martín-Santos, entonces no debiera dejar pasar la oportunidad para destacar que todo buen Licenciado en Derecho (servidor) hará una tajante distinción, para nada semántica, entre "obligación", "deber" y "carga". Que la denominada "obligación" no es sino el enunciado matemático en que se parte de la existencia de: a) una fuente (F), que puede ser un contrato, una ley o un hecho al que se otorga un efecto jurídico determinado para ciertas personas; b) un "obligado" o "deudor" (D) y c) un "acreedor" (A), sin contar que además ha de existir, como requisito "sine qua non", d) una "prestación" (P) o actividad o abstención del deudor a que da derecho la fuente. Y el enunciado, en letras, porque se puede extender en símbolos, sería entonces más o menos este: &lt;i&gt;"Dada F, debe ser P de D a favor de A, quien puede (o no) exigir"&lt;/i&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Obviamente, si tal digresión ocurriera, como acaba de ocurrir, mis hipotéticos lectores me dirían: &lt;em&gt;"pero, Alfredo, (CENSORED), ya sabemos que te graduaste de abogado, (CENSORED) haciéndote el jurista de nota, (CENSORED) contanos de una vez qué pasó al final con el tipo ese que se obligó a entregar una libra de su carne al usurero veneciano (CENSORED-CENSORED-CENSORED)"&lt;/em&gt;. Eso sin considerar que si en la vida real quien estas líneas escribe trajera pedantemente el enunciado matemático de marras a consideración de sus clientes, éstos se buscarían sin más trámite otro abogado para cobrar el cheque o eludir su pago; creerían estar en presencia de Ramtés, el Hombre Mirando al Sudeste.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hecho este paralelo para dar a entender mejor el por qué no me ha gustado un comino "Tiempo de silencio", concluyo que, en comparación con el proceder de Martín-Santos, resulta que el Góngora de las "Soledades" o el "Polifemo" sería más comprensible para el lector no iniciado aun sin el celebrado esfuerzo de Dámaso Alonso, que hacia 1927 contrajo la calvicie en plena juventud intentando poner al alcance del gran público los arcanos del "archipoeta de Córdoba". Opino que Alonso, buen poeta él mismo, se inventó "schwobiana y borgianamente" muchas de sus notas eruditas para hacerlo quedar bien a Góngora, del mismo modo que algunos elogian con artificiosos fundamentos la novela de Martín-Santos porque será políticamente correcto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dos veces intenté llevar a cabo la lectura íntegra de "Tiempo de silencio" y sus comentarios, con fatiga no exenta de la esperanza de ser capaz de encontrarle otro sentido que la mera descripción de un estado de ánimo sociológico a la acumulación de ripios y palabras en desuso del novelista español. A la tercera, tercer desistimiento en tres años, y conclusiones que aquí tenéis, damas y caballeros, de cuerpo presente. Tengo sueño todavía, y ya se me hizo largo para bostezo: aquí concluye el sainete; perdonad sus muchas faltas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:85%;"  &gt;&lt;strong&gt;[Luis Martín-Santos: "Tiempo de silencio"; Crítica, Barcelona, 2000; 291 páginas]&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11102924-116066486206386039?l=intrepidosnavegadoresdeltiempo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://intrepidosnavegadoresdeltiempo.blogspot.com/feeds/116066486206386039/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=11102924&amp;postID=116066486206386039&amp;isPopup=true' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11102924/posts/default/116066486206386039'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11102924/posts/default/116066486206386039'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://intrepidosnavegadoresdeltiempo.blogspot.com/2006/10/grandes-fiascos-de-la-literatura_12.html' title='Grandes Fiascos de la Literatura Universal, I : Los ratones del silencio'/><author><name>Alfredo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03759967172860296299</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='13911769342519980128'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11102924.post-8040351283749741640</id><published>2008-07-30T11:58:00.030-03:00</published><updated>2009-05-12T12:02:59.102-03:00</updated><title type='text'>Fantasías animadas de ayer y de hoy</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Aunque me aparte de la bitácora, no puedo evitar escribir. En papel, sobre pizarras o aprovechando campos de escritura virtual en computadoras. Siempre escribo. Sobre todo, alegatos, recursos, peticiones administrativas y cartas documento. Debo ser el literato más insultado por los receptores de su arte que jamás haya conocido el mundo. &lt;a href="http://www.lyricstime.com/juan-andr-s-caruso-destellos-lyrics.html"&gt;Para ahogar hondas penas que tengo&lt;/a&gt;, entonces, en vez de rubio champán, uso libros, revistas e Internet: leo. Escribo y leo. A veces la lectura me descubre lugares, personas y situaciones reales y palpables. No bromeo. Tampoco me he vuelto loco (espero).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lleva razón el autor de &lt;a href="http://amanuense.blogspot.com/2008/07/el-tnel.html"&gt;"Palimpsestos"&lt;/a&gt; en cuanto a que ciertos personajes literarios, sobre todo entre los femeninos, nos impactan tanto como una rotunda persona corpórea, respirante y oliente. También puede suceder que un lector haya desarrollado una sensibilidad que le permita incorporar, pongo por ejemplo, a sus amantes favoritas de carne y hueso en la galería de tipos femeninos que gusta encontrar en las creaciones del imaginario de los vocacionales de la letra impresa, hasta no poder distinguir de las proyecciones emotivas halladas en sucesivas adquisiciones literarias a la amiga de ojos soñadores de la Universidad, la compañera de oficina de buena delantera y espíritu guerrero, la perfecta desconocida que le sonrió en el colectivo, la demasiado conocida que se le entregó en el tálamo nupcial, la chica que se apretó en aquella discoteca de moda o la esforzada trabajadora del desprestigioso lupanar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Podemos tropezarnos durante nuestras andanzas con descripciones hechas de mano maestra que permiten instalarnos en el estado de ánimo de los personajes y sentirlos tan vivos como si fueran parte de un recuerdo histórico propio. Así sucede con la notable descripción de la fiesta de cumpleaños irlandesa que en &lt;em&gt;"Los muertos"&lt;/em&gt; hace James Joyce. Supongo todo esto guarda relación con aquellas series de virtudes y defectos que por razones personalísimas agradecemos descubrir en nuestras experiencias, eso que algunos reconocerán como "mitos o tipos literarios" y contumaces lectores del Dr. Jung (no soy capaz de explicar por qué, este psiquiatra siempre me evoca al jurista &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Carl_Schmitt"&gt;Carl Schmitt&lt;/a&gt;) aludirán como "figuras arquetípicas" del &lt;a href="http://www.rock.com.ar/letras/0/970.shtml"&gt;"inconsciente colectivo"&lt;/a&gt;. Y marchen los correspondientes saludos para Charly. Esas tipologías funcionarían por aglutinantes culturales. Se repiten, una y otra vez, hasta redondear ciertos rasgos elaborados colectivamente y, ya condicionada la imaginación de uno cualquiera vaciado en ese molde, el entonces lector se anticipa a completarlos con otras percepciones procedentes de su experiencia con la realidad y la ficción. Tiene esa carga, según parece.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el caso de los arquetipos del psiquiatra suizo, encajan perfectamente dentro de la literatura alemana o inglesa, y la norteamericana romántica. Si el autor de turno resulta escribir desde Jujuy, China, Japón, México o la Europa del Mediterráneo, por citar unos cuantos ejemplos, seguramente nos convendrá cambiar de tipos ideales antes de leer, si es que vamos a emocionarnos. Como bien sabía Borges, sujeto que se la pasó adaptando los góticos y escandinavos para su uso grecolatino, la variedad de arquetipos demuestra que los seres humanos tenemos las mismas emociones y pensamientos, sí, pero cada cultura invoca a unas y otros con distintos rituales. Personajes de narraciones de Baroja o Marsé, Pavese o Pratolini, Azuela o Rulfo, Akutagawa o Liu Shin, no responden demasiado exactamente - ni por joda - a esos tipos literarios germánicos anteriores a Jung y ni que hablar a la "globalización", como sí lo hacen los de Conrad, Stevenson o Hawthorne. Pero les juro que unos cuantos de ellos también &lt;i&gt;están vivos&lt;/i&gt;. Entre nos: acabo de venderle unas canillas de bronce viejas al botellero Java, sin ir más lejos. Fue por motivos sentimentales: llevaba años sin ver pesar con una romana. También, tipos y arquetipos al margen, en los poemas de alguno de esos autores hay &lt;a href="http://www.stedo.it/poesie/pavese6.htm"&gt;una vieja conocida del género humano&lt;/a&gt; que está indudablemente viva, aunque su función o nicho ecológico resulta ser dejarnos a todos sin aliento. No menos carnales son los amantes y el melancólico dueño de casa de unos poemas de Ferrater y Manuel Castilla, respectivamente, que ya hemos citado años ha por &lt;a href="http://intrepidosnavegadoresdeltiempo.blogspot.com/2005/11/narrador-de-enigmticos-rumbos.html"&gt;aquí&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Néstor (tranquilos, que hablamos de otro Néstor &lt;b&gt;;-)&lt;/b&gt;) continúa impresionado con María Iribarne, personaje de la novela &lt;em&gt;"El túnel"&lt;/em&gt;, del casi centenario escritor Ernesto Sábato. En busca de las emociones primarias que ese personaje femenino le suscitara, desoyó el mandato de los sabios que comprenden la imposibilidad de ser otra vez aquel inocente de la primera emoción, y trató de hallar su ejemplar editado por Seix Barral, el mismo en que descubrió la tenebrosa historia de Juan Pablo Castel. Y el retorno se frustró, porque no lo pudo encontrar. Difícil situación la de nuestro colega bloguero, esa de andar por la vida sumamente preocupado, buscando obsesivamente entrar en relación inmediata y directa con determinado ejemplar de cierta edición de un libro, esperando devuelva, por su hermandad editorial con aquel nuestro ejemplar de la experiencia prístina, el encanto del primer enamoramiento o admiración por un personaje de ficción, que es, arquetípicamente, el del primer encuentro con alguna persona posible en el mundo de los vivos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por su parte, un ciudadano tripero en el exilio conocido en estos bytes como "El Flaco" reconoció en comentarios al blog de referencia haber sucumbido, cuando lector platense recién estrenado, al prodigioso misterio, sensualidad e insania de la porteña de Barracas Alejandra Vidal Olmos, creada por el anciano novelista vilmente adicto al León para ejercer de protagonista en su &lt;em&gt;"Sobre héroes y tumbas"&lt;/em&gt;. Respecto de esta novela debo apuntar que los caracteres de ficción de la historia principal (Alejandra, Fernando, Martín, los camioneros, y algunos otros personajes secundarios) tienen más vida que los decimonónicos presentados en la historia paralela, salvados todos éstos por la verosimilitud de un arquetipo: el sargento Aparicio Sosa. Cuando la edición "Piragua" de 1966 llegó a mis manos, dos décadas más tarde, ya no tenía las tapas, y hube de reconstruirlas con dos cartones recuperados de blocks anotadores, cuerina, papel encerado, cola vinílica e ingenio. La primera persona con quien comenté esta novela fue un todavía hoy amigo escasamente afecto a la persona de Sábato que suele lamentar la admiración dispensada a través de esa narración ya clásica hacia Lavalle, personaje histórico que fue durante su vida de actuación ligeramente lamentable. Pero no viene al caso, porque el general termina siendo un saco de huesos envuelto en un poncho celeste, y de todo el resto nos queda en la mente Aparicio Sosa, símbolo literario de miles de desconocidos a quienes antes, entonces y después mandaron hacer cosas terribles y de dudosa utilidad social: "vaya y derróquelos a esos incivilizados". Apuesto doble contra sencillo que en las tropas de Oribe que perseguían a los fugitivos de la Legión iba un mellizo de este Sosa, con la consigna: "alcáncelos y reprímalos a esos salvajes".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo haya querido o no, el oriundo de Rojas celebró no al insensato Lavalle, torpe catalizador de nada menos que veinte o treinta años de guerras civiles, sino al sargento Sosa, a todos los sargentos Sosa. Bien pensado, no sé cuál de los "errores morales" que se pueden atribuir al residente de Santos Lugares resulta ser &lt;i&gt;'más pior'&lt;/i&gt;. O acaso uno de esos vicios conlleve al otro; acaso el aristócrata en armas no pueda ser, en la literatura compuesta por escribas de determinada formación cultural o extracción social, sin la compañía de alguna especie de escudero fiel desposeído de voluntad autónoma. Sosa jamás sería puesto, ni siquiera por broma, por ver qué hará con el poder, pobre hombre inexperto, en el gobierno de Ínsula Barataria alguna. No osaría tal cosa Sábato ni tampoco mi amigo el criticón, que dice es en estas pequeñeces en las que hemos de buscar la explicación a ciertas contradicciones vitales del novelista y ensayista durante los sesenta y setenta, y al final veo que va a salir teniendo razón. Cosas que ocurren, el buen narrador Ambrose Bierce también fue sargento, pero en la vida real, y no guardó buena opinión de sus superiores, aunque combatía para "los buenos", y le tocó - supuestamente - vencer. Marche mi saludo para el civil sureño ahorcado en "&lt;em&gt;Un incidente&lt;/em&gt; en el &lt;em&gt;puente sobre el arroyo del Búho&lt;/em&gt;". Que también él, gracias al sargento Bierce y su pluma, está vivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la entrada anterior hablábamos de cierto grupo social de los comicios centuriados romanos, el de los &lt;i&gt;proletarii&lt;/i&gt;, ciudadanos que combatían de a pie y malamente armados, estamento al que cuando tocaba el turno de votar invariablemente las centurias de æquites habían repartido, con las mayorías rituales, todo el pescado castrense, y en cuya desventura se inspiraron autores políticos del siglo XIX para referirse a unos nuevos europeos desposeídos contemporáneos suyos. Por ahí va la cosa, aunque &lt;a href="http://www.educacion.gov.ar/efeme/tradicion/elgaucho.html"&gt;este Aparicio Sosa de la novela de Sábato gozara ya de la ventaja de al menos hacer la guerra a caballo&lt;/a&gt;. Anda todavía &lt;em&gt;"Sobre héroes..."&lt;/em&gt; en un estante, cerca de &lt;em&gt;"Boquitas pintadas"&lt;/em&gt; de Manuel Puig, otra novela rica en personajes inolvidables, gran parte de los cuales existieron realmente en Villegas y su puesta en circulación nacional e internacional por obra y gracia del autor costó a éste algunos conflictos con paisanos suyos que, heridos en la preservación de su intimidad, no consideraron las ventajas de la impersonalidad que ese juego de recreación otorga ante terceros a quienes son genuinos caracteres históricos. En efecto, todo heredero o amigo de la persona física inspiradora del alter ego literario debería permitirse un magnánimo perdón de la travesura. Porque dama inmoral en una pequeña urbe repleta de correveidiles y preocupados por el "¿qué dirán?" puede ser, con mediocres resultados pero con su verdadero nombre y apellido, una señora o señorita cualquiera, pero que nuestra propia tía abuela pueda devenir bajo nombre supuesto atorranta calificada arquetípica de las letras argentinas y se le reconozca oportunamente ese mérito es cosa de la que podremos estar ciertamente orgullosos: &lt;em&gt;"¡Aaah!"&lt;/em&gt; -dijo uno- &lt;em&gt;"Esa Francisca que participa en la orgía con dos PM marines negros y un prisionero japonés que se relata en el capítulo cuarto de 'La ramera de Okinawa', novela histórica del afamado literato inglés Sir Stephen Lighthouse, y celebrada como protagonista arquetípica por los mejores críticos literarios de Oxford, Cambridge, Princeton y la Universidad Popular de la Boca, bueno, esa en la realidad histórica era mi abuela Anita, para que usted sepa, y puede leer la reseña en 'The Guardian', si no se duerme antes de llegar al suplemento literario de ese voluminoso periódico"&lt;/em&gt;... Cotéjese esa actitud con la que asumen algunas personas orgullosas por otro motivo cualquiera de su árbol genealógico, desciendan o no de próceres y díganme si no viene a ser lo mismo, a los efectos de la literatura y sus figuras arquetípicas, ser el nieto de la ramera de Okinawa que el chozno de un lord inglés, pongamos por caso Bertrand Arthur William Russell (que descuento se manifestaría cínicamente de acuerdo con mi insignificante opinión).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los libros viejos suelen llegarnos, o volver a nuestras manos, si es que eran ya del propio dominio, con pequeños testimonios de nuestros congéneres: dedicatorias a personas desconocidas, olores a ignotos tabacos de distinta textura, hollines diversos, notas marginales y subrayados unas veces acertados e iluminadores y otras superfluos y hasta incomprensibles, aun irritantes. Cuando manipulamos un ejemplar a cuyo anterior poseedor o tenedor hemos conocido, no pocas veces nos vuelve un poco de él o ella en el momento de la contemplación y/o de la relectura. Mi ejemplar de "El Túnel" es de otra edición distinta de la añorada por Néstor: la de EUDEBA de 1966, revisada por el propio Sábato. Acaso fuente de la de Seix Barral. Tapas enceradas negras y flexibles, hojas interiores de papel &lt;em&gt;berreta&lt;/em&gt; (porteñismo que inmortaliza a un verdulero del siglo XIX famoso por vender bazofia a su clientela en el desaparecido Mercado del Plata, que quedaba en la cortada Carabelas, y equivale no tanto a nuestro más moderno vocablo "trucho" como al españolismo "cutre"). Papel de calidad similar a la del que usaba Minotauro, es decir la típica presentación de las colecciones populares de libros que se vendían en quioscos de diarios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De esa misma serie conservo las inquietantes &lt;em&gt;"Falsificaciones"&lt;/em&gt; de Marco Denevi, que encontró la felicidad dejando de escribir, premio Kraft de 1955 mediante, enojosos alegatos, recursos, peticiones administrativas y cartas documento. Desde que la leí a los doce años, en 1975, me persigue la impresión que me hizo la "Falsificación" del supuesto primer cuento de Kafka atribuido a un número de la revista praguense "Der Wanderer". Relato de ambiente judicial, revela al lector avisado la incidencia del ambiente sobre la psiquis del escritor, los fatigosos recuerdos del Palacio de los Tribunales de Injusticia alojadas en las circunvoluciones cerebrales de don Marco, oriundo de Sáenz Peña, una estación de ferrocarril - o algunas paradas del 105 - antes de Santos Lugares, donde reside Sábato. Yendo desde Baires, claro: Partido de Tres de Febrero, capital Caseros, donde la batalla famosa. &lt;em&gt;"El nombre"&lt;/em&gt; (del condenado), dice un narrador que cobra vida desde la hábil pluma de Denevi, &lt;em&gt;"me parece conocido. ¿No será el mío? Pero ahora yo soy el Juez, y firmo las sentencias"&lt;/em&gt;. Extraordinario. Lo que hace a la mente del letrado, en la Praga de los Habsburgo o en el Buenos Aires de Perón, laburar en compañías aseguradoras. Y, bien mirado, lo que puede hacer un buen cuento sobre la mente de un preadolescente. Mucho más adelante llegué a dar con el Dr. Max Brod, y comprendí que su amigo Franz no fantaseaba mucho más que cualquier otro letrado, y los verdaderos alegoristas y fantasistas son quienes no entienden que sus obras nos hablan del horror cotidiano de las sentencias y las medidas cautelares.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De la colección de Seix Barral a que pertenece la edición de "El túnel" añorada por nuestro ciberamigo ("Literatura contemporánea"), impresa en Sta. Perpetua de Mogoda, Barcelona, sobre un papel elaborado con los detritus más execrables de la península ibérica como vil materia prima que rápidamente se puso ocre, revelándose todavía peor que el que usaba Minotauro en los sesenta y setenta, conservo, además de la obra completa del maestro Juan Rulfo y el recuerdo de Abundio, una "novia" llamada Marie, coprotagonista de las &lt;em&gt;"Opiniones de un payaso"&lt;/em&gt; de Heinrich Böll, autor al que hasta 1984 desconocía y a partir de entonces tengo como uno de mis favoritos, al punto de haber intentado leer alguna de sus obras breves en alemán, de lo que fui oportunamente disuadido por una amiga provista de atributos tan convincentes como un buen irse, un conveniente apellido de siderúrgica renana y vasta pericia en el uso de la lengua teutona, que me hizo ver la conveniencia de desistir de ejercer de políglota. No tiene nada que ver, pero ahora que escribí "políglota" he recordado un inmortal letrero en el almacén de cierto amigo de mi abuelo, que anunciaba, en mayúsculas trazadas, o mejor dicho garrapateadas, con fibra negra junto a una lata de mercadería comprada al mayorista para venderse fraccionada al peso: "POLVOS DE ORÑIAR". Ni Quino lo hubiera imaginado mejor. Discúlpese mi apartamento del asunto principal, pero es que, como aquel Hans Schnier, el &lt;em&gt;clown&lt;/em&gt; de Böll, que extrañaba a su Marie cuando la sensatez aconsejaba buscarse una mina mejor que esa turra, yo soy un payaso al acecho, y colecciono momentos...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volvamos a donde creo recordar que íbamos: personajes puramente imaginarios o acaso inspirados en amores carnales o platónicos de nuestros escritores favoritos pueden resultar más "vivos" para el lector que sus amantes, vecinos, amigos, familiares, compañeros, enemigos y acreedores de carne y hueso. Esto llega al punto de que a veces se termina amando obras literarias que están lejos de ser un prodigio técnico simplemente porque se encuentra en ellas un personaje que evoca los climas vitales en que ese lector se siente a gusto. Un profe de Literatura del secundario te haría pelar el lápiz y anotar al margen esta observación: "cenestesia", como si estuviéramos ante las iluminaciones de Blake, Whitman o Li Tai Po. No tiene que ver sólo con la buena técnica del autor, sino con la circunstancia de ser los receptores de su arte quienes finalmente le ponemos sentido y significado a la historia que se nos ofrece. Y a saber si nuestra emotividad tiene o no alguna relación con la que inspiró al escriba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me ha ocurrido no sólo con perfectos redactores de gran habilidad, sino también con autores con imaginación de guionista cinematográfico apareada con una poco sugestiva aptitud para la ejecución literaria, tipos con mente de esteticista británico de 1890 y modales de encargado de corralón de materiales porteño de 1920, caso de Roberto Arlt. Lo que me hace recordar que también personajes femeninos de algunas películas me han llevado a emociones similares. Curiosamente, no me ha sucedido nada parecido con personajes de piezas de teatro: yo en el cine juego fútbol y en el teatro ajedrez. Pero ahora sé por qué extraños caminos un devoto de las morochas como un servidor recuerda con agradecimiento ciertas interpretaciones de Ingrid Bergman o Lauren Bacall, que no son del club de las &lt;i&gt;brunettes&lt;/i&gt;. Alguna canción que supo entonar Baglietto (&lt;em&gt;"¡Vaya una vida!"&lt;/em&gt;), a medio camino entre el virtuoso sonido Knopfler de los Dire Straits y las letras del primer Joaquín Sabina, cuando las canciones del cantautor colchonero eran susceptibles de distinguirse las unas de las otras, decía eso de &lt;em&gt;"...si voy al cine es por consuelo, porque Ingrid Bergman tiene tu pelo: no te exagero, en estos meses, vi Casablanca cuarenta veces..."&lt;/em&gt; Creo que Bogie y el autor de la letra debieron tener una seria conversación en el bar de Rick, porrón de ginebra y Smith &amp;amp; Wesson del 38 o Star de cachas nacaradas de por medio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Trabajando sobre la misma idea que expresó a su manera Néstor y es - nuevamente - otro de los argumentos ocultos, hace bastante tiempo se escribió este texto que sigue, a partir de una historia que me contó alguien muy cercano en los afectos y añadiéndole retazos de otra que leí en el borrador de un cuento ajeno cuya autora decidió, muy al estilo de Sábato o Macedonio, entregarlo a las llamas purificadoras de un artefacto abastecido por Metrogas, ese "noble y gran co-autor", benefactor y auspiciante de la genuina crítica literaria:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:85%;"  &gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Bosquejo para novela&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Ella aparentaba ser soñadora, sensual, culta, viajera, con un cierto voluble deje adolescente en la conducta. Él se sabía huraño, estoico, curioso, informal, desaforadamente capaz de imaginar y poner sus ensueños por escrito; apostó al instinto y ganó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se conocieron sin verse, y luego se fueron contando sus historias, o las que ellos dijeron ser sus respectivas vidas. La primavera (o el otoño, quién lo sabe) les trajo la flor del romance, que se prolongó, fuego fatuo, otro largo semestre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella tenía enormes ojos negros en los que a él le gustaba perderse. Él la miraba con pupilas de lo que el Dr. Macedonio Fernández del Mazo llamara "un inútil color azul".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La vida transcurría suave, descubriéndoles el significado de la palabra "felicidad".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero como todo lo que es tiene su fin, sus trayectorias, reunidas por un improbable azar, nuevamente divergieron. Se sabe que los dos lloraron mucho, uno a continuación de otro, a bordo de un moderno aeroplano ella, frente a un obsoleto artefacto cibernético él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella se reveló también capaz de mostrarse mentirosa, autoritaria, manipuladora y altanera. Se recicló en un infinito relato circular de los despojos de su mejor versión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él jamás pudo quitarse la decepción de encima. Siguió siendo el mismo, pero nunca más sus palabras volvieron a tener la misma eficacia que en aquel principio. Y ya no volvió a componer escritos con lápiz y papel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A cada uno de ellos le hubiera gustado saber si era posible que al otro le ocurriera lo mismo. Se preguntaban si esto que sucedía era lo que se conoce como "haber llegado a viejo". Querían aprovechar su tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo cinco años transcurrieron entre el principio y el fin. Cada uno de ellos se sentía, sin embargo, quince años mayor que la edad indicada por su partida de nacimiento. "Algo" del otro les quedó para siempre en sus maneras, en sus recuerdos, en su mirada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nunca se volvieron a ver. &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11102924-8040351283749741640?l=intrepidosnavegadoresdeltiempo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://intrepidosnavegadoresdeltiempo.blogspot.com/feeds/8040351283749741640/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=11102924&amp;postID=8040351283749741640&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11102924/posts/default/8040351283749741640'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11102924/posts/default/8040351283749741640'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://intrepidosnavegadoresdeltiempo.blogspot.com/2008/07/fantasas-animadas-de-ayer-y-de-hoy.html' title='Fantasías animadas de ayer y de hoy'/><author><name>Alfredo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03759967172860296299</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='13911769342519980128'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11102924.post-4076313109515539395</id><published>2007-10-02T11:50:00.003-03:00</published><updated>2009-05-04T13:45:45.494-03:00</updated><title type='text'>Sermón laico acerca de las ventajas de ser un López</title><content type='html'>&lt;p align="justify"&gt;Necesitaba, queridos hermanos, ratificar mi pertinente inclusión en ciertos listados de profesionales emitidos por determinado ente de derecho público no estatal. Apelando a la guía de nuestro milagroso pastor San Google, Patrono de los peregrinos en la Red de Redes, decidí efectuar una búsqueda por la Vía Láctea &lt;i&gt;firefoxea&lt;/i&gt;. Inserté, entonces, en el formulario &lt;i&gt;ad hoc&lt;/i&gt; los seis signos del abecedario (tres consonantes y tres vocales) que componen mi apellido, del todo inapropiado -aclaro- para la libranza impune de órdenes de pago bancarias sin oportuna provisión de fondos. Rocié el monitor con agua bendita virtual, oprimí materialmente la tecla "enter", y aguardé, confiado en Dios y la Autoridad de Aplicación temporal, rogando por la intercesión del beato Henry David Thoreau, Protector del Contribuyente Antibelicista, los resultados del proceso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Habiendo omitido, sin embargo, restringir mi busca a "sitios de Argentina", no sólo no encontré prontamente el archivo que necesitaba sino que mi cicerone binario sugirió como primera instancia de consulta una página de genealogía íntegramente compuesta en gallegoportugués, en realidad en la jerigonza pomposamente denominada "&lt;i&gt;regeneracionista&lt;/i&gt;", que las autoridades políticas, indudablemente inspiradas por Belcebú y bajo el influjo permanente de la mescalina, creen constituye el referido idioma. Esta variante psicodélica de la lengua de Pondal resulta tan parecida a nuestro cagaste llano que hasta una renombrada erudita con el elevado cociente intelectual y conocimientos filológicos de la Licenciada Karina Olga Jellinek, a quien Dios guarde muchos años, comprendería a la primera lectura cuanto allí se dice. Para muestra basta un botón: accedí al portal enlazado en los resultados de la búsqueda a través de una sección intitulada "&lt;i&gt;Apelidos de Galicia&lt;/i&gt;" (y no "&lt;i&gt;Galiza&lt;/i&gt;", que es como se llama Galicia en &lt;i&gt;galego&lt;/i&gt;).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No deja de sorprenderme haber descubierto &lt;i&gt;ab initio&lt;/i&gt;, además del significado vegetal que ya conocía y alguna alocada compañera de Facultad encontraba "erótico" allá por los ochenta (y de la ausencia de la acepción muy distinta que le dan los brasileros), la circunstancia de ser mi apellido topónimo de una fraga, un bosque, un espacio verde. Tras imponerme del paso de objeto erótico a hábitat ecológico, la página de marras informaba la presencia en nómina telefónica de personas con mi apellido bajo el título &lt;i&gt;"Distribución no País Galego"&lt;/i&gt;, horrible manera de seguir sin llamar a las cosas por su nombre. Imagino la indignación en Tartagal, Cerrillos o San Ramón de la Nueva Orán si a Salta le dijéramos "País Salteño"; es indudable para cualquier ser humano dotado de mínima racionalidad geopolítica que será "Galiza", y no la Rutenia Subcarpática, los Dardanelos o el Tawantisuyu, el único "&lt;i&gt;país galego&lt;/i&gt;" posible, del mismo modo que perogrullescamente sabemos de toda la vida que si la Argentina está en guerra Corrientes la va a ayudar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El culpable (siendo su segundo apellido López) de que yo no pueda librar cheques sin fondos decía siempre que estos pintorescos episodios de nominalismo político barroco se deben a que ocurren en &lt;i&gt;"un país lleno de gallegos, nada sensato puedes esperar de ellos"&lt;/i&gt;. Hasta Internet le da, post mortem, la razón al abuelo. Bueno, en el "País Gallego", anteriormente conocido durante siglos como "Galicia", la guía indica que el grueso de la familia (nueve abonados) permanece resistiendo heroicamente a Telefónica, naranjero en mano y bandera albiceleste en ristre, en su solariega fortaleza románica de &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Archivo:Monforte_cabe.jpg"&gt;Lemos&lt;/a&gt;, y asimismo, salmodiando en alta voz el "Conxuro" y armadas hasta los dientes, hay delegaciones culturales ocupando estratégicas cabezas de puente en Coruña (tres abonados) y Pontevedra (dos), continuando a salvo de las expansivas hordas monfortinas solamente Ourense, que ya bastante castigo tiene -se dice- con los Alfonsín.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los eruditos de la página de marras informan: "Apellido originario de la provincia de Lugo, en la actualidad el mayor numero de personas con este apellido” (sic) “se concentra en los municipios de Pantón, Monforte y Saviñao"... "En España hay un total de 81 personas con este primer apellido y 67 con este segundo apellido: Lugo (28), Madrid (12), Coruña (11), Vizcaya (7), Barcelona y Pontevedra (6)". El Lebensraum Galego, o sea la mitad oriental del "País galego" que viene a ser la mitad occidental del "País asturiano" (supongo así llamarán ahora los españoles en su &lt;i&gt;neolingua post constitucional&lt;/i&gt; a Asturias), no habría resultado damnificado por semejante emigración. Si a los  peninsulares hacemos adición de los argentinos, venezolanos y brasileños que usamos la marca de referencia, andaremos en el mundo alrededor de los doscientos imposibilitados de librar talones bancarios carentes de respaldo financiero alguno sin riesgo de atraer a la Policía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno de los doce de Madrid era otro argentino, con cargo ejecutivo en una empresa de aeronavegación, y trabajaba en Barajas (alguna vez deberían sincerarse y ponerle "&lt;i&gt;Aeropuerto Internacional Heraclio Fournier&lt;/i&gt;"). Allí, hace unos años , fue sorprendido con las manos en la masa, para el caso una valija con un bruto contrabando de estupefacientes... Aunque me enteré recién en ese instante, gracias a la tele, de mi parentesco con tan poco recomendable individuo, ya me imaginaba en futuros problemas con los simpáticos y nada xenófobos funcionarios de Migraciones íberos, que a la vista de mi pasaporte azul del MERCOSUR comprobarían la portación del desprestigioso apellido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Previo revoleo imaginario del botafumeiro, debo concluir este sermón con su correspondiente moraleja. Si la futura madre de sus hijos se llama López, ni lo dude, caballero: la marca "López", la más hispánica de todas, denominación de origen donde las haya, inmunizará a sus herederos contra las consecuencias de todo delito, propio y ajeno. Y de paso, fundado lícitamente en la ley del nombre, tendrá una nueva excusa para no casarse, ni reconocer descendencia excepto cuando una prueba de ADN lo acorrale, evitando así estropear su magnífica foja de servicios y el futuro de su prole desde la misma inscripción de los nacimientos. Siempre, voto a Laurence Sterne, podrá uno alegar que si los nombres elegidos para los niños tienen relación con su destino, los apellidos aún más, y los sinvergüenzas indudablemente deben ser López, pero otros López. Eso sí: a menos que se opte por bautizar a la criatura con un nombre de pila del todo inconveniente para la libranza de cheques sin fondos, atentando así contra su futura idoneidad como sujeto activo de operaciones bancarias (v.g.: «Ecuménico López»), no le será nada sencillo, por suerte para él, encontrarse entre tanto tocayo en nóminas y padrones electorales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A todo esto, ¿de dónde habrán salido tantos López descaradamente patronímicos cuando entre nosotros y nuestros antepasados no se conoce ni un solo Lope? Indudablemente –dicen fuentes bien informadas- de la ventaja que los delincuentes económicos y financieros encuentran en ocultar sus habituales delitos sirviéndose de idéntico patronímico falso. Una clásica campaña de manipulación de la opinión pública internacional, hábilmente orquestada desde la prensa y los medios universitarios y políticos, cuya meta es la dilución de toda responsabilidad en significantes vacíos. Tan elevado es el número de cuantos deshonestamente han optado por ser un López, eligiendo &lt;i&gt;ex professo&lt;/i&gt; ese apellido para generar multitud y fungibilidad de sus portadores, a la vez que poder identificarse entre sí como miembros del hampa, que los que entre ellos cuentan con medios suficientes para hacerlo han tomado concertadamente la precaución de contratar a precio de oro a historiadores, periodistas de investigación, archiveros, sociólogos, ingenieros en sistemas y genealogistas para fingir, disponiendo probanzas adulteradas, una fraudulenta historia del apellido López. Piedra angular de tan audaz ucronía vienen a ser ficticios protagonistas del pasado cuya existencia demostraría la falacia de nuestra aseveración inicial en este párrafo, que hoy los entendidos desprecian por considerarla fruto de carencia de rigor metodológico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así, partiendo de una idea atribuida a Nostradamus según la cual “el mejor escondite es el que está a la vista”, tales "expertos" han conspirado eficazmente para fraguar un linaje adecuado, haciendo posible, mediante la introducción de sutiles falsificaciones en repositorios documentales de todo el mundo, que personas de buena fe verifiquen de un modo u otro, y sin mayor contradicción entre fuentes, la supuesta existencia de una vasta serie de personajes como por ejemplo Lope de Rueda, Lope de Vega, Lope de Aguirre, Estanislao López, Carlos Antonio y Francisco Solano López, Cándido López, el &lt;i&gt;luthier&lt;/i&gt; López Puccio o hasta López Rega. El siniestro plan incluye, para mejor embaucar a la población ignara aprovechando el auge mediático del balompié, el "&lt;i&gt;Prototipo Pedvncvlvs Academicorvm&lt;/i&gt;". Astutos hombres de ciencia cordobeses, camuflados en lo cotidiano bajo el aspecto de músicos y cantante de un conocido cuarteto característico, son en realidad parte de la conspiración, actuando a las órdenes de Wolfgang Gottfried López Urwüchsigkeiter, pedagogo musical y científico loco hispanoalemán prófugo de la Justicia y el Mozarteum de su ciudad natal (al que adeudaría varias cuotas), refugiado entre los alambiques de una cervecería artesanal de Villa General Belgrano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El grupo, sirviéndose de numerosas capturas en video de la imagen tridimensional de un homúnculo encargado del delivery de la pizzería “El Cacho”, sita en la ciudad mediterránea de Río Tercero, y de un complejo equipo de proyección de imágenes virtuales sólidas, ha conseguido simular exitosamente la existencia de un futbolista mítico cuyo &lt;i&gt;doppelgänger&lt;/i&gt;, bautizado, no podía ser de otra manera, &lt;i&gt;López&lt;/i&gt;, lleva más de una década en activo y si no convierte más goles es porque, de resultas de una serie de algoritmos defectuosos que empecen el libre tránsito de datos dentro del sistema informático, sigue corriendo más de prisa que la pelota que él mismo simula patear, generando a sus directorios de comando conflictos irresolubles y en el mundo real auténticas paradojas de balística.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sépanlo: no hay López genuinos. Los López son, todos y cada uno, un Golem, un engranaje monstruoso, un autómata fuera de control integrante de la conspiración sinárquica diseñada por un genetista dipsómano a fin de apoderarse de todas y cada una de las páginas de las guías telefónicas del mundo entero desde el amparo de las sierras de Córdoba. Se los juro por el culo de la tal Jennifer López, que tambíén, queridísimos hermanos -afirman ciertos difamadores, que nunca faltan- sería falso: pura silicona.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Gloria sea con aquel que paga, en calidad de titular del servicio, con tarjetas de crédito y cheques a nombre de un tal Señor López. El Registro de Antecedentes Penales lo libre de toda constancia en sus archivos, los organismos de Papá Estado le doten de empleo con estabilidad propia, y el Banco Central y la Bolsa de Comercio le otorguen vida eterna. Ellos lo salven siempre, especialmente de otros López que puedan cruzársele por ahí. Amén.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11102924-4076313109515539395?l=intrepidosnavegadoresdeltiempo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://intrepidosnavegadoresdeltiempo.blogspot.com/feeds/4076313109515539395/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=11102924&amp;postID=4076313109515539395&amp;isPopup=true' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11102924/posts/default/4076313109515539395'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11102924/posts/default/4076313109515539395'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://intrepidosnavegadoresdeltiempo.blogspot.com/2007/09/sermn-laico-acerca-de-las-ventajas-de.html' title='Sermón laico acerca de las ventajas de ser un López'/><author><name>Alfredo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03759967172860296299</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='13911769342519980128'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11102924.post-5933931217944556922</id><published>2008-11-23T11:15:00.009-02:00</published><updated>2009-03-31T10:20:59.871-03:00</updated><title type='text'>Página para recordar a 'El Amigo Invisible'</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;" id="yiv790329415"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;font-size:85%;"  &gt;«...¡Mira! Mira los miles de linternas que brillan esta noche,  en lo alto de este sendero de montaña.-» &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:arial;font-size:85%;"  &gt;(tomado de Hotaru-Koi, "Oh, ven, luciérnaga  ...", canción infantil tradicional japonesa, en traducción de Chiyo, la dueña de  la tintorería de la esquina de mi casa)&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;font-size:85%;"  &gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;El Amigo Invisible se ha despedido de mí por correo. Un correo  es una carta misiva, una pieza privada y confidencial. Pero esta en particular puede ser  puramente imaginaria, y renuncio al deber de confidencialidad para ejercer la  justicia de amigo. Así que, prescindiendo del verdadero texto, que guardado  quedará con cinco mil candados, transcribiré en propias palabras lo que, según  entiendo, me ha querido decir el buen hombre:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;«Estimado Alfredo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt; &lt;div style="font-style: italic;"&gt; &lt;/div&gt; &lt;div style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Me presento en tu bandeja de entradas emboscado en este pseudónimo, si bien he usado  algún otro y disfrutado de las mismas páginas web que tú en viejos tiempos.  Éstos, según debatimos años atrás, no siempre fueron tan dorados como los añoran  seres hesiodíacos, mas sí estuvieron vírgenes de decepciones y preñados de  ensueños, a la manera de los esfuerzos de personas ingenuas mientras pueden  mantenerse como tales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La nostalgia tiene por real sujeto a  nuestra misma persona un poco - o mucho - más joven y menos desgastada por el  uso y mero transcurso del tiempo. ¿Qué mejor sitio para ejercerla que el  ciberespacio, donde, además de perder lamentablemente parte de nuestras escasas  horas, hemos sonreído, discutido, aprendido y, algunas veces, llorado?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt; &lt;div style="font-style: italic;"&gt; &lt;/div&gt; &lt;div style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Ninguno de cuantos participamos en espacios comunitarios  podemos hacernos los distraídos: se supone han sido nuestra templanza e ingenio,  unidos a la afición a la belleza o a la verdad, los móviles que nos llevaron  alguna vez a ellos. Responsables por nuestra cuota de inteligencia, sensibilidad  o rigor tanto como por las de chabacanería, irrespetuosidad y desidia, somos  todos igualmente capaces de ambos patrones de conducta. Acaso quien quiere ir  por la vida como intelectual profundo debiera aprender a sonreír con algunas  ocurrencias groseras, y no sería mal negocio que a cambio de esa graciosa  concesión el zafio aceptara remitirse algunas veces a instancias superiores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt; &lt;div style="font-style: italic;"&gt; &lt;/div&gt; &lt;div style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Llevo un tiempo largo recibiendo avisos de que, en breve,  Aerolíneas Olvido anunciará la salida de su vuelo identificado con un número  mayor que cualquier cantidad concebible, eso que en términos matemáticos sería  un 'infinito'. Partirá, conmigo a bordo, en un viaje desde este, El Mejor de los  Mundos, con destino a la Tierra de los Seres Imaginarios, que tales nos volvemos  al perder la capacidad de narrarnos. Impedidos de justificar nuestros hechos,  actos y miserias mediante el empleo de la propia voz, nos tornamos entonces  sujetos de la ajena fantasía; a veces, la tal acierta a aproximarse bastante al  que realmente fuimos, haciéndonos justicia mediante la zoología  quimérica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si nos negamos a hacer la parte a que tenemos derecho en  la efervescencia del vino espumante dentro de la botella de la vida, nuestros  epitafios dirán, como el de John Keats, "&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Here lies One whose Name was write in  Water&lt;/span&gt;". A mí me gustaría que lo del 'cuerpo social' fuera cierto, que la memoria  histórica y la elaboración colectiva de la cultura se hicieran presentes, y las  futuras generaciones pudieran sonreír fugazmente ante nuestras tumbas como lo  hacen quienes leen este otro: "&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;The body of Benjamin Franklin, Printer, Like the  Cover of an old Book, Its contents torn out, And Stript of its Lettering &amp;amp;  Gidding, Lies here. Food for Worms. But the Work shall not be lost, For it will  as he believ'd appear once more In a new and more elegant Edition Corrected and  Improved By the Author&lt;/span&gt;". Conocido tan espléndido mensaje, no con&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;sidero  haber hecho méritos suficientes para asociarme al Pararrayos Fútbol Club.  Pero he intentado, en mis raptos de lucidez y bondad, ser digna parte del  fluido Dom Perignon, aunque en otros momentos haya vivido resignado a soportar sobre mi gaseosa y fugaz presencia un estrecho pasadizo de vidrio obturado por un mero trozo de la corteza de un alcornoque cualquiera. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt; &lt;div style="font-style: italic; font-family: georgia;"&gt; &lt;/div&gt; &lt;div style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Desconociendo tu rostro, tu voz, y apelando a que sepas  ejercer en adelante lo que entiendo es tu capacidad para mejorar alguno que otro  de l&lt;/span&gt;os caminos que circunstancialmente transitas, hagan o no intersección con el  mío, me despido anónimamente, sonriendo, acaso, con alegría en los ojos y  paz en el corazón.»&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Allí lo imagino a mi corresponsal, sosteniéndose en suspensión  mientras sujeta su correspondiente lucecita de peregrino, en marcha rumbo a la  cumbre del monte que corona nuestro melancólico mundo flotante. ¡No hay más  tiempo que perder!: los que venimos detrás también llevamos por linternas tan  insuficientes antorchas. Como un puntito luminoso entre tantos que se alejan cuesta arriba, vamos a hacer otro intento, otro más, por conservar la ilusión...   &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Verba volant, scripta manent.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11102924-5933931217944556922?l=intrepidosnavegadoresdeltiempo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://intrepidosnavegadoresdeltiempo.blogspot.com/feeds/5933931217944556922/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=11102924&amp;postID=5933931217944556922&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11102924/posts/default/5933931217944556922'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11102924/posts/default/5933931217944556922'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://intrepidosnavegadoresdeltiempo.blogspot.com/2008/11/dom-perignon.html' title='Página para recordar a &apos;El Amigo Invisible&apos;'/><author><name>Alfredo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03759967172860296299</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='13911769342519980128'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11102924.post-113114268709558837</id><published>2005-11-04T19:14:00.001-03:00</published><updated>2008-11-30T16:11:46.942-02:00</updated><title type='text'>La calma</title><content type='html'>&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;[Crítica, o lo que sea, perpetrada a mediados de 2004]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Attila Bartis&lt;/b&gt;, cuya novela "La calma" terminé de leer hace pocos días, me ha impresionado favorablemente. Me interesaría saber más de este escritor. Bartis es un húngaro de Transilvania, vale decir nacido en territorio hoy rumano en 1968, residente en Budapest desde 1984.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En una entrevista que anda dando vueltas por la web, expresa que &lt;i&gt;"...en Transilvania están los últimos Macondo de Europa"&lt;/i&gt;. Y en efecto un poco macondiana y también evocativa de la fantasmagoría de narraciones de grandes autores americanos como Asturias o Rulfo o Machado de Assís es &lt;b&gt;"La Calma"&lt;/b&gt;, cuya edición original húngara es del 2001. La que me pasaron es de "Acantilado", editorial de Barcelona que parece, a juzgar por los catálogos insertos en solapas y páginas adicionales de publicidad, dedicada a la literatura contemporánea de Europa oriental. Sé que Bartis también publicó &lt;b&gt;"El paseo"&lt;/b&gt;(novela, 1995, seguido de una exposición fotográfica que la toma como leit-motiv) y &lt;b&gt;"La bruma azulada"&lt;/b&gt;(cuentos, 1998). Me gustaría leerlos. Así que quien sepa algo de esos libros, avise por favor si es que se consiguen en castellano, inglés, alemán, francés, italiano, portugués, catalán, o cualquier lengua que no sea el húngaro, con el que decididamente no me atrevo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"La calma" transcurre en Budapest hacia la etapa final de la época comunista, y su argumento sucede y concluye con alusiones a la participación de algunos personajes de la novela en la rebelión antisoviética de 1956 (que tanto interesa a algunos teóricos modernos de la política). Seguramente es por ignorancia de la literatura e historia húngaras que no conozco textos artísticos que tomen como escenario ese suceso histórico tan importante y sus secuelas hasta la fecha. Si alguien sabe algo de literatura húngara, también le agradeceré cualquier observación al respecto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El personaje central es un escritor de unos treinta a treinta y cinco años, encerrado en el mundo demencial y manipulador de su madre, actriz retirada. Se perciben en el relato restos del naufragio cultural de la vieja Hungría de la monarquía Habsburgo y asimismo de la larga, agónica, decadencia de la burocracia de cuño estalinista. También de ciertas decadencias europeas y universales, que dan ese signo demencial y amargo a gran parte del relato. Y, como en aquella serie de ensayos de Sabato, de "los fantasmas" del escritor. Todos ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La relación del protagonista con su madre, con el recuerdo de su hermana, con la verdadera personalidad de su padre, con el mundo todo de la Hungría comunista y los ecos de la derrotada insurrección de 1956, con los húngaros de los países limítrofes como Bulgaria o Rumania, con las mujeres y en especial con su pareja, Eszter, una chica de orígenes regionales semejantes a los del propio Bartis (nacimiento en la comunidad húngara que permanece en territorio hoy extranjero) con quien el protagonista mantiene una relación un tanto neurótica que evoca experiencias de emparejamientos atormentados. Me refiero a esa mezcla de repulsa por los inevitables defectos y ocasionales manipulaciones -reales o que parecen tales- del ser amado alternada con la intensa necesidad de protegerlo y de llenar físicamente todos los sentidos con su cuerpo y su cariño, atraviesa la novela dando sucesivamente al lector impresiones de gratitud estética, desconcierto, disgusto, gratitud estética otra vez y comprensiva tolerancia y esperanza en la posibilidad de continuar hacia una vida mejor sin renunciar a las amarguras que han forjado el presente agridulce de los protagonistas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Citando -creo- sin nombrarlos a Borges &lt;i&gt;("Los dos reyes y los dos laberintos")&lt;/i&gt; y a Kafka &lt;i&gt;("La construcción de la Muralla China")&lt;/i&gt; recuerda el personaje de Bartis hacia el final del texto, narrado en primera persona, que &lt;i&gt;"existen quienes, de un lado, construyen el laberinto, y de otro, quienes se pierden en él. Pues bien, ésta es mi única capacidad particular: que soy una persona adecuada para ambas tareas. No es asunto mío juzgar si mi construcción es comparable, por ejemplo, con la de Creta o si sólo es un trabajo de jardinería podado con habilidad. Sin embargo, averigüar cómo y por qué levanté esta edificación bastante estéril, en verdad, es una misión que, aparte de mí, casi nadie puede llevar a cabo."&lt;/i&gt;. Y también afirma, contundente, una percepción que muchos hemos creído tener en ciertas etapas de la vida: la de que &lt;i&gt;"...supe que todo esto era una estupidez, no porque no exista el Dios que imagine semejante castillo de naipes, sino porque Dios existe, pero se cagó hace cinco mil años en todo esto"&lt;/i&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bartis es, además de novelista, fotógrafo: experiencias y vivencias de la fotografía (y del espectador de televisión o escucha de radio y televisión) aparecen continuamente en su texto. &lt;b&gt;No parece tener objetivos al escribir&lt;/b&gt;. &lt;u&gt;Y eso me gusta&lt;/u&gt;: esa preocupación por el saber desde el vamos adónde ir es lo que me aleja de autores cuyo excesivo esmero estructural me arruina el disfrute de la lectura, porque lo encuentro antivital. La literatura no me parece consista en saber de antemano cuál es el objetivo, sino en descubrir o crear también ese objetivo, si lo hay, a medida que se anda el camino de la creación. En tener esperanza en que el trabajo creativo nos llevará a buen puerto, no sabemos cómo ni cuándo. Y si es previsible, si lo sabemos desde antes, entonces pierde sabor y encanto la aventura de vivir creando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es curioso que no me haya resultado fatigante esta novela, pese a la longitud de sus capítulos y a mi escasa afición a los novelistas que escriben ladrillos como capítulos. Aunque en realidad no hay tales capítulos, sino largas parrafadas separadas por espacios en blanco mayores que un punto y aparte. Tiendo a atribuir esta impresión a la circunstancia de ser el autor un tipo mucho menos amargo en su talante que por ejemplo el inglés Julian Barnes (autor del ya comentado "Inglaterra, Inglaterra"). Bartis da la sensación de que la vida continúa, que el amor puede acompañarnos pese a las distancias y las miserias humanas. Como me ha ocurrido siempre con la lectura del ocasional guardameta del Racing de Orán Monsieur Albert Camus, Bartis es un escritor que de la basura anímica y el desconcierto acaba frecuentemente sacando, por efecto de contraste, una luz de esperanza en el ánimo del lector. Un autor que vale la pena, que merece la atención del interesado en la narrativa moderna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La calma parece estar en medio del torbellino de las confusiones y las angustias. La calma puede nacer del amor, y de la distancia. Eszter, en el libro, es extraña, es difícil, atormentada, y el escritor protagonista también lo es, pero ambas vidas valen la pena. El final de la novela da para todas las esperanzas posibles...&lt;br /&gt;________________________________________________&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;[Attila Bartis: "La calma"; Acantilado-Quaderns Crema, Barcelona, 2003. Traducción de Adan Kovacsis, 329 páginas]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11102924-113114268709558837?l=intrepidosnavegadoresdeltiempo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://intrepidosnavegadoresdeltiempo.blogspot.com/feeds/113114268709558837/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=11102924&amp;postID=113114268709558837&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11102924/posts/default/113114268709558837'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11102924/posts/default/113114268709558837'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://intrepidosnavegadoresdeltiempo.blogspot.com/2005/11/la-calma.html' title='La calma'/><author><name>Alfredo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03759967172860296299</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='13911769342519980128'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11102924.post-6962414425526370008</id><published>2008-08-19T12:06:00.003-03:00</published><updated>2008-11-14T12:48:14.909-02:00</updated><title type='text'>CERRADO POR REFORMAS</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Esta dignísima bitácora variará su configuración, diseño y algunos contenidos. Hasta nuevo aviso, pueden ustedes perderse a voluntad y placer en los laberintos virtuales de provechosos enlaces a páginas de interés reunidos en el margen bajo el gastronómico título &lt;em&gt;&lt;strong&gt;"Revuelto Gramajo"&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volveremos, y seremos millones, en cuanto la página quede presentable y nos vengan ganas de publicar algo, tarea la primera que demorará un tiempito más bien largo y evento el segundo cuya fecha aproximada somos (pese a nuestra predicada superioridad moral e intelectual sobre los profetas, curanderos, astrólogos y psicobolches) completamente incapaces de pronosticar certeramente. Hasta tanto una y otra cosa ocurran, iremos haciendo limpieza: la vieja y querida corrección de estilo, secuela literaria de las mutaciones morales y estéticas propias de personas con "vida interior" que se descubren habiendo dicho alguna gansada y proceden a enmendar el estropicio. Y así, permanecerán los textos que lo merezcan, se defenestrarán los que el autor considere impresentables, se corregirán cuantos parezcan susceptibles de mejora, y una vez retomado el oficio bloguero se incorporarán otros que en ejercicio de mi destacado rol de demiurgo de verdulería juzgue se deban añadir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Reciban, oh víctimas, un cordial saludo, y gracias por haber pasado. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11102924-6962414425526370008?l=intrepidosnavegadoresdeltiempo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://intrepidosnavegadoresdeltiempo.blogspot.com/feeds/6962414425526370008/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=11102924&amp;postID=6962414425526370008&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11102924/posts/default/6962414425526370008'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11102924/posts/default/6962414425526370008'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://intrepidosnavegadoresdeltiempo.blogspot.com/2008/08/cerrado-por-reformas.html' title='CERRADO POR REFORMAS'/><author><name>Alfredo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03759967172860296299</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='13911769342519980128'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11102924.post-8629807368820733858</id><published>2008-07-23T01:59:00.019-03:00</published><updated>2008-10-31T12:29:10.056-02:00</updated><title type='text'>Tiempos excepcionales</title><content type='html'>&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: bold;font-size:85%;" &gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;em&gt;"No se ha de aspirar a que las constituciones expresen las necesidades de todos los tiempos. Como los andamios de que se vale el arquitecto para construir los edificios, ellas deben servirnos en la obra interminable de nuestro edificio político, para colocarlas hoy de un modo y mañana de otro, según las necesidades de la construcción. Hay constituciones de transición y creación, y constituciones definitivas y de conservación. Las que hoy pide la América del Sud son de la primera especie, son de tiempos excepcionales."&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: bold;font-family:arial;font-size:85%;"  &gt;[El Dr. Juan Bautista Alberdi nos explica, siguiendo a Jeremías Bentham, eso de que "la única verdad es la realidad"; la cita es del capítulo 10 de "Bases y puntos de partida para la organización política de la República Argentina", edición del Centro Editor de América Latina, Buenos Aires, 1984, página 41.]&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nuestra Constitución (su texto de 1853 inspirado en el modelo de "Las bases" de Alberdi, pero también después que el mitrismo y "Chapita" Sarmiento, la generación del '80 y Roca, el primer peronismo, los sediciosos de 1955, Lanusse y finalmente el Pacto de Olivos le metieran sucesivamente mano) es por lejos mucho más liberal que la norteamericana original. No requirió ninguna enmienda para abolir la esclavitud, y a los inmigrantes legales se extendieron las mismas declaraciones, derechos y garantías que a cualquier ciudadano sin deber incorporarse para su ejercicio a servir en la Guardia Nacional (antes de la Constitución, la Argentina solía intimar a los extranjeros residentes a empuñar las armas, salvo convenio internacional expreso con su Estado de origen). Tiene desventajas. Por ejemplo, que la práctica patria no haya sido publicar el texto primitivo seguido de "enmiendas", como hacen los malvados norteameriyanquis. Según estilan los iberoamericanos bravíos que jamás se equivocan y entierran a sus enemigos en sitios donde no se los pueda encontrar ni por error, las autoridades nacionales se limitan a una tarea editorial propia de un censor: sustituyen eso que al enmendante no le agradaba e injertan en su lugar la norma nueva sin dejar rastro alguno de la anterior. Las ediciones no reflejan cabalmente la evolución histórica, y si usted no estudió para abogado está verdaderamente jodido: no podrá aprender de una primera lectura de la Constitución algunos rudimentos de nuestra historia. Un maldito (norte) americano alfabetizado y lego en Derecho sí que puede hacer lo propio, sea para alabar a sus instituciones o hacer apostasía de ellas. En cambio, una mayoría de argentinos ignora que a su Constitución una vez la reformaron unos señores que ganaron una parodia de guerra civil, otra vez la derogó por decreto una dictadura a fin de anular lo dispuesto por la última Convención Constituyente, y ya más cerca de nosotros fue enmendada por ley del Congreso, pues los numerosos salames reunidos a costa del contribuyente en Convención Nacional Constituyente se olvidaron de sancionar un nuevo artículo, que además cambió de número.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Artículo 1º continúa diciendo desde 1860: "&lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;La Nación Argentina adopta para su gobierno la forma representativa republicana federal, según la establece la presente constitución&lt;/span&gt;". Pero los textos originales del anteproyecto del tío Alberdi eran técnicamente mucho mejores, porque proponían: "&lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;Artículo 1º: La República Argentina se constituye en un Estado federativo, dividido en provincias, que conservan la soberanía no delegada expresamente, por esta Constitución, al Gobierno Central. - Artículo 2º: El Gobierno de la República es &lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;democrático&lt;/span&gt;, representativo, federal... (etc.)&lt;/span&gt;". Es decir, "&lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;representativa republicana&lt;/span&gt;" es la forma de &lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;GOBIERNO&lt;/span&gt;, mientras que lo "&lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;federal&lt;/span&gt;" es la forma del &lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;ESTADO&lt;/span&gt; nacional, que se adopta para mejor controlar "representativa y republicanamente" el territorio y repartir democráticamente deberes y garantizar derechos a las personas. Nótese que los señores convencionales constituyentes se cargaron oportunamente el "&lt;span style="FONT-WEIGHT: bold; FONT-STYLE: italic"&gt;democrático&lt;/span&gt;" que había puesto el tío Alberdi, que se los veía venir, aduciendo los tales patricios argentinos que "democracia" era sinónimo de "representativo republicano", cuando ya entonces, 1853, se sabía que no, al menos por estos pagos. Los sucesores de estos legisladores de la "unidad nacional" (o casi todos ellos, porque alguno habrá sido honrosa excepción) pondrían el acento en ese sesgo antidemocrático al vaciar, una vez sí y la otra también, a las instituciones patrias de contenido y reducirlas a las formas que justifiquen el uso de la fuerza pública o la coacción sutil contra el pueblo, para que, asustado, acepte por legal lo que no lo es.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuanto discutieron respecto de ciertas normas tributarias, durante cuatro meses, por una parte entidades agrarias representantes de distintos estratos de la "burguesía nacional", y por la otra el Ejecutivo Nacional y aves migratorias adjuntas, no es ni por asomo una mera cuestión fiscal. Lo tributario fue apenas un indicador del conflicto existente entre la realidad, la técnica económica y jurídica y el maltratado sentido común, por una parte, y los usos obsoletos y antidemocráticos de la clase política argentina, por la otra. Además, el largo despelote permitió apreciar una vez más el ridículo antieleático de ciertas corrientes del pensamiento político criollo que han jurado siempre querer favorecer el desarrollo de una "burguesía nacional" a fin de mejorar el futuro económico de nuestra sociedad en su conjunto, blablabla, a la vez que continuamente denigran a un maléfico ente social difuso calificado genéricamente como "clase media", "medio pelo" o "pequeña burguesía", cultivando así la paradoja de que una cosa pueda ser y no ser buena o mala a un tiempo y acerca de un mismo respecto, cual Abraxas, ya que no Jano Bifronte. El populismo patrio se nutre con frecuencia de opiniones hermafroditas y escasamente calificadas en el plano técnico, que no sólo nos alejan de la realidad sino también conducen al colectivo social a paradojas de catástrofe ferroviaria: si uno se para en medio de la vía del tren cuando está llegando el expreso y no se corre, luego no puede pretender que el maquinista es el tarado, ¿verdad? Bueno: el tren llegó, y poco me extrañaría que la formación ferroviaria &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;transversal&lt;/span&gt; los pise también en el recorrido de vuelta. Deberían hacerse amigos de la realidad como en el 45, y dejar los mitos para los poetas. No se puede caminar por la vía y manejar la locomotora a la vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El "gobierno republicano federal" se ejerce territorialmente, en nuestro sistema, a partir del manejo federal de las rentas generales de la Nación, los dineros públicos, que permiten a los gobernantes locales completar los costos de las actividades estaduales. Lo que Papá Estado federal reparte a las Provincias son valores excedentes de fondos que recauda en nombre de todos los Estados argentinos por facultades que la Constitución Nacional o los "representantes del pueblo" han puesto en cabeza de aquél.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La repartija de ese superávit, por muy reglada que se encuentre para cubrir las apariencias, se realiza desde tiempos remotos conforme el Sistema Argentino de Simpatías y Antipatías Políticas (SASAP). Según el buen criterio de los circunstanciales ocupantes del Ministerio del Interior y el de Economía, Papá Estado federal, personificado por el Poder Ejecutivo, aplicará el SASAP y así repartirá o prorrateará, que no siempre será lo mismo, entre sus autonomías una cosa llamada &lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;"A.T.N."&lt;/span&gt;, que - esta vez no se trata de un chiste - no es la sigla de ningún sindicato ni de un modelo de tanque berreta "&lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;made in May Field&lt;/span&gt;" ni de un nuevo piretroide distribuido por una pérfida multinacional de los pesticidas, sino la abreviatura de los "Aportes del Tesoro Nacional". No ahondaremos en detalles acerca de la enrevesada metodología que pone en práctica el SASAP para ejercer este deber social de Papá Estado respecto de sus veinticuatro sucursales, pero sépase que los "A.T.N." son&lt;span id="cuerpo"&gt; de uso discrecional porque fueron creados para ayudar a las Provincias a cubrir desequilibrios financieros, económicos y sociales que en realidad, si hubiera federalismo, no deberían tener. El procedimiento instituido por costumbre política v&lt;/span&gt;iene a ser, en síntesis, y como pasa casi siempre que se otorga a un político una facultad discrecional, similar a la "doma" a que los pirados adictos a sadomasoquismo someten a otros pirados a quienes gusta les peguen para que tengan y guarden. Imaginen algo a medio camino entre la ficción del pueblo de frontera norteamericano donde ejercía su sagrado ministerio televisivo el &lt;a href="http://en.wikipedia.org/wiki/The_Misadventures_of_Sheriff_Lobo"&gt;Sheriff Lobo&lt;/a&gt; y la genuina e histórica Rusia zarista, o entre los ridículos textos del estúpido del Marqués de Sade y las fantasías eróticas de Mademoiselle de O. Si usted es argentino o uruguayo, ya lo sabe: en el mejor de los casos, entre el &lt;a href="http://cursosparalelos.blogspot.com/2007/03/un-hijo-de-pueblo.html"&gt;Pinchinatti&lt;/a&gt; de Espalter y el Dictador de Costa Pobre que representaba &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Alberto_Olmedo"&gt;Olmedo&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El unitarismo de facto ha perdurado gracias a la notable incapacidad de los argentinos para dotar a sus muy autónomos Estados Provinciales de constituciones en que los municipios dejen de ser descentralizaciones de derecho administrativo local para transformarse en verdaderas entidades autónomas, circunscripciones cuya sumatoria coordinada por ley haga realidad la personalidad política de la Provincia gracias a una mayor participación de los sectores sociales más dinámicos, disminuyendo el desconocimiento entre unos agentes y otros, eliminando tensiones, y reduciendo al mínimo los fatigosos deberes del funcionario público a partir de las relaciones de coordinación libre así establecidas. Lejos de eso, los Gobernadores se toman tan en serio el cómodo precepto constitucional según el cual son "&lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;agentes naturales del Gobierno federal&lt;/span&gt;" (actual artículo 128, antiguo 110) que puertas adentro de sus territorios terminan por ejercer un despotismo fiscal análogo al que sobre ellos ejerce cualquier ocupante, idóneo o incapaz, de la Rosada. Ni siquiera en la Capital Federal, o lo que queda de ella, ha sido posible descentralizar en comunas que funcionen como tales. La intervención "federal" de facto a través de los aparatos políticos es mayor en la urbe porteña que en cualquier otro sitio de la República. Si yo fuera cierto ex presidente de determinado club de fútbol, envidiaría al día de hoy las libertades de que el Gobernador de Jujuy o el de Tierra del Fuego gozan gracias a residir donde Judas perdió el poncho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso, una desobediencia civil al mejor estilo del ínclito compañero &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Henry_David_Thoreau"&gt;Mr. Henry David Thoreau&lt;/a&gt;, célebre ácrata norteamericano contemporáneo del Dr. Alberdi o el Gral. Peñaloza, y también muy consciente de que el patriotismo no es el último refugio de los sinvergüenzas, como creía ingenuamente el &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Samuel_Johnson"&gt;Dr. Samuel Johnson&lt;/a&gt;, sino que por el contrario suele ser &lt;a href="http://books.google.com.ar/books?id=RsJDLMqshVYC&amp;amp;pg=PA220&amp;amp;lpg=PA220&amp;amp;dq=diccionario+del+diablo+patriotismo&amp;amp;source=web&amp;amp;ots=MzybsV_1Q1&amp;amp;sig=cfQeaJa1l5bqW0kHZo3pWjDrGiY&amp;amp;hl=es&amp;amp;sa=X&amp;amp;oi=book_result&amp;amp;resnum=2&amp;amp;ct=result#PPA220,M1"&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;el primero&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; de ellos, una rebeldía así, decía, ejercida oportunamente por quien pueda hacerlo, ante una medida antipopular (por ende, antinacional) como el aumento confiscatorio de otro tributo dictado por una autoridad no facultada por la ley para ello, no es sino un reclamo por el verdadero federalismo, el que todos invocan pero siempre ha sido soslayado, y que comienza por el aspecto fiscal. ¿Cómo sostener a Papá Estado si sus exacciones se nos hacen incontrolables, y con nuestro propio dinero nos corren a cada rato con la sábana para que hagamos lo que no tenemos por qué hacer, según se supone nos garantiza el texto del artículo 19 de la Constitución inspirada en el tío Alberdi, y según ratifica su interpretación judicial "a contrario sensu", de la que se deduce que Papá Estado no debe hacer nada que no le esté expresamente permitido?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunos individuos revoltosos, durante el llamado medioevo europeo, claro está que no los pobres muy pobres, que nunca cortan ni pinchan ni tienen con qué pagar y por eso, desde el tiempo de los '&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Proletarii"&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;proletarii&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;' romanos, los llevan de las pestañas como carne de cañón a todas las guerras y batallitas políticas, sino otros señores que pudieron apretar en debida forma al rey, lo solucionaron con la famosa norma fundante de la futura democracia liberal, recogida en e&lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;l viejo artículo 44 argentino que ahora es el 52, y remite a Diputados como instancia exclusiva para iniciar debates sobre impuestos (para que no desvalijen a la 'burguesía nacional' sin contraprestación) y movilizaciones de tropas (para contentar a los 'proletarii')&lt;/span&gt;. Los revolucionarios norteamericanos fueron bastante claros en cuanto a los alcances de este concepto jurídico elemental de la democracia: &lt;a href="http://en.wikipedia.org/wiki/James_Otis,_Jr."&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: bold; FONT-STYLE: italic"&gt;"Taxation without representation is tyranny"&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, dijo uno de ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Perjudicar intencionalmente al mandante genérico es mala praxis y hasta delito. Salvo que uno tome la precaución de hacerse elegir diputado nacional con el voto de ese mandante, y, previo clamor de su partido contra la pérfida democracia formal burguesa, puede entonces levantar la mano obediente y votar afirmativamente por una norma tributaria que según todos los manuales conocidos y por conocerse enriquecerá más a los amigos de quienes la proyectaron y seguramente impedirá que otros se enriquezcan, además de disuadirlos definitivamente de trabajar, invertir y gastar en el país. Aprobar un proyecto que hará que un empresario se lleve su ganancia a Suiza en vez de invertirla en Sunchales, Arrecifes o General Deheza, o al menos gastarla en el Casino de Mar del Plata o algún prostíbulo, y que simultáneamente dejará en la lona a quienes vivan "al día" y no puedan eludir el cumplimiento del tributo ilegal ni pirarse con la familia a otro país tras arruinarse por haber invertido en trabajar es, según estos personajes que embolsan mensualmente el equivalente mínimo a dos sueldos de un gerente de Banco, patriótico. El refugio de los sinvergüenzas, again. Pobre Patria. Ahora, además, &lt;a href="http://www.finanzas.com/noticias/economia/2008-07-22/27264_argentina--marsans-podria-acudir-un.html"&gt;nuestras ínclitas autoridades, armadas con los fondos del Tesoro Nacional, corren patrióticamente en auxilio de empresarios españoles torpes cuando sus negocios amenazan ruina&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasemos a lo de "&lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;gobierno representativo&lt;/span&gt;". Según el artículo 22 de la Constitución Nacional, transcripción casi textual de los artículos 25 y 26 del anteproyecto del tío Alberdi, "&lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;El pueblo no delibera ni gobierna, sino por medio de sus representantes y autoridades creadas por esta Constitución. Toda fuerza armada o reunión de personas que se atribuya los derechos del pueblo y peticione a nombre de éste, comete delito de sedición&lt;/span&gt;".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La teleología del artículo 22 nos parece una esmerada joya de la Filosofía del Derecho liberal y demócrata. Pero, sin contar que cuando alguna fuerza armada con cierto respaldo popular por activa o pasiva se irroga el derecho de matarte a corchazos no hay quien la pare, ocurre que los representantes del pueblo o diputados y los representantes de los Estados provinciales o senadores no son imagen, símbolo o brazo ejecutor ni de sus votantes ni del bien común de sus respectivos distritos. Integran -salvo excepciones - una clase política que se ha cerrado en &lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;OLIGARQUÍA&lt;/span&gt; (en el sentido técnico que a esta expresión se da en sociología desde &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Vilfredo_Pareto"&gt;Pareto&lt;/a&gt;, &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Robert_Michels"&gt;Michels&lt;/a&gt;, &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Joaquin_Costa"&gt;Joaquín Costa&lt;/a&gt; y otros sujetos por el estilo, y &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;única acepción conocida fuera de la Argentina&lt;/span&gt;). No es un fenómeno exclusivo de la Patria, pero no es casual que en nuestras Universidades uno pueda detectar una cantidad impresionante de pintorescos expertos en "Ciencia Política", más conservadores retrógrados o más declaradamente progres, según los casos, cuya prédica evangélica se destaca por parecer intencionadamente dirigida a aprovechar el análisis de cualquier prestigioso estudio académico de algún maestro del ramo para desalentar en el infeliz educando cualquier idea que conduzca a formar en éste la convicción de que un político pueda y deba representar lealmente a sus electores y circunscripción por encima del que sea su color partidario. Limitar la democracia a su versión decimonónica representativa y oligárquica, o a su versión intervencionista "social" propia del período transcurrido entre la Revolución Mexicana de Madero, Zapata y compañía y la crisis petrolera de 1973, proyectar en el otro nuestras propias cualidades, negar el pluralismo, suponer que el bolsillo es para todos sin excepción algo más importante que la libertad, es parte de una psiquis acaso patológica. Dejaré esta última consideración para los queridos psicobolches, que siempre tienen algo que decir, hasta acaso algo verdadero también. "&lt;a href="http://www.rock.com.ar/letras/0/980.shtml"&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;No creas que estoy loco: es sólo una manera de actuar...&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente, queda como tarea para el hogar a nuestra ínclita "clase política" emplear su indudable inteligencia en leer y razonar, a fin de luego aplicarlas a relaciones &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;interiores&lt;/span&gt; entre clases sociales y grupos de interés, tan similares en su comportamiento como entidades políticas dentro de los Estados a los sujetos del Derecho Internacional Público, las enseñanzas del malvado libretista del imperialismo &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Hans_Morgenthau"&gt;Dr. Hans Morgenthau&lt;/a&gt;, expositor de la llamada "doctrina realista de las relaciones internacionales". Tanto abogado y politólogo suelto ahí en el Congreso y su periferia, y ninguno se entera de ciertas nociones elementales que no sólo son parte de la psicología de café que puede aprender cualquier experto asambleísta de club atlético, sociedad comercial o consorcio de propietarios, sino que están incluidas en los programas de nuestras carreras de grado en cualquier mísera Universidad de las que Papá Estado suministra a sus súbditos más pobres para que se arreglen como puedan. Hay mucho, demasiado, boludo importante en la política argentina. Algunos, en los sangrientos setenta, estaban escondidos en la segunda o tercera retaguardia de los violentos y ahora, a la vejez viruelas, se nos hacen los machos recios creyendo que los mansos sin militancia política somos fáciles. Parece que no.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Son tiempos excepcionales, sí. Tiempos de asamblea popular y ruptura de presupuestos ideológicos, de quiebre de todos los manuales de instrucciones razonados en tiempos idos para actuar en una sociedad que ha cambiado rápidamente. No hay caos sin noción de cosmos: hasta para ser anarquista fanático hay que tener primero una serie de ideas y ejercer unas prácticas consecuentes acerca del orden, que empiezan por respetarse uno mismo. Claro que todo es según el color del cristal con que se mire, con y sin los ojos de aquel Campoamor tan pedorro pero que sirvió para que la poesía española se librara definitivamente del anacrónico lastre del léxico y formas oratorias fenecidas y llegara a su estado moderno. Es el feo trabajo del intelecto sin dotes excepcionales cuando se atraviesan tiempos de transición: pensarlo y repensarlo todo, y no dar nada por cierto sino hasta que el espejo del prójimo muestre que estamos de acuerdo en ciertas cuestiones esenciales, como el respeto. La constitución no es una vaca sagrada: su versión formal se ha vuelto obsoleta. Le queda chica a las necesidades reales de la sociedad. Así que, parafraseando a cierto asesor de un famoso político norteamericano, digámoslo sin miedo: ¡es el federalismo, estúpidos! Hay que proponer otra. Nuestros tiempos excepcionales son diferentes de los del tío Alberdi... O quizás no tanto:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: bold;font-family:arial;" &gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;"Don Quijote dio a su estancia por de pronto el nombre y rango de "colonia"; a sus animales el de "colonos", a su gallego el de "secretario general de Quijotanía", como llamó a su colonia el imitador de Guillermo Penn, y él mismo se dio el título de "Gobernador" de su Pensilvania patagónica. Los peones recibieron el título de "intendentes", y los colonos fueron clasificados en tres departamentos, a saber: "homo-ovejas", "homo-vacas", "homo-caballos". El gobierno de la colonia fue democrático-representativo, con un parlamento mudo (por de pronto) en el que cada departamento debía tener un número de votos proporcional al de su población. Los "homo-ovejas" formaban mayoría absoluta, y teniendo más de la mitad de los votos, ellos hacían la ley. Provisionalmente y mientras no sabían hablar, ni escribir, ni leer, debían hacerlo por ellos el gobernador y el secretario general constituidos en consejo y parlamento colonial. Las leyes y decretos debían ser dados y promulgados en nombre del pueblo de "Quijotanía", proclamado soberano y libre por su fundador y libertador. La soberanía debía ser ejercida por el pueblo, en forma de "plebiscitos", expresados por un "sí" o un "no", en contestación a los proyectos interrogatorios propuestos por el gobernador libertador. Al cabo de dos años, la colonia asumiría el rango de estado soberano y libre y se daría una Constitución de tal, definitivamente. Sólo entonces entraría en relaciones con el gobierno nacional de la República, o en caso necesario con los poderes extranjeros."&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;[Juan Bautista Alberdi ejerciendo de novelista allá por 1871: en "Peregrinación de Luz del Día"; Centro Editor de América Latina, Buenos Aires, 1983; pág. 115.]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11102924-8629807368820733858?l=intrepidosnavegadoresdeltiempo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://intrepidosnavegadoresdeltiempo.blogspot.com/feeds/8629807368820733858/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=11102924&amp;postID=8629807368820733858&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11102924/posts/default/8629807368820733858'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11102924/posts/default/8629807368820733858'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://intrepidosnavegadoresdeltiempo.blogspot.com/2008/07/tiempos-excepcionales.html' title='Tiempos excepcionales'/><author><name>Alfredo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03759967172860296299</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='13911769342519980128'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11102924.post-113121607905242752</id><published>2005-11-06T00:51:00.003-03:00</published><updated>2008-09-08T13:17:27.261-03:00</updated><title type='text'>The Song Remains the Same</title><content type='html'>&lt;p align="justify"&gt;Me dieron ganas de hablar de música popular y del por qué todo o casi todo lo que se escucha por la radio comercial suena más o menos idéntico. &lt;i&gt;"La canción es la misma"&lt;/i&gt; fue el título con que se conocieron aquí una canción (&lt;i&gt;'I had a dream. Crazy dream...'&lt;/i&gt; cantaba Robert Plant) y una película de Led Zeppelin cuyo título original inglés era el de esta entrada y que durante años se proyectó en la trasnoche de un cine porteño, con clima de festival de rock en la platea. El título sirve para ilustrar por qué me parece bueno ir recordando de dónde viene lo que hoy se escucha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Músicos, presentadores de programas musicales y simples nostálgicos de otros tiempos alegan que la música negra norteamericana de los sesenta era tan abierta a todo tipo de influencias, a la reelaboración de cuanto sonido anduviera dando vueltas por ahí, que la mayor parte de lo que nos hacen escuchar hoy en día procede en línea directa de ella. Creo que es verdad. Esto viene de mucho más lejos, al punto que el maestro &lt;a href="http://www2.una.edu/library/handy/"&gt;&lt;b&gt;William Cristopher Handy&lt;/b&gt;&lt;/a&gt;, famoso compositor de jazz y blues admirado por Borges, en su autobiografía &lt;b&gt;"Father of The Blues"&lt;/b&gt; (1957), dice esta cosa no tan sorprendente para quien tenga buen oído: &lt;i&gt;"Cuando el 'St. Louis Blues' fue escrito, el tango argentino estaba de moda. Yo engañé a los bailarines &lt;strong&gt;arreglándole una introducción de tango&lt;/strong&gt;, y quebrándolo luego abruptamente en un blues lento" &lt;/i&gt;&lt;b&gt;;-)&lt;/b&gt;. Algunos músicos de jazz como por ejemplo &lt;a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Dizzy_Gillespie"&gt;&lt;b&gt;Dizzy Gillespie&lt;/b&gt;&lt;/a&gt; experimentaron en los treinta, cuarenta y cincuenta con la percusión y ritmos afrocubanos y dominicanos...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La expresión &lt;i&gt;"sonido negro de Detroit"&lt;/i&gt; o &lt;i&gt;"sonido Motown"&lt;/i&gt; se refiere a un determinado estilo dentro del &lt;b&gt;"soul"&lt;/b&gt;, género que combina rhythm and blues, gospel y pop: secciones de bronces, percusión de todo pelaje, armonías y contrapuntos vocales al estilo de los coros religiosos... todo eso al servicio de letras románticas, a veces casi de bolero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las armonías vocales tomadas del gospel le daban su gancho musical (y comercial) para el público en general y sobre todo el blanco: generaron "ventajas comparativas", para decirlo en lenguaje mercachifle, que hicieron del "sonido Motown" (el que la productora de Detroit que desarrolló esa fórmula inconfundible y vendedora utilizaba en sus desarrollos y mezclas) el más exitoso de la música yanqui.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Ray_Charles"&gt;&lt;b&gt;Ray Charles&lt;/b&gt;&lt;/a&gt; fue el primero en grabar, hacia 1955, algo con los rasgos característicos del soul: &lt;i&gt;"I got a woman"&lt;/i&gt;. Si lo buscan en la red, lo encontrarán fácilmente como MP3; allí Ray fusiona gospel, pop anglosajón y rhythm &amp;amp; blues.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otros pioneros fueron &lt;b&gt;Jackie Wilson&lt;/b&gt; (desde el rhytm and blues), &lt;b&gt;Sam Cooke&lt;/b&gt; (un estupendo cantante de gospel de cinematográfica muerte), &lt;b&gt;Curtis Mayfeld&lt;/b&gt; (que usaba el soul para dejar testimonio de su militancia por los derechos civiles de los negros), y el alocado &lt;a href="http://www.godfatherofsoul.com/"&gt;&lt;b&gt;James Brown&lt;/b&gt;&lt;/a&gt;, que desde los arreglos y las letras (&lt;i&gt;"I feel good"&lt;/i&gt; o &lt;i&gt;"The hardest working man in showbiz"&lt;/i&gt;) dio forma definitiva al género. Entonces, una serie de sellos independientes como Stax y Motown empezaron a desarrollarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Motown&lt;/b&gt; era el de Smokey Robinson, The Temptations, Martha &amp;amp; The Vandellas, &lt;b&gt;Marvin Gaye&lt;/b&gt;, Stevie Wonder, The Supremes, The Four Tops y The Jackson Five. Privilegiaba lo melódico y los arreglos de voces expresivas y con registros personalísimos. &lt;b&gt;Al final, sin embargo, los arreglos estudiados para producir buenos efectos que indujeran al público a consumir los productos de la Motown hacían que todos estos artistas resultaran sonar de un modo muy parecido&lt;/b&gt;: sin contar con que a veces compartían los sesionistas de instrumentos y coros, cantaban sobre fondo mixto de blues estilo Detroit (minimalista y eléctrico al modo de &lt;a href="http://intrepidosnavegadoresdeltiempo.blogspot.com/2005/03/exorcismos-musicales-blues-de-detroit.html"&gt;&lt;b&gt;John Lee Hooker&lt;/b&gt;&lt;/a&gt;), más algo de jazz, todo fusionado con la música electrónica de los blancos. &lt;b&gt;Habían encontrado la receta comercial que se sigue usando hasta hoy&lt;/b&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como en muchas otras cosas en esta vida, yo soy un "contrera" profesional: prefiero a la competencia de Motown, que era &lt;b&gt;Stax/Volt&lt;/b&gt;, de la ciudad de Memphis, los pagos de tantos 'bluesman' y músicos de jazz y también de Elvis, cuyas producciones tenían un sonido más &lt;i&gt;"funky"&lt;/i&gt; ('ralentado' y seco al estilo del &lt;i&gt;blues&lt;/i&gt;, 'abagualado'), menos relacionado con lo académico y con preponderancia de riffs rockeros. En este sello grababan mi preferido, &lt;a href="http://www.otisredding.com/"&gt;&lt;u&gt;&lt;b&gt;Otis Redding&lt;/b&gt;&lt;/u&gt;&lt;/a&gt;, y &lt;b&gt;Wilson Pickett&lt;/b&gt;. A finales de los sesenta, pasó a ser un departamento del sello Atlantic, que ya tenía contratados a otros pesos pesados: &lt;b&gt;Solomon Burke&lt;/b&gt;, &lt;b&gt;Percy Sledge&lt;/b&gt; y sobre todo &lt;a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Aretha_Franklin"&gt;&lt;b&gt;Aretha Franklin&lt;/b&gt;&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalizado el esplendor de los sesenta, &lt;a href="http://www.slystonemusic.com/"&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;Sly Stewart &amp;amp; The Family Stone&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;&lt;/a&gt; fue el más conocido de los grupos que comenzaron a potenciar el &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Funk"&gt;funk&lt;/a&gt; y algunos músicos de la banda de Brown - como por ejemplo &lt;b&gt;Maceo Parker&lt;/b&gt; - desarrollaron exitosas carreras solistas. Y como si todo eso fuera poco, aparecieron dos músicos muy influidos por todo este sonido y muy influyentes sobre el futuro: el extraño y muy politizado &lt;a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Gil_Scott-Heron"&gt;&lt;b&gt;Gil-Scott Heron&lt;/b&gt;&lt;/a&gt; (pistas de sus discos &lt;i&gt;"Pieces of a man"&lt;/i&gt; (1971) y &lt;i&gt;"Winter in America"&lt;/i&gt; (1973) cada tanto suenan en las radios, seguramente por error de los DJ o por su semejanza al ulterior 'rap') y &lt;a href="http://www.soul-patrol.com/funk/shuggie.htm"&gt;&lt;b&gt;Shuggie Otis&lt;/b&gt;&lt;/a&gt;, guitarrista cuyos trabajos &lt;i&gt;"Freedom Flight"&lt;/i&gt; (1971) e &lt;i&gt;"Inspiration Information"&lt;/i&gt; (1974) son buenas muestras de estas fusiones que, sin perjuicio de su buena calidad cuando las hacían buenos músicos, &lt;i&gt;derivaron poco a poco hacia lo que la industria gramofónica norteamericana y europea usa hoy en día como ritmos bailables o de canción ligera&lt;/i&gt; para damnificar nuestros oídos: en los setenta empiezan a desarrollarse primero el 'funk' y luego el 'disco', con los que hemos bailado cuando niñ@s much@s que acabamos de pasar los cuarenta, y finalmente (¡Dios nos libre y guarde!) el rap, el hip-hop, el trip-hop y el dance-funk y múltiples géneros musicales que pasaron de hacernos mover alegremente las patitas al compás a directamente tener que aguantarnos el repertorio de unos señores soprendentemente capaces de abrumarnos con temas monótonamente iguales entre sí de ocho o diez minutos consistentes en mezclas atroces, máquinas de ritmo y letras 'percusivas' cuando no onomatopéyicas, y colecciones de ruidos diversos, producción que nos es vendida como "lo último" con que deben las muchedumbres atormentar su espíritu y por supuesto "no nos podemos perder" si es que hemos de estar al día con la música popular. Hasta con el tango se han metido estos electrónicos, pero no podrán con nosotros, mientras haya en la Patria quienes prefieran aprenderse &lt;i&gt;samplers&lt;/i&gt; con un bandoneón o un violín o una guitarra en vez de almacenarlos en un chip. Tal la diferencia, según mi conservadorazo criterio, entre componer música propia y resignarse a adaptar sin demasiada calidad la de los demás: la misma distancia que va de la vida a la muerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me faltaba agregar que en Brasil hubo un genuino exponente del soul, que cantándolo en portugués lo hacía tan bien como por ejemplo el finado &lt;a href="http://www.delafont.com/music_acts/Barry-White.htm"&gt;&lt;b&gt;Barry White&lt;/b&gt;&lt;/a&gt; (que, si mal no recuerdo, no era artista de ninguno de los dos sellos "grandes"): me refiero a &lt;a href="http://www.cliquemusic.com.br/artistas/tim-maia.asp"&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;Tim Maia&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11102924-113121607905242752?l=intrepidosnavegadoresdeltiempo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://intrepidosnavegadoresdeltiempo.blogspot.com/feeds/113121607905242752/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=11102924&amp;postID=113121607905242752&amp;isPopup=true' title='10 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11102924/posts/default/113121607905242752'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11102924/posts/default/113121607905242752'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://intrepidosnavegadoresdeltiempo.blogspot.com/2005/11/song-remains-same.html' title='The Song Remains the Same'/><author><name>Alfredo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03759967172860296299</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='13911769342519980128'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11102924.post-113279825914761664</id><published>2005-11-24T00:17:00.009-03:00</published><updated>2008-08-29T10:25:24.782-03:00</updated><title type='text'>Rawls, la imaginación y los Monos Sabios</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:85%;" &gt;Escrito a mediados de 2004 y corregido en agosto de 2008, con especial dedicatoria a Carlos José Márquez.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No deposito mi confianza en el género literario denominado "Filosofía del Derecho". Con imputar normas, me alcanza. Una cosa es la realidad, y otra la vida académica. Pero a veces es bueno saber cómo se determinan los valores que subyacen en esas normas.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;John Borden Rawls&lt;/b&gt; (1921-2002) era un jurista estadounidense que intentaba encontrar alguna fuente de normatividad (algún criterio de justicia compartido) en sociedades de las llamadas &lt;i&gt;"plurales"&lt;/i&gt;, divididas en cuestiones religiosas, ideológicas y culturales en general. El tipo escribió tres (pesados) libros: &lt;b&gt;"Justice as fairness"&lt;/b&gt; (1958), &lt;b&gt;"A theory of justice"&lt;/b&gt; (1971) y &lt;b&gt;"Political Liberalism"&lt;/b&gt; (1993). Pocos los leyeron. Menos aún son los que los han entendido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El &lt;i&gt;'utilitarismo'&lt;/i&gt; fue una corriente jusfilosófica muy influyente del siglo XIX que sostenía que si una decisión favorecía el bienestar del mayor número posible de individuos era moralmente correcta y debía ser preferida a cualquier otra en que esa tasa de bienestar fuera a resultar ciertamente menor. El &lt;i&gt;intuicionismo&lt;/i&gt;, por su parte, postuló que nuestras ideas acerca de qué es correcto son indefinibles pero los seres humanos saben reconocer una acción como correcta o incorrecta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En su tediosa "Teoría de la Justicia" Rawls busca superar estas posturas: dice que el utilitarismo sacrifica a los individuos, porque si una decisión favorece el bienestar del mayor número, entonces parece correcto sacrificar a las minorías; por ejemplo, en una comunidad de dos mil tipos, debiera aceptarse la esclavitud de cincuenta si hace que los otros mil novecientos cincuenta vivan mejor. Parece suponer que es posible sumar el bienestar y las libertades individuales. El intuicionismo, directamente, deja la solución en manos de cada sujeto. Arréglese usted como mejor pueda, jefe...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces don Rawls supone que no hay un orden moral independiente de nuestro discernimiento, ni nuestro bienestar personal es comparable, y sugirió retomar la vieja idea del contrato social, porque le gustaban, además de Thomas Jefferson, el archifamoso fundador del Partido Demócrata yanqui, otros dos pensadores: Kant y Rousseau.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Define 'contrato' como un acuerdo que exige unanimidad de los partícipes, y concluye que se puede acordar así el diseño de las instituciones sociales básicas si quienes participan lo hacen en condiciones de imparcialidad. Denominó a esa condición &lt;i&gt;"velo de ignorancia"&lt;/i&gt;: si debo participar de un negocio jurídico que establezca las bases mínimas de convivencia, favoreceré los proyectos de reglas que potencien mis capacidades y objetaré aquellos que obstruyan su desarrollo, pero si no conozco esas capacidades, por las dudas, para sacar ventajas, buscando mi mejor resultado me pondré democráticamente en el lugar de todos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La así llamada &lt;i&gt;'teoría de la elección racional'&lt;/i&gt; mostraría -siempre según John- que, en tales condiciones de incertidumbre, las partes convendrían en un catálogo igual de libertades para todos. Aceptarían una distribución igual de bienes primarios y hasta tolerarían las diferencias sociales y económicas si y sólo ceden en beneficio de los ciudadanos menos aventajados. A este momento &lt;b&gt;(inventado)&lt;/b&gt; en que se constituye la norma hipotética fundamental lo bautizó &lt;i&gt;"posición original"&lt;/i&gt;, y pretende ser un procedimiento imaginario de representación de la justicia como imparcialidad. Rawls distingue lo &lt;i&gt;racional&lt;/i&gt; (egoísmo individual, nuestra conveniencia y lo que deseamos maximizar en beneficio propio) de lo &lt;i&gt;razonable&lt;/i&gt; (tener en cuenta siquiera por conveniencia el interés ajeno y buscar la cooperación aun a expensas de los intereses individuales). Sin el concurso de ambos principios no concibe una cooperación social estable, y por ende no hay libertad para nadie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se da de patadas con la sociología y con cualquier estudio de las sociedades de base biológica, ya lo sé. Pero es su hipótesis de trabajo. Hay que leer la de huevadas que algunos autores (principalmente españoles) han dicho a partir de estas ficciones teóricas del jusfilósofo, que apenas si intenta efectuar un necesario ejercicio ucrónico y utópico que todos debemos hacer a fin de imaginar una mínima noción de justicia. Claro: muchos se hacen cargo de lo que presumen saber ciertos Charlatanes Omniscientes (sobre todo los genios que a pesar de serlo se resignan a pasar por este mundo, por ejemplo, como joyeros o periodistas o licenciados en publicidad) que imaginan que los abogados somos unos boludos incapaces de trabajar con hipótesis científicas. Lamento llamarlos a la realidad: los juristas de nota trabajan ayudándose con modelos imaginarios igual que, por ejemplo, los físicos o los genetistas. Sólo que no pueden experimentar con aparatos ni en &lt;i&gt;anima vilis&lt;/i&gt;. Tienen que "ajustar" sus ideas con la observación de la realidad social. Y ahí empieza el sainete.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Opina Rawls que las diferencias entre los seres humanos son debidas al azar natural y a la historia y deben someterse a la deliberación imparcial de todos, porque "la arbitrariedad del mundo tiene que ser corregida" si queremos una sociedad democrática. La historia seguro que es arbitraria, digo yo, como que la hace el hombre y esta "posición original" con libres partes contratantes en estado de amnesia e igualdad (ya me gustaría ver dónde vio John que algún Estado se sacara su norma hipotética fundamental de un contrato entre libres e iguales) es un generoso invento de Rawls. El caso es que opina que las ventajas no merecidas deben corregirse mediante la deliberación por parte de quienes se reconocen mutuamente iguales y libres. Una sociedad democrática aspira a que la comunidad política sea hasta cierto punto una comunidad de iguales y no una que tolera que sus miembros sean castigados por la naturaleza o por la cuna. Esta es, recuerda Rawls, el principio básico de toda acción política en una sociedad democrática. Distingue entre las libertades como tales y el diverso valor que grupos de personas les pueden otorgar derivándolo de las desiguales condiciones económicas. Y justifica la desigualdad social y económica en la distribución de la renta y de las riquezas siempre que contribuya a mejorar la suerte de los miembros más desfavorecidos de la sociedad, y todos tengan igualdad de oportunidades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rawls era lo que podríamos llamar un "liberal radical" a quien - con ese lenguaje pasado de moda en filosofía política y que obedece a la post revolución francesa - se diría "a la izquierda" del espectro político estadounidense. Sí, esto en USA es realmente la "izquierda". En otros países (la República meramente Argentina de los años setenta, sin ir más lejos) se lo visualizaría como de derecha, pero la realidad era esa. Un tipo cargado de la tradición utópica del gran Jefferson, o sea tanto buenas intenciones como realismo. Los anglosajones tienen ese extraño rasgo. Rawls no nos ofrece un caso de sanata, de camelo de cátedra, sino de academicismo extremo: su exposición será en muchos aspectos errada, pero es un trabajo intelectual honesto; en vez de imaginar a los seres humanos provistos de derechos que anteceden a su sociabilidad política, Rawls, inspirado en la idea de autonomía kantiana, sugiere que la comunidad de sujetos libres e iguales es la fuente de toda normatividad. El problema es que cuando una comunidad se genera, hay Estados en funciones, hay una "mecánica" o talante histórico ya creado... No obstante, sus ideas sí sirven para una comunidad autogestionaria, o para un municipio, o una asamblea, por ejemplo. Una situaci&lt;span style="font-size:100%;"&gt;ón en que se pueda negociar desde el vamos la normativa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Lo que es relevante actualmente es su noción de que cualquier persona tiene el mismo derecho a un esquema de derechos y libertades básicas e iguales lo más completo posible, compatible con el mismo esquema para todos. Es la noción, divulgada por el propio Rawls y el italiano Norberto Bobbio (en eso y en tantas otras cosas imitado por un tal Isaiah Berlin), de "bienes primarios", que comprenden las libertades básicas como la satisfacción de los valores de supervivencia (alimentación, abrigo, seguridad) y de convivencia (pertenencia a grupos colectivos). Esa idea apunta a fundar las necesidades básicas de todo ser humano como la base mínima de satisfacción de las personas que integran la comunidad jurídica, e inclusive comprenden el derecho de reivindicar la pertenencia a un colectivo cultural.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo interesante es cómo imagina este hombre que se debe poner en práctica este principio. Rawls sostiene que el Estado debe elegir la política que se considere justa tal y como la evaluaría un observador ecuánime e imparcial oculto tras el referido "velo de ignorancia". Cuando se determinan políticas se debe aspirar a mejorar el bienestar de la persona que se encuentra en la peor situación dentro de la sociedad. Es decir, en lugar de maximizar la suma de la utilidad total de la sociedad, como haría un utilitarista, Rawls exige que se maximice la utilidad mínima. A esto lo han hecho famoso como el &lt;i&gt;"maximin de Rawls"&lt;/i&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero cuidado, que esto puede tener trampita, si el Estado está (y suele estarlo) en manos de gente demasiado poco interesada en la libertad: el criterio del 'maximin' no conduce a una sociedad totalmente igualitaria. Él mismo lo dice: "igualar totalmente las rentas quitaría a los individuos incentivo para trabajar mucho" y la renta total de la sociedad disminuiría considerablemente y el bienestar de las personas menos afortunadas empeoraría. El principio de diferencia lo justifica según el "principio de lo óptimo de Pareto", que jamás entendí: "una configuración distributiva es eficiente siempre que sea imposible cambiarla, de modo que beneficie a algunas personas (al menos una) sin que al mismo tiempo dañe a otras personas (al menos una)". ¿¿¿???. De este juego de palabras (¿o de conceptos?) aparentemente se concluye según John que en los hechos sería peor para los pobres la igualdad absoluta de derecho que una cierta desigualdad que los favorece. No sé si es muy prudente decir eso en un libro de Filosofía del Derecho liberal. &lt;span style="font-size:100%;"&gt;En fin...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pesar de estos claroscuros, a raíz de su sincera preocupación por la redistribución del ingreso como condición de la justicia social, no es raro encontrarse hoy con artículos que tratan de explicar por qué Rawls le interesa actualmente y mucho al pensamiento jurídico y político de izquierda que antes lo rechazaba de plano. Véase &lt;a href="http://www.vientosur.info/articulosweb/textos/index.php?x=101"&gt;aquí&lt;/a&gt;, por ejemplo, si sus autores no lo han borrado de la web (lo encontré hace como dos años, anoté el enlace, y no lo he comprobado). Lo que no quita que, puestos a leer el diario en la sección de política internacional, encontraremos autoridades que invocan para justificar sus decisiones a la susodicha meta de la "redistribución del ingreso", e inclusive al propio Rawls, mientras aplican, en vez de una versión liberal de la socialdemocracia, una variante del estalinismo o el fascismo. Pero eso no será culpa de Rawls ni de sus genuinos epígonos. No es lo mismo diseñar políticas económicas para "maximizar" la cantidad de participantes de una torta que eliminar a alguno de los agentes sociales para favorecer a otros. Lo primero es una regulación orientada a garantir un mínimo de justicia que asegure cierta paz social; lo segundo es una grosera operación de ingeniería sociológica al estilo totalitario (y todo parecido con alguna distopía que hayamos leído no será coincidencia). Las ventajas comparativas se crean a través de la acción de Papá Estado, y las desventajas también. Y los pobres debemos cuidarnos de que nos creen desventajas artifíciales, que bastante tenemos ya con las naturales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En mi época de estudiante (según creo haber aclarado en varias oportunidades, en Köenigsberg, hacia 1492), Rawls me parecía un plomo. "Un liberal choto", dije entonces más de una vez. En ese entonces, yo creía que ser un liberal era algo tan antiguo como actualmente pudiera serlo un estalinista o un partidario de la monarquía absoluta de Felipe II: una genuina momia faraónica. Hoy también me parece un plomo, pero - consecuencias de la madurez, que me hizo aprender lo que mis profesores no me supieron enseñar - noto que efectivamente, pese a ser un poco traída de los pelos como explicación del origen de las normas fundantes de los derechos, su teoría académica puede tener algunas aplicaciones prácticas válidas, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;a condición de que uno no se crea que este juego académico de hipótesis que plantea describe la realidad histórica ni es la única valoración posible&lt;/span&gt;. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;La verdad es que el proceso de argumentación abstracta que un autor usa importa mucho menos que sus consecuencias prácticas, que la posibilidad de aplicar algunas nociones de la teoría que formula este hombre, con prescindencia de que su punto de vista tenga una adecuada conexión con el proceso histórico real. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Así, podemos recuperar parcelas del pensamiento de quienes se han hallado en nuestras antípodas ideológicas. El transcurso del tiempo, nuestros propios cambios de estados de conciencia, hacen asimilables las ideas o propuestas de sujetos cuya persona nos resulta antipática u odiosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un autor jurídico no tiene por qué demostrar que sus valores son correctos. Son sus valores. Lo que pretende es plantear procedimientos qu&lt;/span&gt;e puedan acaso ser universalmente utilizados. Hace Derecho, trata de encontrar la manera de aplicar una normativa de modo tal que se justifique por su uso. Lo que en realidad le falta a este tipo es exponer la noción de evolución desde un estado de tipo autoritario a uno de base consensual. Eso es todo. Pero parte de sus ideas pueden ser acaso una herramienta para eso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El contractualismo de Rawls es uno de los muchos aspectos de su trabajo con los que no estoy de acuerdo, pero al menos expone claramente toda una doctrina, en la que él cree. Puede no tener razón a la luz de la realidad histórica (en el caso no parece tenerla, &lt;b&gt;y creo que John no lo pretende&lt;/b&gt;: es una &lt;u&gt;hipótesis de trabajo&lt;/u&gt; para hallar soluciones: Rawls no hace metafísica, por eso es funcionalista su enfoque, como el de casi todos los autores anglosajones), puede no estar de acuerdo con mis opiniones (que de hecho también discrepo con él), y sin embargo bastantes de sus propuestas ser algo válido a la hora de pasar a la acción por cuanto lo que propone sea una alternativa perfectamente viable de negociación. Si no, no se recuperaría su concepción acerca de los bienes primarios por gente de otras corrientes de pensamiento diferentes de la suya.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;En una discusión pública, un tipo como Rawls nos ganaría cualquier debate político por su practicidad: no procura tanto construir un edificio filosófico riguroso, cuanto uno que la subjetividad de los miembros de la sociedad pueda libremente aceptar como útil. Lo que importa, pues, es ver si a la hora de los bifes podemos ampararnos en sus doctrinas para sostener nuestros intereses. Aunque no sea "uno de los nuestros".&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rawls era visto como conservador en Latinoamérica por ciertas opiniones. Como se metía a hablar en sus escritos &lt;i&gt;teóricos&lt;/i&gt;, sus modelos imaginarios de convenciones para la democracia, de cierta inconveniencia de una igualdad absoluta en el plano económico, y la justificaba por la misma necesidad de favorecer a los que tenían derechos básicos insatisfechos, al interpretarlo o citarlo le deformaban el pensamiento, haciendo pasar su propuesta instrumental para imaginar soluciones de negociación y fijación colectiva de valores, en su caso, como si fuera una defensa del orden establecido. No hay que olvidar que es un norteamericano y escribe en los difíciles años setenta del pasado siglo. &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Añadiré que debemos a Rawls, el Somnífero Norteamericano, la puesta en su sitio del pretencioso profesor Habermas, un señor que decía haber descubierto que "el consenso es una relación de fuerzas", y por lo tanto no existía como acuerdo de voluntades: John tuvo que hacerle notar en público a Jürgen que &lt;span style="font-style: italic;"&gt;los abogados sabemos desde tiempos de Cicerón, sino desde antes, que el hecho de que las partes tengan diferente poder de condicionamiento socioeconómico de una relación jurídica no obsta a la existencia de libertad para manifestar la propia o ajena voluntad&lt;/span&gt;. Una cosa es la diferente situación social y otra la compulsión. Habermas, de teoría del negocio jurídico, ni media idea, pese a ser alemán y catedrático universitario. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Hace años, sacrifiqué mi ejemplar de la tediosa "Teoría de la Justicia" en una librería de segunda mano que cotizaría las obras por kilogramo al peso, imagino, porque alcanzó para pagar las facturas de la luz eléctrica y de la tasa municipal de alumbrado, barrido y limpieza. Inmediatamente después, John va y se nos pone otra vez de moda. Quería saber qué corno le encontraban a este tipo tan ilegible, me hice el propósito de releerlo y descubrí que, aburrido y todo, y traducido al cagaste llano europeo por un latoso filósofo español, no es tan bobo como me parecía a los 25.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estos filósofos plomos se entienden cabalmente una vez que se ha soportado a otros no sólo igual de aburridos sino además incoherentes. Al menos Rawls no dijo cosas como que tal o cual ingeniería social fracasada del pasado estuvo muy bien y fue útil y necesaria para la evolución de la filosofía política. Porque hay autores que después de plantear tal cosa te salen proponiendo como solución a la decadencia de la democracia representativa una especie de 'copy &amp;amp; paste ad usum delphini' del "Contrato Social" de J.J. Rousseau, pero en serio, no como ejercicio académico, postulando irse a vivir en pequeñas comunidades al campo pero sin renunciar a ninguna de las comodidades del confort burgués mientras llega el momento de hacerlo, algo a la medida de cierta gente pudiente, y diciéndose liberales o anarquistas, lo que no deja de tener su gracia después de todo. Siempre me ha dejado perplejo esa semejanza de los mensajes salvacionistas de ciertas religiones con las prácticas de algunas doctrinas que las combaten; postulan que cuanto vendrá será mejor, pero nunca llega, sea porque hay que morirse (caso del cristianismo en sus versiones postapocalípticas, para ricos), o porque no es todavía el momento histórico previsto (caso de las distintas versiones de una fracasadísima versión pseudomaterialista del socialismo), etcetera. Las &lt;span style="font-style: italic;"&gt;revoluciones graduales&lt;/span&gt; son tan "oximorónicas" respecto del tiempo histórico como pudiera serlo el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;reaccionarismo progresista&lt;/span&gt;. Parece preferible preservar el sentido común, ir a los bifes y vivir ahora, pensando cómo actuar, tratando de ejercer mejor de humanos. Para eso y para el insomnio, y para pagar la luz y las tasas municipales, el libraco de JR les aseguro que sirve.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11102924-113279825914761664?l=intrepidosnavegadoresdeltiempo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://intrepidosnavegadoresdeltiempo.blogspot.com/feeds/113279825914761664/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=11102924&amp;postID=113279825914761664&amp;isPopup=true' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11102924/posts/default/113279825914761664'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11102924/posts/default/113279825914761664'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://intrepidosnavegadoresdeltiempo.blogspot.com/2005/11/rawls-la-imaginacin-y-los-monos-sabios.html' title='Rawls, la imaginación y los Monos Sabios'/><author><name>Alfredo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03759967172860296299</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='13911769342519980128'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11102924.post-113374416280005434</id><published>2005-12-06T00:05:00.004-03:00</published><updated>2008-08-28T12:30:47.017-03:00</updated><title type='text'>Olvido</title><content type='html'>&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;"...dum loquimur, fugerit invida aetas: carpe diem, quam minimum credula postero." &lt;i&gt;--&gt; (...mientras hablamos, huye el envidioso tiempo: goza el día, y no creas en lo más mínimo en el porvenir.)&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Quinto Horacio Flaco, Odas, I, 11, 7-8&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pongo esta famosa cita del poeta latino por dos razones. La segunda es que mi amiga Sweepy, del pago de La Matanza (¿dónde estarás?), decía respecto del uso de su tiempo, con menos pretensiones de universalidad a partir de lo personal que Horacio (que se ve no habría estudiado mucha Lógica), algo más simple, generoso, veraz, exacto y libertario: "haré lo que quiera; igual hablarán mal de mí". La primera razón es de índole más gregaria: la necesidad de mantener la memoria y la curiosidad en perfecto estado de alerta, para saber quiénes somos y para no caer en la tentación de hacernos otros que no nos conviene ser y acaso hayamos sido. Y para proyectar el futuro teniendo en cuenta a los demás, ausentes y presentes, que la escasez de recursos y la esperanza de mejorar de fortuna (aunque a los epicúreos extremos esto no les guste) son lo que más nos diferencia de cucarachas y roedores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El olvido tiñe a los que están y los que se han ido, los amores y los desamores, los amigos y los enemigos, hasta a nosotros mismos que cada tanto nos perdemos. Cuando el azar nos pone ante determinados matices, se dispara la memoria y todo pasa a ser contemporáneo, vivo, susceptible de asociarse con alguna percepción de nuestro pasado. Lo ajeno se revela familiar. Nos descubrimos matando el olvido, casi sin querer, con el pretexto de otros. A eso le decimos memoria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando comencé la "mitad inconfundiblemente segunda" de esta bitácora dije la continuaría persiguiendo propósitos muy diferentes de aquellos que habían presidido la elaboración de los textos de la primera parte. Hoy intentaré iniciar una serie de comentarios, críticas o lo que fuere acerca de escritores de nuestra tierra, de esos que sólo conocemos gracias a la casualidad, ese otro motor de la Historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sabía de la existencia de &lt;b&gt;Daniel Moyano&lt;/b&gt; por haberlo oído o leído nombrar, pero recién fue hace poco tiempo, leyendo unos &lt;i&gt;posts&lt;/i&gt; insertos en cierto foro de opinión, que me nació la verdadera curiosidad por sus escritos. En esos mensajes una forista de La Rioja, Provincia (para los no argentinos, léase: "Estado") de adopción del escritor, intentaba rescatarlo del olvido en que este hombre nacido el 6 de octubre de 1930 en Buenos Aires, cordobés de crianza, a veces músico, a veces plomero, a veces albañil, siempre artesano de las letras, ha caído.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si me estuvieras leyendo, Marcela, puedo decirte, tras la lectura de los cuentos de la antología "El Monstruo y otros cuentos", que este tipo es nomás uno de los buenos narradores injustamente olvidados de la literatura argentina. Te cito textualmente: &lt;i&gt;"...parecía que toda la magia de este prodigioso narrador -cual durmiente de cuento de hadas- hubiera recibido el maleficio de un sueño injusto, y permaneciera latente a la espera de un acto salvador que la despertara"&lt;/i&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El acto salvador, el renacimiento del artífice olvidado, no sólo depende de recientes reediciones (&lt;i&gt;"El trino del Diablo"&lt;/i&gt;,Córdoba, Rubén Libros, 2004; &lt;i&gt;"El rescate y otros cuentos"&lt;/i&gt;, Interzona, 2004, y &lt;i&gt;"¿Dónde estás con tus ojos celestes?"&lt;/i&gt;, Gárgola, 2005). Porque es tarea de los amantes de la lectura el investigar un poco las bibliotecas, las librerías de viejo, divulgar los hallazgos que se hacen, compartir con los seres queridos la alegría de esos descubrimientos. Estaba pensando en que esta conducta viene a ser una especie de complot cultural, y me vino a la mente algún famoso político argentino que insistía a los suyos con eso tan viejo de que "el tiempo mata a los hombres pero la organización vence al tiempo". Que no por perogrullesco deja de ser veraz: conviene ser de la Secta del Fénix, esa vasta conspiración.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Moyano tardó en obtener reconocimiento como el muy buen escritor que, tras leerlo, uno comprende es. Eso sucedió cuando en 1967 un jurado compuesto por los escritores Leopoldo Marechal, Augusto Roa Bastos y Gabriel García Márquez le otorgó el premio Primera Plana. La obra galardonada fue la novela "El oscuro".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Había nacido en Buenos Aires. A los cuatro años su familia (padre con orígenes riojanos en Olta y madre brasileña, 'mineira') se trasladó a Córdoba, donde su padre mató a su madre, quedando los hijos a cargo de distintos familiares mientras cumplía una condena en prisión. Moyano hijo, entre tanto cursaba sus estudios, se ganaba la vida con oficios diversos, como plomero o albañil casi siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A principios de 1959 se trasladó a La Rioja. Trabajó para el Diario "El Independiente" e inició su carrera como periodista local, corresponsal de "Clarín" y columnista de la entonces muy leída revista "Primera Plana". También fue ejecutante de instrumentos de la familia del violín en el Cuarteto de Cuerdas y Orquesta de Cámara, y profesor en el Conservatorio Provincial de Música.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A fines de marzo de 1976 fue detenido en su casa de La Rioja por orden del gobierno de facto, y dicen que hasta se lo sometió a un simulacro de fusilamiento (ignoro cuál sería exactamente su militancia política, si la tenía). Luego de quedar en libertad salió del país y se radicó en España, donde nuevamente emprendió tareas como operario para ganarse la vida. En 1985 le otorgaron en Francia el Premio Juan Rulfo por el cuento "Relato del halcón verde y la flauta maravillosa". También fue crítico literario del diario madrileño "El Mundo" (y, a juzgar por su excelencia como prosista, no me cabe duda que lo haría bastante mejor que ese señor Umbral y otras desgracias literarias y periodísticas que padecen en la prensa los hermanos peninsulares). En Madrid falleció Moyano el 1 de Julio de 1992.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Reseñaré, perdonen mi ignorancia, el libro que por esos azares del rebusque (o lo determinado por la Secta del Fénix en materia de Suerte y Destino en las bateas de las librerías de viejo, vaya uno a saber) vino dar en mis manos: &lt;b&gt;"El Monstruo y otros cuentos"&lt;/b&gt;, antología editada por el Centro Editor de América Latina, Serie del Encuentro, Buenos Aires, 1967, 124 páginas, más índices, pie de imprenta y portadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se abre el florilegio con &lt;b&gt;"El Monstruo"&lt;/b&gt;: gran cuento con una manera inconfundiblemente nuestra, de narrar, decididamente superior al de algunos autores de importación que están de moda. "El monstruo" revela sensaciones que todos hemos sentido alguna vez ante determinado tipo de expectativas. No pude evitar relacionarlo con algunos cuentos de Rulfo, Cortázar o hasta Borges o Denevi que derivan a lo fantástico-fabulesco desde lo cotidiano, o con algunas cosas de Abelardo Castillo como "Also Sprach el Señor Núñez", aunque éste sea un cuento dotado de una violencia que el de Moyano no tiene.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;"La puerta": &lt;/b&gt;imagino que, como todos los cuentos de la antología pero de manera más acentuada en este caso, es de fuerte trasfondo autobiográfico. Puerta que representa esa que todos quisiéramos - y tememos - abrir, y que permanece como emblema de lo imaginario hasta que el azar del tiempo nos decide a traspasarla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Moyano es un refinado estilista: se nota desde las primeras líneas de &lt;b&gt;"La fábrica"&lt;/b&gt; un estudio psicológico de las miserias y ocultamientos, pero también ensueños de muchos seres humanos de voluble ambición, una exposición literaria de lo que fue la mentalidad de los miembros menos afortunados de las sociedades industriales desarrolladas a partir de migraciones del agro a la ciudad. El "homo faber" haciendo su historia al transformar la materia, "leit motiv" caro a determinadas ideologías y escuelas historiográficas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También somos un sueño de los otros. Nos ven como nos necesitan, y a veces no somos esos. De semejante equívoco trata, sobre todo, &lt;b&gt;"Juan"&lt;/b&gt;, un relato del ocaso de una existencia, un estudio psicológico lindante con la literatura de género fantástico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sigue &lt;b&gt;"Artistas de variedades"&lt;/b&gt;. Citemos unos notables pasajes de nuestro escritor: &lt;i&gt;"A su tristeza natal se sumó otra histórica, indescifrable"..."Le parecía que en la ciudad estaban realmente todas las cosas buenas del mundo, pero que no eran para sus habitantes, condenados a verlas solamente y rozarlas apenas en marcha inacabable que era como un gran círculo doloroso. Las cosas buenas y milagrosas estaban allí para otros, para uno como él por ejemplo, que viniera desde afuera para disfrutarlas interminablemente". ... "Se conformó por lo menos con la idea de que esa gente existía, aunque él no pudiera imitarla"&lt;/i&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El olvido tiñe a los que están y los que se han ido, los amores y los desamores, los amigos y los enemigos, hasta a nosotros mismos que cada tanto nos perdemos. Cuando el azar nos pone ante determinados matices, se dispara la memoria y todo pasa a ser contemporáneo, vivo, susceptible de asociarse con alguna percepción de nuestro pasado. Lo ajeno se revela familiar. Nos descubrimos matando el olvido, casi sin querer, con el pretexto de otros. A eso le decimos memoria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y Memoria, con mayúsculas, son los demás cuentos del librito. Así, como dulce y áspera memoria de persona de bien de existencia difícil, van sucediéndose los otros relatos. &lt;b&gt;"Una partida de tenis"&lt;/b&gt; (&lt;i&gt;"Al final de cada ciclo el derrumbre llegaba y ya no había nada que esperar. Pero he aquí que siempre aparecía el milagro, una persona, un rostro inadvertido, y se iniciaba así un nuevo tiempo de salvación"&lt;/i&gt;), género fantástico "rulfiano" otra vez: los fantasmas de la pobreza y las neurosis que nos persiguen. &lt;b&gt;"El joven que fue al cielo"&lt;/b&gt;, relato acerca de determinado momento psíquico y financiero del joven intelectual pobre: esas situaciones en que puede suceder que se lleve a una persona, sirviéndose de su angustia e incertidumbre, a absolutamente cualquier parte, hasta a sitios donde se comen panchos acompañados por cierta famosa bebida que me disgusta por su sabor a jarabe y temo por su eficacia para aflojar tornillos...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;"Los mil días"&lt;/b&gt; trata de los sobrevivientes tristes, esos esperanzados melancólicos de los que hablara Kierkegaard, que no desesperan por el dolor que les haya causado el pasado, pues saben que la tristeza está al acecho para cuando la tengamos olvidada. Escritores como este Moyano demuestran que felizmente &lt;b&gt;siempre se puede hablar de lo que se quiere hablar&lt;/b&gt;, aunque a veces no resulten suficientes las palabras y debamos hacer un ejercicio empático adicional para entender cabalmente a quien arriesga su discurso: &lt;i&gt;"...esos documentos del tiempo que había en el baúl inevitablemente envejecidos. Era como si la muerte, que él temía, saliera del interior del mismo"&lt;/i&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;"Nochebuena"&lt;/b&gt; es la historia de Ramírez, funcionario huidizo de la realidad, que &lt;i&gt;"evadido de su familia, a la que consideraba indigna, anduvo mucho tiempo de aquí para allá pidiendo ayuda a media humanidad, soportando seres y situaciones absurdas, fabricándose casi voluntariamente esos fantasmas que durante mucho tiempo no le dieron paz a su alma. Es decir, que creyendo huir de su familia, al fin todo resultó igual, puesto que él mismo creó sustitutos idénticos"&lt;/i&gt;. Con un final nuevamente de corte fantástico que me evocó un cuento muy distinto pero con algún pasaje en que se hace gala de un manejo similar de la psicología del tiempo: "El tiempo y los gatos", del norteamericano Howard Fast.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;"El rescate"&lt;/b&gt; es una dura historia rural, un tipo de cuento al que nuestros escritores de provincias acuden tantas veces (sí, y los estadounidenses y mexicanos también), casi un esquema de tragedia griega. Los personajes oníricamente unidos en el magma de la desgracia y el destino intercambiable de los hombres: &lt;i&gt;"...quizá un cuchillo en la mano, mientras se mira con odio, pueda ser realmente la muerte..."&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;"El milagro"&lt;/b&gt; es un retrato psicológico de quien ha zafado de la pobreza y es requerido de auxilios financieros pero también afectivos: hasta los milagros penden de un hilo, del mismo modo que a Seguro lo llevaron preso ;-).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y &lt;b&gt;"La lombriz"&lt;/b&gt; es el largo relato de la maldad gratuita ... tal como la creemos ver bajo emoción. Es notable cómo algunas personas extrañamos la agridulce infancia mientras que otras, como el personaje de Daniel Moyano, que acaso fuera Moyano mismo, sólo desean crecer para escaparse de ella. Y en realidad quedan igualmente atados a esa irrepetible niñez formadora (y fortalecedora) de personas para toda la vida: &lt;i&gt;..."nada podía valer un cielo para pocos elegidos, porque sería un lugar lleno de remordimientos. Cómo gozar del cielo cuando había un infierno. &lt;b&gt;Y bastaba el dolor de un solo hombre para impedir la alegría&lt;/b&gt;"&lt;/i&gt;. No, no es Dostoievksy, sino "apenas" el olvidado narrador argentino Daniel Moyano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La reflexión final a cargo de este agradecido lector es que Moyano es un grande de verdad de nuestra narrativa. Sospecho su 'olvido' se deberá (como el de Luis Franco o Juan Draghi Lucero o Asencio Abeijón, y siguen los nombres) a una rara combinación entre ideología &lt;i&gt;"inapropiada"&lt;/i&gt;, origen pobretón y provinciano y escaso &lt;i&gt;marketing&lt;/i&gt;. Moyano, aunque tenga otro estilo, no me parece menos que Cortázar, sin ir más lejos, y se asemeja bastante a algunos otros narradores de provincias, pero sobre todo recuerda mucho por momentos a Rulfo, por mantener desde lo cotidiano permanentemente abiertas las puertas de lo fantástico, de otras dimensiones, y a la rara mezcla que resultaría entre dos escritores norteamericanos llamados Erskine Caldwell (una especie de Osvaldo Soriano en versión &lt;i&gt;cowboy&lt;/i&gt;) y Thornton Wilder (el de "Theophilus North" y "El puente de San Luis Rey"). Esto por su manejo del tiempo y la deriva de lo cotidiano a lo fantástico, ida y vuelta, desde la psicología de los personajes. &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Y eso ha sido todo, &lt;i&gt;Ladies &amp;amp; Gentlemen&lt;/i&gt;. Espero sepan disculpar el 'ejercicio ilegal de la licenciatura en Letras': uno compensa su carencia de conocimientos apropiados con una verborrea pseudotécnica de lector entusiasta. Casi toda crítica o comentario habla, en definitiva, del lector a propósito del autor que se ha leído y disfrutado (o no). Ojalá esto sirva para que alguno de cuantos se paseen por este &lt;i&gt;blog&lt;/i&gt; decida ponerse a buscar y leer los libros de Daniel Moyano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;___________________________________&lt;br /&gt;&lt;i&gt;P.D.: Un par de días después de ingresar esta entrada vengo a descubrir gracias a la intercesión de San Google la bitácora &lt;a href="http://amanuense.blogspot.com/"&gt;&lt;b&gt;"Palimpsestos"&lt;/b&gt;&lt;/a&gt; que lleva el señor &lt;b&gt;Néstor Tkaczek&lt;/b&gt;, y según parece compone en base a una columna que publica semanalmente en los diarios "Río Negro" y "La Mañana de Córdoba". Menciona a muchísimos de estos "olvidados" de nuestras letras, y vale la pena que lo lean.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;[Texto revisado en agosto de 2008]&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11102924-113374416280005434?l=intrepidosnavegadoresdeltiempo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://intrepidosnavegadoresdeltiempo.blogspot.com/feeds/113374416280005434/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=11102924&amp;postID=113374416280005434&amp;isPopup=true' title='26 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11102924/posts/default/113374416280005434'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11102924/posts/default/113374416280005434'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://intrepidosnavegadoresdeltiempo.blogspot.com/2005/12/olvido.html' title='Olvido'/><author><name>Alfredo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03759967172860296299</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='13911769342519980128'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>26</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11102924.post-115470716771565393</id><published>2006-08-05T12:53:00.002-03:00</published><updated>2008-08-28T11:54:15.057-03:00</updated><title type='text'>Por si regresáramos</title><content type='html'>&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:85%;"  &gt;"...De vez en cuando, en los días de viento, bajaba hasta el lago, y pasaba horas mirándolo, puesto que, dibujado en el agua, le parecía ver el inexplicable espectáculo, leve, que había sido su vida.-"&lt;br /&gt;&lt;b&gt;[Alessandro Baricco: "Seda"; traducción de Xavier González Rovira y Carlos Gumpert, Anagrama, Barcelona, 2003, páginas 124/125]&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La aventura de Internet parece haber terminado o estar mutando. Algunas conductas propias de la vida cotidiana, la de carne, hueso y piedra, se han multiplicado en la red hasta quitarnos a muchos el goce de recorrerla con frecuencia. La historia continúa, y aquí quedará esta bitácora, este ejercicio de sospecharse a sí mismo y a los demás, acertándole a veces un disparo a la verdad, como Guillermo Tell, que en realidad no lanzó con angustia de padre de familia en apuros una certera saeta hacia una manzana puesta por mano de sus enemigos sobre la cabeza de su pequeño hijo, según cuenta la vil leyenda urbana suiza, sino que dirigió, sonriendo cínicamente, su flecha más mortífera - yendo a dar apenas por accidente allí - hacia una uva moscatel colocada primorosamente sobre la testa de su amada suegra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuentan ucronistas dignos de fe que, desesperado tras fallar en su propósito de atravesar como churrasco de croto blanco tan fácil como el cráneo de la indefensa madre de su cónyuge, el hasta entonces infalible arquero helvético inició la famosa cabalgata que, para perpetuar el equívoco del heroísmo generador de naciones, inmortalizarían sucesivamente el folklore suizo, Schiller, el maestro Rossini y sus ayudantes, y - principalmente - &lt;i&gt;El Llanero Solitario&lt;/i&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A uvas situadas en la cima del cráneo de su suegra parece apuntar en sus mejores momentos mi paisano Andrés Calamaro, ese músico popular tan amante de la vida tóxica e hincha de Independiente (nadie es perfecto). Y aunque su hermano Javier cante mejor, las palabras del Calamaro &lt;i&gt;senior&lt;/i&gt; suelen dar en el blanco. Él mismo nos lo avisó hace muchísimos años: &lt;b&gt;"Fabio Zerpa tiene razón: los marcianos están atacando la Tierra a traición"&lt;/b&gt;, así que Dios nos arme de paciencia para convivir con los referidos marcianos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;Vergiss mein nicht&lt;/i&gt; es el nombre que en idioma alemán identifica a cierta plantita que en cagaste llano se suele conocer como "Nomeolvides". La solía cultivar en grandes macetas mi abuela materna, amable señora que decía a sus nietos aquello de &lt;i&gt;"para mentir y para hervir leche hay que tener memoria"&lt;/i&gt;. Será hasta alguna vez. Abrazo de gol a los terrícolas cibernautas y reiterados besos a las terrícolas pulposas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:85%;"  &gt;&lt;b&gt;Para no olvidar&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;(de Andrés Calamaro)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De un tiempo perdido, a esta parte esta noche ha venido&lt;br /&gt;un recuerdo encontrado para quedarse conmigo.&lt;br /&gt;De un tiempo lejano, a esta parte ha venido esta noche&lt;br /&gt;otro recuerdo prohibido, olvidado en el olvido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sentimentalmente para remediarlo,&lt;br /&gt;voy a quedarme contigo para siempre.&lt;br /&gt;Pero puede que te encuentre últimamente,&lt;br /&gt;entre tanto me confundo con la gente.&lt;br /&gt;Sentimentalmente nuestro por ahora&lt;br /&gt;es el nido que el olvido ha destruido;&lt;br /&gt;y si el viento me devuelve a tus orillas,&lt;br /&gt;serenamente, será dormido...&lt;br /&gt;Serenamente, será dormido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De un tiempo lejano a esta parte ha venido perdido,&lt;br /&gt;sin tocarme la puerta, un recuerdo entrometido.&lt;br /&gt;De un tiempo olvidado ha venido un recuerdo mojado&lt;br /&gt;de una tarde de lluvia, de tu pelo enredado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como siempre que se cambian los papeles&lt;br /&gt;voy a quedarme dormido en tu cintura.&lt;br /&gt;Y si me despierta el día presumido,&lt;br /&gt;déjame quedarme un poco en las alturas.&lt;br /&gt;¿Para qué contar el tiempo que nos queda?,&lt;br /&gt;¿para qué contar el tiempo que se ha ido?,&lt;br /&gt;si vivir es un regalo y un presente&lt;br /&gt;mitad despierto, mitad dormido,&lt;br /&gt;mitad abierto, mitad dormido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo sé que no sé nada de tu vida,&lt;br /&gt;sólo me colgué una vez en el pasado.&lt;br /&gt;Presenté mis credenciales a tu risa&lt;br /&gt;y me clavaste una lanza en el costado.&lt;br /&gt;Creo que no te dejé jugar con fuego:&lt;br /&gt;sólo nos dijimos cosas al oído.&lt;br /&gt;Y si un día te encontrare, una mañana,&lt;br /&gt;será posible, será dormido, será posible, será dormido...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y si un día te encontrare, una mañana,&lt;br /&gt;será posible, será dormido, será posible, será dormido.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11102924-115470716771565393?l=intrepidosnavegadoresdeltiempo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://intrepidosnavegadoresdeltiempo.blogspot.com/feeds/115470716771565393/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=11102924&amp;postID=115470716771565393&amp;isPopup=true' title='13 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11102924/posts/default/115470716771565393'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11102924/posts/default/115470716771565393'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://intrepidosnavegadoresdeltiempo.blogspot.com/2006/08/por-si-regresramos.html' title='Por si regresáramos'/><author><name>Alfredo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03759967172860296299</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='13911769342519980128'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>13</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11102924.post-114944228253942978</id><published>2006-06-04T14:26:00.002-03:00</published><updated>2008-08-28T11:54:07.486-03:00</updated><title type='text'>¿Legalización?</title><content type='html'>&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Antes de dejar congelada por un tiempito más o menos largo la bitácora (la realidad inmediata me reclama), subo esto que sigue, mejora de un borrador de post que escribí -y finalmente no me atreví a publicar- para un foro. Quizás sea un disparate. Se está intentando abrir un debate legislativo acerca de estos asuntos, y en mérito a la tendencia argentina a importar modas bobas de las Uropas, como la creencia &lt;i&gt;escohotadiana&lt;/i&gt; en el carácter de vegetal decorativo de ciertas plantitas...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;"...¡Mentira, mentira! - yo quise decirle -&lt;br /&gt;las horas que pasan ya no vuelven más..."&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;(estribillo de "Volvió una noche", famoso tango argentino del uruguayo-francés aporteñado don Carlos Gardel y el excelente poeta brasileño aporteñado don Alfredo Le Pera; con acompañamiento de arpa guaraní sería un antecedente musical del bloque regional en estado de coma llamado 'Mercosur':-))&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los efectos producidos por los alucinógenos son imprevisibles porque dependen tanto del contexto y el componente biológico y psicológico del consumidor como de la vía de ingestión y la dosis empleada. La &lt;i&gt;Cannabis Sativa&lt;/i&gt;, de la que se extrae la marihuana, contiene el alucinógeno &lt;i&gt;tetrahidrocannabidol&lt;/i&gt;, abreviado a THC. Si fuera un fármaco, diríamos que ese es el 'principio activo' del específico. La cantidad varía según el tipo de planta, el clima y la calidad de la tierra, y para colmo la mayoría de la marihuana se vende con aditivos químicos, lo que produce daños anexos en el cerebro. Un comentario marginal: gracias a la mejora de técnicas de cultivo y a los aditivos, la marihuana que le propinan hoy, año 2006, a los consumidores, es de diez a quince veces más potente y llena de porquerías anexas que la que se fumaba, entusiasta, el prócer rastafari Bob Marley, que mientras tecleo estas líneas suena cantando "No woman, no cry" en mis potentes altavoces. &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Este THC actúa como depresor y desorganizador ('alucinógeno') del sistema nervioso central y es consumido de tres maneras: a) como 'marihuana', cigarros de pura yerba o mezcla de marihuana con tabaco y vaya uno a saber qué más (aclaro que en los cigarrillos normales tampoco sabemos muy bien 'qué más' le meten las tabacaleras al tabaco, sobre todo al rubio que pasa por ser menos nocivo sólo porque apesta menos con su olor), b) como 'haschisch', que se saca prensando la resina de la planta y trae un veinticinco por ciento más de THC que la marihuana, y c) como 'aceite' obtenido de mezclar la resina con algún solvente (acetona, alcohol o nafta).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Según bibliografía médica coincidente con relatos de consumidores y ex consumidores conocidos míos, se percibirían sensaciones de calma y bienestar, hambre, locuacidad e hilaridad, taquicardia, enrojecimiento de los ojos, dificultades para controlar procesos mentales complejos, seguidos -porque no todo es felicidad en esta vida- por depresión, somnolencia y sensación de descenso o ascenso de la temperatura corporal, esta generalmente en sentido inverso a la temperatura ambiente. En dosis altas provoca confusión permanente, letargo, estados de pánico. &lt;i&gt;Percepción alterada de la realidad&lt;/i&gt; como la describe (pero respecto de su experiencia con la mescalina) Aldous Huxley en "Las puertas de la percepción", en suma. Y aquí, en la percepción alterada, me detengo. Porque esta droga dicen algunos que es divertidísima e inofensiva, pero no me parece lo sea tanto. ¿Razones? Los que dicen saber aducen varias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;Primera&lt;/i&gt;: El THC no es soluble en agua. Al igual que sucede con el peyote o el LSD, por ejemplo, los efectos podrían llegar -según el grado de consumo y el metabolismo de cada uno- a reaparecer como &lt;i&gt;'flashback'&lt;/i&gt;, que dicen los especialistas, manifestándose repentina e inesperadamente años después de haber dejado de consumirlo habitualmente; además causa daños permanentes en la memoria, sobre todo la memoria a corto plazo, la de lo que te está pasando ahora o te ocurrió hace poco. El cerebro afectado sólo procesa del todo lo que ya le ocurrió hace largo rato, porque la marihuana produce cambios en la estructura de las células cerebrales, especialmente la conexión entre las neuronas (te jode los axones, las dendritas, la mielina) del lóbulo frontal del cerebro. Es decir que según la personalidad del consumidor altera la capacidad de razonamiento, atención y aprendizaje, adormece o exalta -según la persona y la porción de masa cerebral donde se haya ido a alojar esta simpática sustancia- los sentidos y la capacidad de reacción. Así que si uno tiene algún ser querido (amig@, pareja, herman@, etcetera) que sea ex consumidor/a, deberá ponerle toda la mejor disposición del mundo y ser sumamente paciente, porque cuando aparecen sin aviso estas recidivas o crisis fisiológicas suelen deprimirse inexplicablemente, discutirnos sandeces sin nombre durante tres cuartos de hora, vomitar cualquier cosa que comen, sentir cambios de temperatura corporal (curiosamente siempre en sentido inverso a la ambiente) o tener angustias incomprensibles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;Segunda&lt;/i&gt;: El cerebro es capaz de traer al presente recuerdos de tiempos lejanos gracias a una parte del cerebro llamada &lt;i&gt;cíngulo anterior&lt;/i&gt;, relacionada con enfermedades como la depresión y el mal de Alzheimer; consiste en un sistema de enseñanza que toma la información de los circuitos emocionales humanos y luego la envía a todas partes de la corteza cerebral. Los científicos conocen desde hace mucho que una parte del cerebro llamada &lt;i&gt;"hipocampo"&lt;/i&gt; es la encargada de almacenar los recuerdos recientes. Sin embargo, esta estructura no guarda la información de manera permanente. De acuerdo con los expertos, una reducción de la actividad del cíngulo anterior puede ocasionar apatía, depresión, pérdida de atención y otros problemas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;Tercera&lt;/i&gt;: El cerebro humano tiene, según parece, un equilibrio químico que no se debe cambiar si se quiere mantenerlo bajo control. Aproximadamente el tres por ciento de la población mundial nacería con una predisposición genética a padecer esquizofrenia. Esta enfermedad se produce por un aumento en la cantidad de &lt;i&gt;dopamina&lt;/i&gt;, un neurotransmisor que facilita la conexión entre las neuronas. Su aparición siempre obedece a algún disparador, puede ser una crisis vital, un stress alto o el consumo de una droga ilegal. La marihuana (y no sólo la cocaína, el LSD y otras drogas ilegales) activa fuertemente la producción cerebral de dopamina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Según médicos y psicólogos especializados, y véase &lt;b&gt;sólo como muestra&lt;/b&gt; &lt;a href="http://www.ciencia-hoy.retina.ar/ln/hoy61/marihuana.htm"&gt;lo que dice al respecto un investigador brasuca, de la Universidad de San Pablo&lt;/a&gt;, habría a partir de todo lo expuesto evidencia científica bastante contundente de que la marihuana acaba por alterar con efectos irreversibles la memoria a corto plazo, la fertilidad en ambos sexos y el ciclo menstrual de las mujeres, y arruina el sistema inmunológico de modo tal que quien la haya consumido mucho tiempo luego resultaría mucho más proclive que el que no lo ha hecho a contraer simpáticas enfermedades mentales como la esquizofrenia (aguantate a un esquizofrénico, si tenés huevos), y puramente fisiológicas de diverso tipo; entre estas aumenta el riesgo de padecer reiteradas bronquitis y neumonías, úlceras y cánceres. Puede resultar más cancerígena la marihuana que el tabaco, pese a la leyenda urbana que fomentan los traficantes en el sentido de que la cosa es al revés y resulta más 'sana' la "yerba" que la Nicotiana Tabaca, leyenda que fomentan también algunos abolicionistas de la prohibición, pero eso ya nos introduce en otras discusiones, como por ejemplo la de quién hace publicidad de estas cosas y por qué, y la de qué es peor, si punir el tráfico y/o el consumo o dejarlos ser a uno, al otro o a ambos dos. Hay otra leyenda urbana - ésta, fomentada por las 'fuerzas represivas', e igualmente falsa, y ojo que lo afirman la poli y algunos políticos, atención, y si uno es buen ciudadano entonces 'no se puede' ni intentar discutir esta arbitrariedad - que dice que todo usuario experimentará necesariamente luego con otras sustancias más peligrosas, cuando en realidad la mayoría de los marihuaneros que uno se cruza por el mundo son consumidores ocasionales, o que se engancharon pero no pasaron luego a otras sustancias, así que eso no me lo creo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo irónico (y nada gracioso) es que uno muchas veces ha escuchado la defensa del porro u otras sustancias alucinógenas hecha por algunos ex consumidores que manifiestan síntomas como los que describí arriba y aun así nos quieren vender el cuento de que drogarse les resultó innocuo. Y eso, cuando en pleno 'flashback' otr@ que no es su propia personalidad de cuando están desintoxicados nos ha discutido más de una vez con los argumentos más atrabilarios la correcta interpretación de cualquier amable e inocente frase nuestra de hace cinco minutos. Para justificarse, suelen embestir contra la coca y otras drogas duras, desviando el centro del debate hacia esas 'drogas malas' que ellos no consumieron o consumen porque tienen -dicen- control suficiente (nadie lo duda: si con los alucinógenos lo pasaron bomba, y obtuvieron lo que les satisface), y he aprendido en los hechos que supuestos ex consumidores ocasionales no abandonan nunca del todo a Doña Cannabis Sativa, en especial si son fumadores y les andan revoloteando alrededor suyo relaciones familiares y/o amistades que fabrican o trafican y convidan no genuinos cigarrillos rubios ordinarios sino lisos y llanos porros caseros, cosa harto fácil de que suceda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acotaciones de abogado de menor cuantía, pero con un poco de sentido común. La primera: &lt;b&gt;punir el consumo de drogas es una de las cosas más idiotas que se pueden hacer&lt;/b&gt;. Es como punir una sífilis, o el engriparse, o el estar neurótico; exactamente igual de absurdo: un retroceso intelectual en la noción de justicia. El tráfico, incluyendo en la definición de "tráfico" a ese simpático vecino o pariente del adicto que cultiva cannabis en su propio balcón y lo regala a sus seres queridos, ya es otra cosa, porque legalizar la comercialización y el suministro gratuito sin control facultativo de las sustancias que denominamos 'drogas' deja siempre en pie el problema del consumidor (la persona enferma) que es una tremenda carga para sí y para terceros. &lt;b&gt;O sea, respecto del consumidor, tampoco se puede salir por la tangente con el fácil recurso tan caro a algunos 'juristas' de la responsabilidad individual (esa utopía, tratándose de enfermos) como solución al haberse hecho adicto&lt;/b&gt;. Porque en general, nadie le quita el porro de la mano a su novia, su amigo o su hermano, o a su vecino. Así que si 'los comprendemos' y los 'toleramos', bueno: a jodernos luego; hemos perdido el derecho de dejarlos abandonados a su suerte. La segunda: más que liberar el tráfico de sustancias perjudiciales para la salud habría que dejar a los traficantes sin mercado; a la larga resulta mejor negocio, a menos que se quiera vivir en un capítulo del "1984" o del "Brave New World" y añejas novelitas por el estilo.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11102924-114944228253942978?l=intrepidosnavegadoresdeltiempo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://intrepidosnavegadoresdeltiempo.blogspot.com/feeds/114944228253942978/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=11102924&amp;postID=114944228253942978&amp;isPopup=true' title='23 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11102924/posts/default/114944228253942978'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11102924/posts/default/114944228253942978'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://intrepidosnavegadoresdeltiempo.blogspot.com/2006/06/legalizacin_04.html' title='¿Legalización?'/><author><name>Alfredo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03759967172860296299</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='13911769342519980128'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>23</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11102924.post-114934930556464401</id><published>2006-06-03T00:25:00.002-03:00</published><updated>2008-08-28T11:53:57.837-03:00</updated><title type='text'>Universidad Burrocrática Argentina, Sociedad del Estado</title><content type='html'>&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:85%;"  &gt;&lt;strong&gt;"Iré por el camino más largo -le dije-. La carretera principal. No por el sendero de la colina. El embrague me está fallando. ¿Por dónde doblo?"&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;&lt;br /&gt;[Theodore Sturgeon, 'Más que humano'; Traducción de José Valdivieso para Minotauro, Buenos Aires, 1968, pág. 113]&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El ejercicio del poder no cambia a las personas: las revela a otros y a sí mismos, en sus mejores y peores aspectos, aun los más insospechados, los que están latentes y se niegan a aceptar como reales. También revela ese ejercicio, asociado al transcurso del tiempo, la naturaleza de las instituciones. Y cada tanto nos encontramos reflexionando a propósito de las dificultades que hay en el camino de quienes intentan ir por donde nosotros ya hemos pasado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Universidad, &lt;em&gt;long ago &amp;amp; far away&lt;/em&gt; (© William Henry Hudson), antes de su "apertura", cumplía la función de otorgar diplomas que identificaban a un señor como perteneciente a alguna de las oligarquías que hicieron la República meramente Argentina versión 2.0, la de entre 1870 y 1945. Abogado, médico, contador público o ingeniero, eran títulos vinculados a técnicas de control social necesarias para el ejercicio de las reales cuotas de poder adquiridas por ciertas familias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego, y como consecuencia de una serie lenta pero persistente de cambios sociales, empezó a hacerse notar el paulatino acceso a la Universidad de hijos de comerciantes o empleados públicos o de empresas de servicios u obreros especializados y bien pagados, personas que no estaban vinculadas de ninguna manera al sistema político tradicional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este fenómeno, iniciado durante las primeras dos presidencias de Perón, se hizo definitivamente masivo en los años sesenta. También se fue ampliando el abanico de carreras posibles. Como estos nuevos estudiantes y egresados de la Universidad pública "post 45" &lt;b&gt;ya no tenían real poder político&lt;/b&gt;, y hasta sucedía que a muchísimos la militancia política les importaba un pito (servidor de todos ustedes &lt;b&gt;:-)&lt;/b&gt;), los que de entre ellos fueron más hábiles para "acomodarse" empezaron a despuntar el "vicio de clase dirigente" copando paulatinamente los puestos de funcionario en el sistema de enseñanza: cátedras, jerarquías administrativas, profesorados auxiliares, profesorados terciarios y secundarios, representaciones gremiales y cuanto sirve para hacerse ver y sentirse importante, amén de cubrir toda tarea institucional que los "oligarcas" (como los llamarían los peronistas) o "chanchos burgueses" (como los llamarían los zurdos) ya no estuvieran interesados en desempeñar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A partir de entonces, el ámbito universitario pasó a estar condicionado por la presencia de unos tipos pedantes, resentidos, con fuertes complejos de superioridad o inferioridad, manipuladores, intolerantes, por consiguiente autoritarios. Potenciales pacientes de psicólogos y psiquiatras, &lt;i&gt;of course&lt;/i&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como muestra de su "modernidad" y adhesión a lo que entienden por el signo de los nuevos tiempos (que lo mismo puede ser "lo que se usa en Europa", "lo último que salió en Gran Bretaña o los Estados Unidos" o la dramática -por los muertos que costó- "liberación nacional y social", u otras hipócritas sanatas semejantes, pongo por caso algún tipo de revolución o reacción), estos personajes dedicaron su tiempo a la Universidad que, concebida en el siglo XIX para ser usada por privilegiados CON PODER POLÍTICO REAL como signo externo de pertenencia a la oligarquía, ahora era funcional al ascenso y parasitismo de otros sectores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que nuestros amiguitos &lt;em&gt;tecnoburrócratas&lt;/em&gt;, so pretexto de democratizar la institución universitaria, noción que uno entendería ha de ser sinónimo de mantener la calidad intelectual de sus institutos apoyando el ingreso de cualquier hijo de vecino CON VOCACIÓN UNIVERSITARIA (es decir, no un mero coleccionista de cartulinas que lo acreditan como Licenciado -servidor de todos ustedes, nuevamente- o Doctor -unos pocos con más cerebro o mejores padrinos que yo-, sino &lt;i&gt;alguien interesado en aprender un oficio intelectual preciso porque su naturaleza personal lo impulsa hacia ello&lt;/i&gt;), procedieron a desmantelar el fruto del esfuerzo de aquella oligarquía en vez de difundir a todos los ciudadanos que así lo requirieran sus provechos antes restringidos arbitrariamente a una minoría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En otras palabras, para que los de las generaciones que siguen, más numerosos que ellos y tan bien preparados como ellos lo estaban, no los desplazaran luego de sus miserables quintitas que cuidaban &lt;b&gt;y cuidan&lt;/b&gt; como si fueran auténticas y solariegas estancias, se cargaron lisa y llanamente el otrora excelente sistema de instrucción pública argentino, en vez de mantener lo mucho que de bueno tenía y revertir el carácter "domesticador de rebeldes" y "generador de asensos automáticos" y cambiarlo por el sano espíritu crítico y la creatividad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por esta vía clientelística, en diversos oficios que requieren para su ejercicio la graduación universitaria y/o la matriculación se ha ido formando una prolija especie de 'tecnoburocracia' que sólo selecciona y promueve los trabajos de determinados 'amigos de la casa'. De esta guisa, uno - sin ser ni querer ser docente ni administrativo UBA - puede ver a amigos de real valía desviviéndose por abrirse paso en el mundo de su especialidad mientras engendros paridos por destacadas nulidades intelectuales (basta con leerlos y notar cómo sus textos definitivos siempre parecen malos borradores) son publicados con bombos y platillos por el mero hecho de ser hijos o sobrinos de alguien que en su momento tuvo un cuarto de hora de fama, o porque sus declaraciones sobre posturas políticas o estéticas van en el sentido de la opinión pública que ciertas empresas o sectores de poder desean formar en los ciudadanos-consumidores. Y un largo etcétera, encabezado por el &lt;em&gt;'compartir lecho con'&lt;/em&gt; y el &lt;em&gt;'ser amigo de'&lt;/em&gt;. Todo lo cual, me temo, es la manifestación en el campo de la enseñanza universitaria de una general pérdida de las libertades individuales: aquí también vale eso de que 'las ventajas comparativas también se crean' (léase: uno puede desvirtuar mercados para llevarse el toco mientras los ingenuos que creyeron ser parte de unas circunstancias espontáneas se quedan llorando a la vera del camino).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Universidad estatal argentina hace décadas que no tiene nada que ver con la oligarquía. Sin embargo hoy la situación del estudiante ajeno a los circuitos del poder es peor que en 1917: son los pobres más pobres de nuestro país los que pagan a personas hijas de comerciantes o empleados públicos o profesionales de clase media, que a veces tienen buenos empleos en un país lleno de gente en el paro, sus estudios universitarios, mientras no pueden ayudar a la propia prole a cursar los preparatorios para acceder a esos mismos estudios. Los audaces y muchas veces ingenuos infiltrados, que todavía los hay, lo pasan tan mal como algunos lo pasamos otrora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así se mantienen establecidas diferencias "de clase" que no se originan en la mayor inteligencia, esfuerzo o suerte de cada cual sino en la ley no escrita de la "nivelación para abajo", el "&lt;i&gt;semos todos iguales&lt;/i&gt;" y la prepotencia de un sistema de castas que se finge democrático, se pretende igualitario tomando como ideal la mediocridad que no se remite jamás a instancias superiores, y hasta hipócritamente dice tener sentido "social". Basta con mirar como funcionan la mayoría de los Colegios profesionales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Universidad de Buenos Aires es actualmente de una perversidad moral, sociológica, económica y sobre todo jurídica que espanta. A quienes menos ingresos devengan (cuando tienen trabajo) este sistema perverso los obliga a contribuir al sostén de esta entidad autárquica vía impuestos indirectos al consumo (ejemplo: IVA a la manteca, a los fasos, a la cerveza, a la leche, al pasaje de colectivo, a la factura del gas, a los preservativos, y un largo etcétera, que por ahora no alcanza a los libros) aunque no vayan a poder en los hechos usar realmente el servicio. Si cada trabajador-burro de carga, desempleado-desesperanzado o cartonero-bestializado tomara conciencia de lo que le exacciona Papá Estado por distintas vías a lo largo de cada año para mantener esta situación tendríamos una como la del 17 de octubre de 1945 o diciembre de 2001. Me vienen a la memoria los nombres, apellidos y rostros de antiguos compañeros de la Facu que no se pudieron graduar porque no tenían plata para seguir viviendo en Buenos Aires, o hasta porque debían elegir si le daban de comer a sus familias o compraban el abono del tren suburbano que los acercaba a los ya entonces (años ochenta) patéticos institutos de la UBA. &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;La mayor parte de las carreras universitarias de ingreso masivo tienen como función prepararte para que mantengas el orden social establecido a cambio de tirarte unas migajas. De eso la mayoría de los giles que las hemos cursado creyendo simplemente estar adquiriendo cultura superior y capacitarnos para un laburo tomamos conciencia a medida que se nos va la vida, con nuestro diploma esforzadamente adquirido colgado de la pared para impresionar a las víctimas, digo clientes, o guardado hecho un prolijísimo rollito papiresco dentro de un tubo de plástico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estamos asistiendo a una serie de escenas pintorescas a propósito de la administración de los fondos que se asignan a la entidad universitaria autárquica más importante de la República meramente Argentina y los negocios paralelos que sospechamos (sabemos) allí se hacen: escenas de pugilato, chicanas de todo tipo, intervención de personas que nada tienen que hacer tomando decisiones en lugar de las autoridades universitarias y un relajo de la sana y legal disciplina que espanta y que ha llegado a derivar en hechos policiales. La única razón por la que algunos no nos presentamos a devolverle a la puta UBA el diploma que nos acredita como licenciados o doctores en algo es que, por mucha vergüenza que nos dé actualmente haber egresado de semejante institución, debemos seguir ganándonos la vida con lo que allí, mal que nos pese, se supone aprendimos a hacer. En realidad lo que sabemos hacer lo aprendimos tras egresar, golpeándonos la cabeza contra las paredes, porque la venerable entidad autárquica - salvo esfuerzos individuales de puntuales profesores que se compadecieron de 'los educandos' - no nos preparó en absoluto para el mercado laboral real sino para el de la República Popular Pasatista de Disneylandia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La política no es nada de lo que los señores que disertan sobre política en ciertos foros creen ingenuamente que es. La política es Economía más Derecho, no una actividad literaria en que se debate cómo construir la Nova Ínsula Utopía o la Ciudad del Sol. Esas, Economía y Derecho, son las carreras que estudian por lo general, en la Universidad nacional o en las mejores de las privadas, los hijos de los empresarios, los banqueros y los políticos, que los giles creen que se van a esas carreras porque son fáciles (nada más falso: los desafío a que intenten, sin poseer las herramientas mínimas, hacer la exégesis del título de las obligaciones del Código Civil o desarrollar un plan económico sustentable para un quinquenio, a ver si eso es tan fácil como imaginan) y los suponen incapaces de hacer otra cosa. Pero esos - no todos los abogados y contadores, sino los que son del medio social "del que hay que ser para mandar en la Argentina" - son los que acaban, desde la política, el mundillo de las finanzas y de los negocios a gran escala y por supuesto las jerarquías de la Administración Publica, imponiendo a los que en su juventud se creían "despiertos", "cultos", "inteligentes" y "vivos" sus intereses y sus políticas, a veces disfrazadas de progresismo, pero siempre egoístamente autoritarias. La última moda de estos señores es hacer la apología mediática de la tecnología y la ciencia, con la segunda intención de perpetuar a la santa tecnoburocracia, por los siglos de los siglos, amén...&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11102924-114934930556464401?l=intrepidosnavegadoresdeltiempo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://intrepidosnavegadoresdeltiempo.blogspot.com/feeds/114934930556464401/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=11102924&amp;postID=114934930556464401&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11102924/posts/default/114934930556464401'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11102924/posts/default/114934930556464401'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://intrepidosnavegadoresdeltiempo.blogspot.com/2006/06/universidad-burrocrtica-argentina.html' title='Universidad Burrocrática Argentina, Sociedad del Estado'/><author><name>Alfredo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03759967172860296299</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='13911769342519980128'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11102924.post-114073110675620346</id><published>2006-02-23T21:31:00.002-03:00</published><updated>2008-08-28T11:53:48.992-03:00</updated><title type='text'>Ríos, conductas e Historia</title><content type='html'>&lt;p align="justify"&gt;El Uruguay, dijo &lt;a href="http://lacuerda.net/Arch/a/anibal_sampayo/rio_de_los_pajaros.shtml"&gt;Aníbal Sampayo &lt;/a&gt;, no es un río: es un cielo azul que viaja... El nombre viene del guaraní, especie de 'lengua franca internacional amerindia' de la que otros pueblos como los charrúas (dicen quienes saben de estas cosas) tomaban términos prestados. El guaraní es uno de esos idiomas amerindios silábicos y medio tramposos para quienes no estamos habituados a algunas de sus sutilezas: la acentuación de las palabras modifica frecuentemente la comprensión de los términos que se componen con ellas. Así, tiempo atrás, leyendo a un historiador de la Banda Oriental llamado Gonzalo Abella, me vine a desayunar de que el título de la famosa litoraleña de Sampayo acaso no fuera tan exacto. Abella decía en cierto artículo suyo que si bien la "y" final (y acentuada: "í") indica a un curso de agua, y que todos hemos aprendido en la escuela que la palabra compuesta es &lt;i&gt;urú&lt;/i&gt; ('de los grandes pájaros de colores') -&lt;i&gt;gua&lt;/i&gt; (sin acento es un posesivo de la palabra precedente)-&lt;i&gt;í&lt;/i&gt; (río): &lt;b&gt;"río de los grandes pájaros de colores"&lt;/b&gt;, bien pudiera suceder que la palabra significara otra cosa, pues &lt;i&gt;'uruguá'&lt;/i&gt; ('caracol')-&lt;i&gt;í&lt;/i&gt; (río) nos daría &lt;b&gt;"río caracol"&lt;/b&gt;. Abella nos tranquilizaba refiriendo que los hablantes de guaraní consultados le habían dicho que la pronunciación correcta es la que alude Sampayo, y que es la tradicionalmente tenida por buena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por la instalación de unas plantas procesadoras de celulosa para ciertas empresas papeleras en las inmediaciones del hermoso río de los pájaros grandes de colores, compartido por orientales y entrerrianos, igualmente hijos políticos del fundador del federalismo argentino, don José Gervasio Artigas, hay actualmente un pequeño quilombete político que ocasiona -sobre todo del otro lado del charquito- ciertos interrogantes acerca de cuál de las hermanas del Plata tiene mayor cantidad de coimeros y mentirosos, reales o presuntos, enquistados en su privilegiada clase política. Lo cierto es que algunos entrerrianos forzaron a su gobierno provincial y al federal a interesarse por el posible impacto sobre el medio ambiente local de tales plantas, asunto del que ambos Estados (o sea, los políticos a cargo) venían pasando olímpicamente. Y uno recibe cada día cadenas de correos, muchos de ellos plagados de los peores lugares comunes del nacionalismo cerril, ese que no es 'lo universal visto a nuestro modo' sino la grosera afirmación, autoritaria y cerrada a la comprensión de las razones de los otros, de que los demás nos persiguen sistemáticamente con aviesas intenciones y nosotros somos muy buenos y la tenemos más grande. Una paranoia propia de ciudadanos de Disneylandia o de la Arcadia. Cuentan que el escritor Macedonio Fernández decía con humor de los portadores de esta antipática conducta, ingenuota por cierto, que "todos creen haber nacido del lado que las tortitas tienen azúcar" (se refería a las tortitas negras de panadería, esas que suelen acompañar el matienzo).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy me he tranquilizado un poco: parece que sí hay vida humana, manifestaciones de racionalidad, en América del Sur. Artículo del mismo &lt;b&gt;Gonzalo Abella&lt;/b&gt; &lt;a href="http://www.radio36.com.uy/entrevistas/2006/02/070206_abella.htm"&gt;(aquí entrevistado por Radio 36)&lt;/a&gt;, publicado en &lt;a href="http://www.ociocritico.com/oc/actual/argentina/opinion/060219provinciacontramano.php"&gt;este sitio web&lt;/a&gt;, que por nuestro interés les transcribo. Si bien no estoy en condiciones de opinar sobre los ribetes técnicos, ingenieriles, sanitarios, del conflicto, sí puedo coincidir con bastante de cuanto sintéticamente sugiere el autor oriental (en &lt;a href="http://www.biodiversidadla.org/content/view/full/17723"&gt;este otro sitio web&lt;/a&gt; explica que él es contrario a la instalación de las papeleras, y por qué) respecto del rol histórico que a ciertos hombres políticos de ambas orillas parece caberles 'calentando el ambiente' a fin de hacer su agosto a nuestra costa en cualquier momento del año. Esto puede ayudar a entender por qué la agresividad y disparates que algunos propinan a sus semejantes últimamente, en algunas ocasiones con abierta e hiriente ocurrencia a los lugares comunes del nacionalismo cerril y en otras ejerciendo la hipocresía de la corrección diplomática.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;[N.B.:Si son uruguayos, sale chiste (malo, lo sé, pero espero sonrían igual): háganse Provincia de nuevo, siguiendo el mandato del querido prócer Protector de los Pueblos Libres, y juegan el Mundial. Por favor, se los pido: necesitamos un arquero con manos y un goleador que la emboque seguido para no hacer papelones en Alemania 2006. Si con este chascarrillo no bastare, va otro: "el primer alimento europeo que se consumió en el Río de la Plata fue don Juan de Solís".]&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquí va:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;i&gt;Gonzalo Abella&lt;br /&gt;«Una provincia a contramano»&lt;br /&gt;19/02/2006&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"En el siglo XIX la historia argentina conoció tres variantes de federalismo. No se trata aquí de enjuiciarlos, ni de ordenarlos cronológicamente sino de describirlos según su rasgo esencial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;a) un federalismo casi espontáneo, emanado de las tendencias autonomistas de las provincias, sin una clara doctrina detrás: es el federalismo de &lt;b&gt;Facundo Quiroga&lt;/b&gt;, el &lt;b&gt;Chacho Peñaloza&lt;/b&gt;, de &lt;b&gt;Pancho Ramírez&lt;/b&gt;, y en sus últimos tiempos el federalismo vacilante de &lt;b&gt;Justo José de Urquiza&lt;/b&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;b) un federalismo de sólidos fundamentos pero aferrado a la supremacía de Buenos Aires, con políticas consecuentemente nacionalistas pero autoritarias: es el federalismo sui generis de &lt;b&gt;Juan Manuel de Rosas&lt;/b&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;c) un federalismo doctrinariamente consecuente, que fue el de &lt;b&gt;José Gervasio Artigas&lt;/b&gt;, &lt;b&gt;Ricardo López Jordán&lt;/b&gt; y &lt;b&gt;Felipe Varela&lt;/b&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;d) Enfrente estaba el partido unitario que menospreciaba a los gauchos, a los negros y a los indios, que pensaba en francés y reprimía en inglés. Dio también destacados estadistas como &lt;b&gt;Domingo Faustino Sarmiento&lt;/b&gt;, dio estrategas como &lt;b&gt;Bartolomé Mitre&lt;/b&gt; y dio ejecutores como &lt;b&gt;Julio Argentino Roca&lt;/b&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con ellos alinearon algunos orientales que no llegaron a su talla y sólo compartieron sus peores facetas: &lt;b&gt;Rivera&lt;/b&gt;, &lt;b&gt;Flores&lt;/b&gt;, &lt;b&gt;Julián Laguna&lt;/b&gt;, &lt;b&gt;Gregorio Suárez&lt;/b&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Estado Oriental fue creado por los enemigos de Artigas. La diplomacia británica presionó a Rivadavia quien temía más el rebrote morenista-artiguista que ver la patria fraccionada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Artigas desde el Paraguay había intentado volver en 1825, pero la alianza de unitarios y federales que finalmente venció en Ituzaingó desaconsejaba una vuelta inmediata, pues el fantasma de su reparto de tierras de 1815 hubiera debilitado la frágil alianza interprovincial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después, la diplomacia británica actuó hábilmente y Artigas ya no quiso reconocer el nuevo estado tapón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este Estado oriental fue gobernado desde 1830 por sus enemigos, los que se habían nucleado en el Partido Cisplatino (más conocido como Partido Colorado) que para confusión de los futuros historiadores tuvieron la poco feliz idea de usar distintivos rojos en la ropa de sus soldados y de las legiones extranjeras que siempre defendieron sus intereses&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lógicamente, en tiempos de Rosas, Montevideo fue refugio de los unitarios. Unitarios y &lt;i&gt;"colorados orientales"&lt;/i&gt; junto a sus poderosos aliados extranjeros anti rosistas fortalecieron la masonería en detrimento de la Iglesia. Por eso Uruguay es un estado "&lt;i&gt;laico"&lt;/i&gt; lleno de símbolos masónicos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La escuela pública en ambas márgenes del Plata hizo desde entonces diferentes énfasis en la formación cívica de las nuevas generaciones. En Argentina se exaltó más el nacionalismo, en el Uruguay se exaltó más la democracia institucional según los modelos suizo y francés. Por eso en el tiempo de las vacas gordas, Argentina tuvo a Perón y Uruguay un gobierno &lt;i&gt;"colorado-batllista"&lt;/i&gt; mucho más pro norteamericano y a la vez celoso de la libertad de expresión... de todas las tendencias de los propietarios de los grandes medios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La escuela pública y no el fútbol, fue el factor esencial de división en el imaginario colectivo. Artigas pasó a ser &lt;i&gt;"héroe nacional"&lt;/i&gt; de un Estado tapón cuyo nacimiento condenó, y del otro lado Sarmiento y el Gaucho pasaban a ser símbolos unidos de la misma identidad recreada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora bien, un entrerriano se parece mucho más a un oriental que a un jujeño; la cueca y la chacarera unen más a quiaqueños y tarijeños que a los primeros con los patagones; y el sapukái chamamesero de Taragüí lo siente y lo entiende más un paraguayo que un cuyano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero gracias a los estrechos márgenes de una educación grotescamente patriotera, muchos orientales creen hoy que cuando nuestro Gobierno se pone de rodillas ante las trasnacionales del papel suntuario está en realidad reafirmando la Patria frente a los extranjeros argentinos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta provincia unitaria que se escindió de un país federal tiene, sin embargo, mucha historia buena para recrear, muchos héroes y heroínas que sembraron con su sangre la esperanza, y mucha gente que va despertando y llena los claros que dejan los claudicantes encaramados en el Gobierno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y en su ya irreversible soberanía descubrirá más temprano que tarde que el enclave maderero transnacional (del cual las super plantas de celulosa y la terrible contaminación son sólo un aspecto) representa ante todo la extranjerización, la concentración y la destrucción irreversible de la tierra fértil de nuestra pradera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Y todos los verdaderos orientales se abrazarán en el puente con los pioneros entrerrianos que, por suerte, no siguen a Busti, sino que lo obligaron a correr tras ellos.&lt;/b&gt;"&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11102924-114073110675620346?l=intrepidosnavegadoresdeltiempo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://intrepidosnavegadoresdeltiempo.blogspot.com/feeds/114073110675620346/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=11102924&amp;postID=114073110675620346&amp;isPopup=true' title='12 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11102924/posts/default/114073110675620346'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11102924/posts/default/114073110675620346'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://intrepidosnavegadoresdeltiempo.blogspot.com/2006/02/ros-conductas-e-historia.html' title='Ríos, conductas e Historia'/><author><name>Alfredo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03759967172860296299</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='13911769342519980128'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>12</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11102924.post-113863777704625974</id><published>2006-01-30T17:21:00.002-03:00</published><updated>2008-08-28T11:53:39.847-03:00</updated><title type='text'>Desafío "Ignis Fatuus" de la Blancura</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;En la República meramente Argentina (© Jorge Luis Borges, &lt;em&gt;circa&lt;/em&gt; 1933) un conocido jabón para la ropa es publicitado como el que lava más blanco que ninguno por un popular actor que, así como también hace la promoción de un juego de azar caracterizado de absolutamente cualquier cosa ridícula que uno pueda imaginar (por ejemplo: angelito, cavernícola, mono, etcetera), recorre, sin disfraz alguno pero micrófono en mano y con asistencia de un camarógrafo, a lo largo y a lo ancho los millones de kilómetros cuadrados de nuestro querido país 'desafiando´ a las amas de casa de las diversas regiones argentinas a que comprueben las bondades del producto cuyos fabricantes le abonan un dinero para que ponga la caripela en dichos cortos televisivos. Así, las chicas nos exhiben, puestos a nuevo gracias a los efectos benéficos del artículo de limpieza publicitado, sostenes, bombachas, zoquetes, calzoncillos del marido, remeras de sus hijos, pulóveres del 'pata 'e lana', sábanas en que se ha orinado la incontinente de la desgraciada abuela que ya no controla esfínteres, la mantita del perro y otras prendas diversas que han sido víctimas del deterioro ocasionado -como acostumbran rezar los contratos de locación- por el buen uso y el mero transcurso del tiempo, circunstancias que suelen entonar de grises, amarillos y ocres las ropas que en su origen fueran inmaculadamente blancas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Totalmente gratis, a riesgo de hacer el ridículo, a instancias de doña &lt;a href="http://willofthewisp.blogspot.com/2006/01/recogiendo-la-invitacin-de-gibreel.html"&gt;Ignis Fatuus&lt;/a&gt;, de Santiago de Compostela, ciudad que -según una vieja leyenda respetada y puesta en práctica por D. Ramón Valle de la Peña, conocido en el mundo de las letras por Valle-Inclán- permite a los gallegos que fallecen en ella asegurar la inmortalidad de su alma, regresando &lt;em&gt;post mortem&lt;/em&gt; en forma de espectro para velar la seguridad de los caminantes por los caminos de la sagrada tierra celta (lo tendré en cuenta para su oportunidad: &lt;em&gt;lasciate ogni speranza&lt;/em&gt;, tú, comentarista o lector de esta bitácora que infortunadamente para tu Eternidad te apellidas circunstancialmente Spizzicucci o Miroshnishenko, Hammerstein o Ñanculeo &lt;strong&gt;;-)&lt;/strong&gt;), me embarcaré en una aventura similar: la de probar que también yo puedo observar conductas extravagantes. Según creo recordar, Caetano Veloso dijo por ahí que nadie resulta normal si es mirado lo suficientemente de cerca. Aquí, algunas de mis conductas más extravagantes de ayer y de hoy; al menos las más destacadas sombras y manchas que se han cernido sobre mi augusta persona.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;1.&lt;/strong&gt; Cuando era chico, me gustaba detenerme en medio del patio de casa o de la escuela, en la playa, las plazas y hasta en medio de la calle a mirar cómo corrían las nubes y las bandadas de pájaros en los días frescos y con viento. El tiempo suspendía su marcha de tal suerte que la reanudación de los términos cronológicos solía manifestarse mediante empellones acompañados de originales epítetos dirigidos a mi sorprendida y sacudida persona. Nunca entendí la prisa de la gente por morirse, ni el escaso tiempo que le suele dedicar a cosas verdaderamente importantes como las nubes, el viento, los pájaros y las estrellas. Y a los sueños y recuerdos en general. Muchos años después supe de quien hacía lo propio mirando los cielos de una ciudad inglesa y luego andaba buscando analogías con los de otros lugares. Sospecho que en una vida anterior he sido pirata &lt;strong&gt;;-)&lt;/strong&gt;... También sospecho que hay personas que no consiguen ser fieles a sí mismas ni siquiera en la inconstancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;2.&lt;/strong&gt; Cuando San Lorenzo se fue al descenso, llevé durante toda la campaña de Primera B de 1982 los mismos calzoncillos azulgranas (reservados para ese mágico empleo y lavados cada semana, por supuesto). Sólo perdimos en las escasas oportunidades en que olvidé ponérmelos para asistir al estadio o escuchar los partidos por radio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;3.&lt;/strong&gt; En tiempos de la Universidad, iba caminando desde mi casa hasta la Facultad los días que tenía que dar exámenes finales. Y no siempre por falta de dinero para el colectivo. Estaba convencido de que a medida que iba atravesando de sur a norte unos cuantos de los cien barrios porteños mi sabiduría se acrecentaba hasta alcanzar su cima en el preciso momento en que el catedrático de turno intentara masacrarme sin éxito. Extraño fenómeno. Uno nunca es tan raro como cuando atraviesa su etapa de estudiante universitario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;4.&lt;/strong&gt; Suelo recibir correspondencia, llamados telefónicos, correos electrónicos, comentarios en el blog o simplemente tener noticias a través de terceros, de personas a quienes recuerdo inesperadamente. Se diría que los invoco y responden. También suelo presentir los golpes de suerte, pero asimismo las traiciones y los fallecimientos de seres queridos. Hay un requisito para que funcione: que no comente con nadie lo que estoy presintiendo; entonces, sucede.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;5.&lt;/strong&gt; Cuando alguien me pasa una cadena, invariablemente la corto. Este hábito me llevó a incluir, desde hace tiempo, tras descubrir que no soy el único que lo hace, a la página &lt;a href="http://www.rompecadenas.com.ar/index.htm"&gt;"Rompecadenas"&lt;/a&gt; en "Mis Favoritos" del Internet Explorer (sí: uso programas de Microsoft, ¿y qué?: todavía no he podido comprobar fehacientemente que Linux, Mozilla y cierto correo electrónico cuyas invitaciones te regalaban en los dos años anteriores tengan realmente las ventajas que se atribuyen a sus prestaciones).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me sigo riendo de los meigos, pero como que los hay, los hay. Por si acaso, C&lt;em&gt;onxuro&lt;/em&gt; para repeler las posibles represalias de las fuerzas oscuras que según es tradición acechan a quienes corten una cadena: &lt;em&gt;«Mouchos, coruxas, sapos e bruxas. Demos, trasgos e diaños, espritos das nevoadas veigas. Corvos, pintigas e meigas, feitizos das menciñeiras. Podres cañotas furadas, fogar dos vermes e alimañas. Lume das santas Compañas. Mal de ollo, negros meigallos, cheiro dos mortos, tronos e raios. Ouveo do can, pregón da morte; fuciño do sátiro e pé do coello. Pecadora lingua da muller casada cun home vello. Averno de Satán e Belcebú, lume dos cadavres ardentes, corpos mutilados dos indecentes, peidos dos infernales cus, muxido da mar embravescida. Barriga inútil da muller solteira, falar dos gatos que andan á xaneira, guedella porca da cabra mal parida. Con este fol, levantarei as chamas deste lume que asemella ó do inferno e fuxirán as meigas a cabalo das súas escobas, índose bañar na praia das areas gordas. ¡Oíde, oíde! os ruxidos que dan as que non poden deixar de queimarse no augoardente quedando así purificadas. E cando esta brebaxe baixe polas nosas gorxas, quedaremos libres dos males da nosa alma e de todo embruxamento. Forzas do Ar, Terra, Mar e Lume, a vós fago esta chamada: Si é verdade que tedes máis poder que a humana xente, eiquí e agora, facede que os espritos dos amigos que estean fóra participen con nós desta queimada. E desta bitácora...»&lt;/em&gt; &lt;strong&gt;(*)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Y nada más. Acudiré raudo cual saeta a dejar el aviso pertinente en la bitácora "Will'-O-The-Wisp". De las brumas del Plata a las brumas del Mar del Norte, excentricidades mediante. La sugerencia formulada por la amable dama tuvo su origen, supongo, &lt;a href="http://ferchucho.blogspot.com/2006/01/desafo-de-la-blancura-o-cmo-todos.html"&gt;aquí&lt;/a&gt;. Nos leemos pronto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;strong&gt;(*)&lt;/strong&gt;Quizá el sentido del 'Conxuro' escape al grueso de los lectores, en especial a Lucas &lt;b&gt;;-)&lt;/b&gt;, así que traslado la terrible contramaldición céltica desde la lengua de las fragas y ex del Fraga: «Búhos, lechuzas, sapos y brujas. Demonios, maléficos y diablos, espíritus de las vegas nevadas. Cuervos, salamandras y meigas, hechizos de las curanderas. Podridas cañas agujereadas, hogar de los gusanos y alimañas. Fuego de las almas en pena. Mal de ojo, negros hechizos, olor de muertos, truenos y rayos. Ladrido del perro, pregón de la muerte; hocico del sátiro y pie del conejo. Pecadora lengua de mujer casada con hombre viejo. Infierno de Satán y Belcebú, lumbre de los cadáveres ardientes, cuerpos mutilados de los indecentes, pedos de los infernales culos, mugido de la mar embravecida.Vientre inútil de mujer soltera, maullar de los gatos que están en celo, guedeja sucia de cabra mal parida.Con esta vasija levantaré las llamas de esta lumbre semejante a la del infierno, y...huirán las brujas a caballo de sus escobas, yéndose a bañar a la playa de las arenas gordas. ¡Oíd, oíd! los rugidos que dan las que no pueden dejar de quemarse en el aguardiente, quedando así purificadas.Y cuando este brebaje descienda por nuestras gargantas, quedaremos libres de los males de nuestra alma y de todo embrujamiento.Fuerzas de aire, tierra, mar y fuego, a vosotros hago esta llamada: si es verdad que tenéis más poder que la humana gente, aquí y ahora, haced que los espíritus de los amigos que están fuera participen con nosotros de esta queimada. Y de esta bitácora...»&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11102924-113863777704625974?l=intrepidosnavegadoresdeltiempo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://intrepidosnavegadoresdeltiempo.blogspot.com/feeds/113863777704625974/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=11102924&amp;postID=113863777704625974&amp;isPopup=true' title='19 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11102924/posts/default/113863777704625974'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11102924/posts/default/113863777704625974'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://intrepidosnavegadoresdeltiempo.blogspot.com/2006/01/desafo-ignis-fatuus-de-la-blancura.html' title='Desafío &quot;Ignis Fatuus&quot; de la Blancura'/><author><name>Alfredo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03759967172860296299</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='13911769342519980128'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>19</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11102924.post-113478559836525887</id><published>2005-12-19T17:37:00.002-03:00</published><updated>2008-08-28T11:53:30.666-03:00</updated><title type='text'>El del estribo</title><content type='html'>&lt;p align="justify"&gt;Va llegando este 2005 a su fin. Se me ha pasado rápidamente. Aviso a lectores y comentaristas menores de treinta años de edad que esa circunstancia parece inevitable a partir de la treintena y nos va dando real conciencia de nuestra dimensión en el vasto universo. Es importante, ahora más que nunca, aprovechar el tiempo, que no tiene repuesto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegan las Fiestas de Navidad y fin de año que los sincréticos europeos cristianos del Mare Nostrum superpusieron a ciertas festividades paganas. Cuando era pibe, se trataba del lapso en que se reunía el núcleo familiar con los parientes y amigos que no aparecían en todo el año y nos visitaban o llamaban por teléfono. En este último caso, lo hacían a la línea del señor de la Planta Alta (si era en Mar del Plata Atlantic Country, y había que atender desde uno de esos cacharros de bakelita negra de ENTel) o bien a la de las amables vecinas solteronas del departamento del fondo (cuando era en Buenos Aires Portuarian City, y allí la herramienta era un teléfono negro marca General Electric). Los pobres, en aquella otra Argentina de las primeras comunicaciones vía satélite, donde sí había trabajo, esperanzas y hasta ideologías, no solían tener aparatos de telefonía. Hoy mis ingresos seguramente resultan más reducidos, con menor poder adquisitivo en términos reales si se los compara con los que por entonces percibían mis mayores, pero poseo una línea fija y dos móviles de otras tantas compañías diferentes. Sin embargo las Fiestas no se parecen ya a esas comuniones optimistas, acaso ligeramente falsificadas, necesarias para saber quiénes éramos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por mi parte, tengo decidido intentar conducirme de modo parecido a como lo hacía en aquellos otros tiempos, a ver si el gesto alegre se me pega para todo el año por venir. Hay que volver a soñar despiertos, o nos comen los caranchos. Hace poco dije a uno de los comentaristas de este blog que conviene tomar medidas apropiadas para dejar el alma debidamente planchada y sanforizada, pues muchas Hiroshimas nos aguardan en el breve curso de esta vida. Los sabios no se arrugan ni dejan encoger por la fisión del átomo. Por el contrario, agradecen el geranio en flor en medio de su balcón en ruinas. Aclaro que todavía no comencé a beber, pero he andado releyendo cosas de Estellés, Sábato, Ryonosuke, Sturgeon y Papini, y fíjense en qué ecléctico estado espiritual me han dejado esos señores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y aquí vamos con la serie de los mensajes particulares, a saber...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;Principio de incertidumbre&lt;/i&gt;: Tenga unas girondianas, burtonianas, frostianas y farmacéuticas fiestas en su Patagones. Saluditos saludosos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;Gaia&lt;/i&gt;: Para la delicada dama de la blogosfera patagónica, un parco saludo de saltimbanqui tragafuegos pintado al mejor estilo de Pettorutti o Joan Miró y una sonrisa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;Mnemosine&lt;/i&gt;: El cubata de saké produce efectos devastadores. Adopte la posición de loto y tómese un descanso para leer algún texto añejo. Trate de acudir al &lt;i&gt;Ars Magna&lt;/i&gt; de Llull o - en su caso - el “Kohiki” y el “Nihongi” y deje para patanes ignorantes del Zen la lectura de las Obras Completas de Vázquez de Mella &lt;b&gt;;-)&lt;/b&gt;. Aunque si sobrevivió a Rawls...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No me olvidé de la paisana: &lt;i&gt;Ignis, unha aperta&lt;/i&gt;. Nota: al primero que pronuncie "uña" en vez de "unna", como si fuera portugués, que no es otra cosa que gallego escrito con infames errores de ortografía, lo fajo. Bastante tengo con los brasucas que alteran invariablemente – valga la contradicción - la grafía de mi apellido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;El curioso lector&lt;/i&gt;: Espero esos informáticos le pongan nuevamente en marcha pronto la bitácora negra de las barricadas históricas virtuales. Póngale una vela a San Anselmo Lorenzo, en todo caso &lt;b&gt;;-)&lt;/b&gt;. Salúdeme a cualquier conocido real o virtual que tuviere yo por ahí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;Marcela&lt;/i&gt;: Fumigue si pasa el Senador por su cuadra y, como la bella Lauren Bacall le pedía a Boogie, "si me necesita, chifle". Ya sale lo suyo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;Néstor&lt;/i&gt;: Estudiar palimpsestos es una noble tarea. Siga, siga, según decía el tan añorado como eficaz soplapitos Pancho Lamolina. Nosotros lo leemos agradecidos a su esfuerzo, aunque lo hayamos descubierto tarde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;Sole y Joaquín&lt;/i&gt;: ¡Habemus limoncello de MDQ! (el mejor, por supu). Lo beberemos hacia el otoño o invierno de 2006, si Dios quiere.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;Zazie, Dolores, Amparo y Luis&lt;/i&gt; (no se queje, que lo dejo con una rubia y dos morochas de sus inmediaciones, y le aseguro que las tres están buenas): Si acaso leyeran esto, no se resfríen con la nieve y no tiren muchas &lt;i&gt;mascletás&lt;/i&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Saludos también para la silenciosa &lt;i&gt;representante entrerriana en los alrededores de Toronto&lt;/i&gt;, que me debe las fotos de la parte posterior de Mississauga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;Lucas el inquisidor marechaliano, Alejandro, lobito el barroco y algunos otros comentaristas y lectores ocasionales que sería largo enumerar&lt;/i&gt;: Los leo, y no los comento porque no tengo tiempo ni inspiración suficientes como para arruinar todos los blogs ajenos con mi testimonio literario. Pero cuidado: el día menos pensado hago acto de presencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;Marcelo&lt;/i&gt;: Si todavía leyeras esto, un saludo. Ídem para &lt;i&gt;Elena&lt;/i&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y nada más. Espero no omitir a ninguno. En febrero, si estamos, nos leemos. Y si no, hay cosas mejores que hacer. Sonrían, que por ahora es gratis y son todos ustedes buena gente que vale su peso en oro, gramo más, gramo menos.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11102924-113478559836525887?l=intrepidosnavegadoresdeltiempo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://intrepidosnavegadoresdeltiempo.blogspot.com/feeds/113478559836525887/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=11102924&amp;postID=113478559836525887&amp;isPopup=true' title='23 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11102924/posts/default/113478559836525887'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11102924/posts/default/113478559836525887'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://intrepidosnavegadoresdeltiempo.blogspot.com/2005/12/el-del-estribo.html' title='El del estribo'/><author><name>Alfredo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03759967172860296299</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='13911769342519980128'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>23</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11102924.post-112960591938059160</id><published>2005-10-18T00:51:00.002-03:00</published><updated>2008-08-28T11:53:20.303-03:00</updated><title type='text'>Enlaces y relaciones públicas</title><content type='html'>&lt;p align="justify"&gt;Llegué a la "blogosfera" en febrero de este año con bastante desconfianza y escepticismo, pensando en 'obligar' con el ejemplo a otra persona a seguir adelante con su hoy paralizada bitácora. El curso de los acontecimientos me llevó por los caminos de la nostalgia, la historia y los usos del tiempo. Y descubrí paso a paso que en estos páramos virtuales en que alguna gente califica, con o sin razón, de modo desconsiderado a otra gente con la que luego - igualito que sucede en la vida de carne, hueso y piedra con los comerciantes, políticos o empleados 'trepadores' - terminan reuniéndose a compartir los bits en un mismo sitio (cosas veredes que non creeredes), los &lt;i&gt;bloggers&lt;/i&gt; parecemos constituir en cambio una bastante educada familia de personas que aunque en su mayoría no se conocen en vivo y en directo se guardan considerable respeto en la diversidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada tanto, es de buena educación - o al menos así lo considero - enlazar páginas que merecen ser divulgadas por su calidad en materia de contenidos o facilitar que quienes pasen por aquí y no soporten los textos largos prueben con otras bitácoras de distinto estilo. Retomando esta sana costumbre, aquí van algunas sugerencias al respecto antes de hacer silencio por un tiempo, calculo que hasta el mes que viene. Finalmente, voy a seguir el blog; las entradas precedentes, una de ellas tamaño XXL, eran las proyectadas para agosto y septiembre, pero las imponderables encrucijadas de la realidad, Internet incluida, me habían decidido a meterlas en el &lt;i&gt;freezer&lt;/i&gt;. Luego, tendré que inventar algo nuevo para noviembre y diciembre, y en enero habrá otro &lt;i&gt;break&lt;/i&gt;, porque probablemente me borre durante todo el mes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vayamos a los bifes. Si les gusta el gran &lt;b&gt;Fernando Pessoa&lt;/b&gt;, por favor paséense por &lt;a href="http://www.fpessoa.com.ar/"&gt;&lt;b&gt;aquí&lt;/b&gt;&lt;/a&gt;, que no se van a arrepentir. Y si acaso les interesa nuestro &lt;b&gt;Julio Cortázar&lt;/b&gt;, escritor muy de mi agrado pese a no compartirle ni por asomo sus ideas políticas, &lt;a href="http://www.cortazartextual.com.ar/home.html#"&gt;&lt;b&gt;esta otra página&lt;/b&gt;&lt;/a&gt; es una de las mejores opciones entre las muchas que hay.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En materia de &lt;i&gt;blogs&lt;/i&gt;, nuestra "machi" boticaria, asidua visitante de este sitio y auténtica maga de las relaciones públicas, continúa haciendo de las suyas &lt;a href="http://principiodeincertidumbre.blogspot.com/"&gt;&lt;b&gt;aquí&lt;/b&gt;&lt;/a&gt;, ahora con compañía multitudinaria de ínclitos comentaristas. En el margen izquierdo de su multicolor bitácora lucen ordenados numerosos enlaces a páginas de interés, y recorriéndolas uno puede encontrar gratas sorpresas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras tanto, en la pérfida Europa no todo está perdido, porque un grupo de hombres y mujeres indudablemente valientes y cultos resisten en sus ciberaldeas rebeldes en medio de la barbarie asimismo imperante en la península ibérica. Se sirven para ello de una poderosa arma secreta de la más refinada biofisiopsicotecnología: ¡&lt;b&gt;el cerebro&lt;/b&gt;!. Por ejemplo, &lt;a href="http://mnemosine.interzonas.info/"&gt;&lt;b&gt;este excelente blog&lt;/b&gt;&lt;/a&gt; lo lleva uno de mis sufridos comentaristas, un hombre de bien que se resigna a deambular horrorizado, cubata en mano, por tenebrosos rincones de esta y otras bitácoras, cual si del ánima en pena de Fiz Cotovelo por la fraga de Cecebre se tratase. O &lt;a href="http://www.alasbarricadas.org/blackblogs/index.php?blog=6"&gt;&lt;b&gt;este otro excelente sitio&lt;/b&gt;&lt;/a&gt; que ya enlacé otra vez y que, sin perjuicio de mi discrepancia con la ideología de la &lt;i&gt;web&lt;/i&gt; en que se aloja, es de reconocer se aproxima a los temas históricos con gran solvencia. Y, finalmente, el que lleva una dama residente en Compostela: &lt;a href="http://willofthewisp.blogspot.com/"&gt;&lt;b&gt;aquí&lt;/b&gt;&lt;/a&gt; (lo siento pero hoy ejerzo de gaita; ya otro día pondremos blogs italianos o franceses, que los hay y bastante buenos).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aprovecho la ocasión para disculparme con algunas personas que llevan a su vez blogs y me han escrito correos o dejado comentarios por aquí en estos meses de relativa ausencia, por no haberme dado todavía la oportunidad para leerlos con la atención que merecen.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11102924-112960591938059160?l=intrepidosnavegadoresdeltiempo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://intrepidosnavegadoresdeltiempo.blogspot.com/feeds/112960591938059160/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=11102924&amp;postID=112960591938059160&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11102924/posts/default/112960591938059160'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11102924/posts/default/112960591938059160'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://intrepidosnavegadoresdeltiempo.blogspot.com/2005/10/enlaces-y-relaciones-pblicas.html' title='Enlaces y relaciones públicas'/><author><name>Alfredo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03759967172860296299</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='13911769342519980128'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11102924.post-112897099210505886</id><published>2005-10-10T15:51:00.002-03:00</published><updated>2008-08-28T11:53:11.305-03:00</updated><title type='text'>Filosofía política y realidad</title><content type='html'>&lt;p align="justify"&gt;&lt;b&gt;I&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;Hay quienes usan como piezas de ajedrez a los demás seres humanos; los someten a manipulaciones emocionales y caprichos varios para al fin dejarlos a un lado del camino cuando les sobreviene, repentinamente, el cansancio de su compañía. Obsesionados con los ciclos y el eterno retorno a sus propios fantasmas, descartan periódicamente a seres que les han dado afecto o cosas y lugares que se los podrían recordar, imaginando cumplir etapas cuando apenas si están abriendo un nuevo pasillo en su laberinto personal, idéntico al anterior.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A veces, porque no los conocemos lo suficiente o por lisa y llana falta de perspicacia, depositamos por un tiempo afecto y esperanzas en ellos, capaces de sorprendentes dobleces, autoritarismos y simultaneidades afectivas que constituyen verdaderas deslealtades y hacen muchísimo daño a los que confían en ellos. &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;¿Y a qué viene todo esto? A esta altura de mi exposición imagino ya habrán empezado a pensar, además de en padres, hermanos, ex parejas o ex amigos de alguno de ustedes, también en que semejante modo de ser tiene su proyección social a la hora de tomar decisiones que implican a todo un grupo del que imaginamos esta gente será consciente de hacer parte. Veamos. &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;II&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;La así llamada &lt;b&gt;"filosofía política"&lt;/b&gt; es una disciplina especulativa muy de moda hoy, cuya finalidad es - afirman sus cultores - presentar como &lt;i&gt;discurso&lt;/i&gt; una serie compleja de &lt;i&gt;actividades&lt;/i&gt; humanas. Grande será, entonces, el riesgo de presentar afirmaciones o negaciones no ajustadas a la realidad que a través de los resultados de esa operación se nos dice podremos comprender. &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Uno supone ingenuamente que una democracia se construye colectivamente no teniendo por qué los implicados en esa tarea estar totalmente de acuerdo en sus respectivas escalas de valores, al punto que ni siquiera necesitan estar encuadrados en estructuras formales de poder. &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Para que la toma de decisiones en común por personas cuyas opiniones divergen entre sí resulte posible, se negocia a fin de resolver conflictos. La política, acción libre por sobre todo, no se restringe a discusiones de café entre cuatro iluminados poseedores de la presunta verdad o de una preparación especial para interpretar los hechos respecto de la cual los demás somos aficionados. Por lo tanto, si un hombre político discute es sólo para conocer otros puntos de vista, madurar una decisión y ejecutarla minimizando sus riesgos colectivos. &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Se tiende a partir, entonces, de imaginar "democracia" como conjunto de prácticas para la libertad de formación de opiniones y su discusión a fin de tomar una decisión. Una impresionante cantidad de personas autoritarias andan por el mundo, sin embargo, convencidas de su bondad y buena educación al extremo de, con mayor o menor grado de conciencia de lo que están haciendo, servirse del discurso democrático para aparecer respetablemente investidos de "ortodoxia" o "incorrección política", lo que según las circunstancias del caso les permita "acomodarse" mejor. &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;La filosofía política y el periodismo de hoy en día reducen una serie de procesos bastante complejos de manipulación de la realidad a la mera emisión de sermones y consignas. Hablo de manipulación 'en el buen y el mal sentido', porque lo mismo podemos manipular para dar forma a los conceptos necesarios a la vida que sustituir la realidad por apariencias. Véase al respecto algún interesante trabajo del deprimente pero astuto Arthur Schopenhauer acerca de las malas artes de ciertos polemistas. &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;El punto de vista del &lt;b&gt;espectador&lt;/b&gt; es privilegiado como único válido, y así el drama de la toma de decisiones sobre la vida de millones de seres humanos vale lo mismo que el fútbol o la Fórmula 1 televisados. ¿Demagogia para cultos, entonces, el discurso de estos señores? ¿Pan y pintura, pan y escultura, pan y gastronomía, pan y cine, pan y "ciencia política"? Creo que sí: el cliente ideal de consultoras de opinión y empresas periodísticas vendría a ser un mero &lt;i&gt;espectador&lt;/i&gt; del gran teatro del mundo llamado "ciudadano", de quien se exige cierto grado de pasividad y resignación, amén de una conveniente "participación hedonista" en determinados espacios de boludeo que "no nos podemos perder" porque "son lo último", "allí están nuestros amigos", y demás excusas por el estilo. Ciudadano destinado, sin embargo, a que lo iluminen tan brillantes redentores de la especie humana. &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Reducida la política al ejercicio público de charlatanería orientada a crear opinión pública favorable, pasividad, o sea asenso (no confundir con consenso, que requiere la crítica y la transacción, sea cual fuere la relación de fuerzas entre las partes), inacción y resignación combinadas con parodias de la amistad y el compañerismo. Mientras llega la hora de Modificar Todo y Redimirnos &lt;b&gt;;-)&lt;/b&gt;, se entregan a los ciudadanos-espectadores &lt;i&gt;sucedáneos de emoción violenta&lt;/i&gt; al mejor estilo "Brave New World" por la tele, la radio o los diarios, o - ya más cerca en el tiempo - por Internet (jugar a los soldaditos virtuales por medio del Wolfenstein 3 D o últimamente el Warcrafts, o a los &lt;i&gt;bad boys&lt;/i&gt; en foros de Internet, por ejemplo). Esta tarea queda a cargo de gente que ha comido bien y puede dedicar muchas horas a leer periódicos, ejercer de sommeliers y gourmets, meterse drogas o alcohol en cantidad, chuparse mutuamente las medias con sus amiguitos (hoy día, casi siempre "virtuales") y/o repetir consignas y lugares comunes sin reelaborar. &lt;b&gt;Gente que no quiere envejecer, que no toma su propia experiencia como parámetro para encontrar un lugar en el mundo, sino que necesita mantenerse en la edad mental actualmente de su sobrino o su hermanita diez años menor&lt;/b&gt;. &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Suelen predicar desde un Restaurante cinco tenedores, las columnas de opinión o la 'blogosfera' qué son libertad, igualdad y progreso humanos a Juan Pérez, ciudadano estresado, mal alimentado y somnoliento, cuando no andrajoso. Su ideal es el control social optimizado por la observancia de una ortodoxia, y consideran su deber mesiánico imponernos sus tesis. Nada de prácticas concretas de libertad, nada de diferencias susceptibles de conciliación: lo de ellos son prácticas concretas de hedonismo e imposición de sus hábitos al prójimo. La igualdad de oportunidades es el necesario complemento de la libertad y a veces esa igualdad se garantiza disfrutando menos los placeres para que otro pueda tener más oportunidades de vivir dignamente como humano. Un poco de razonable renuncia ayuda a que otros puedan vivir dignamente. No por nada fueron los estoicos y no los epicúreos los que introdujeron embrionariamente la noción jusfilosófica de igualdad ante la ley. &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;b&gt;III&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;Dada mi tendencia a esquivar este tipo de asuntos, acaso los sorprenderá que me haya metido en tales arenas movedizas. Sucede que hace rato estoy harto de la plaga de personajes que se dicen portadores de pensamiento crítico mientras viven exactamente igual que sus supuestos adversarios intelectuales, compartiendo con ellos ética y estética al punto de pretender compeler a otros a partir del gracioso supuesto de que los excluidos de los sistemas socioeconómicos "secundarios" quieren necesariamente lo que a ellos les parece bueno e imprescindible: piletas de natación, casas de fin de semana, viajes al extranjero, dos autos, restaurantes de lujo, juerga constante y demás delicias hedonistas. Claro que nunca los han consultado, porque para esa clase de gente el prójimo es apenas una proyección de sí, no otro tan respetable al menos como ellos y acaso distinto. Es sorprendente la cantidad de personas autoritarias y elitistas no exentas de buenas cualidades a quienes podemos ver sumidas en la autocomplacencia y justificación personal y grupal más antipáticas. &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Parece conveniente superar la funesta noción ideológica del &lt;b&gt;"quiliasmo"&lt;/b&gt;, el mesianismo como Fin de la Historia, olvidado sin embargo de las necesidades presentes de las personas concretas. Esa autocomplacencia postergadora &lt;i&gt;sine die&lt;/i&gt; de las mejoras colectivas imprescindibles se basa en actitudes hedonistas y excluyentes que toman al semejante como instrumento destinado a la desesperanza, la decepción y la tristeza, que, mucho más que el miedo o el desconcierto, son lo que nos paraliza socialmente. A veces ocurren cosas como las que vimos en nuestro país a fines de 2001. Pero tras el estallido catártico, llegan nuevamente estos "genios" del &lt;i&gt;quiliasmo&lt;/i&gt;, conservador o revolucionario, a "organizar", sin que nadie se los haya pedido, el descontento popular. &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Aquello de "a la ética por la estética" será probablemente una mera bolufrase de un estupidiota español, pero a la hora de preferir una estética estamos manifestando nuestra ética y pertenencia social. La herencia que recibimos de la historia no son los lugares ni las cosas sino la posibilidad de hacernos realidades nuevas a partir de las conductas aprendidas. Por eso me causan fobia algunas estéticas protagonizadas por gente que debiera por razones de coherencia estar muy alejada de ellas, personas cuya conducta, a la hora de coordinar la herencia histórica con su acción durante el limitado tiempo que tenemos para andar por este mundo, resulta un tanto inconsistente. El mundo se cambia con conductas nuevas y más empáticas con el vecino, no con discursos que no traducen un aprendizaje histórico y se convierten en la reelaboración de meras palabritas (es decir, en una inocente paja mental), y nos llevan a interrogarnos: ¿de qué le sirve a este charlatán definirse políticamente, si ello no ha de modificar sus conductas en la relación con los demás, y a partir de allí hacer mejor la vida de todos? ¿De qué le sirve esa estética a su portador si es apenas una pose y no una conducta congruente con lo que pretende ser? &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;No hay por qué avalar la autocomplacencia de estos sujetos, que no comprenden que permitir el acceso al bienestar de los excluidos de él implica cambiar de conductas para hacerles posible acceder a mínimos estándares de vida digna. La mayor parte de la especie humana tiende a adoptar los aires del nuevo rico en épocas de vacas gordas, algo que ha sucedido en diferentes lugares y tiempos históricos. Por eso la ética política pasará en nuestro asunto por ser capaz de mantenerse ligeramente al margen de ese aburguesamiento. Entre otras cosas, porque las realidades de las sociedades opulentas son muy distintas de las que viven las sociedades inmersas en la pobreza, y también porque los miembros éstas saben muy bien que es probablemente falsa la hipótesis según la cual el mayor consumo permite como regla general la transferencia generalizada de recursos de una economía (privada o pública) a otra y la presunta y consiguiente mejora de las condiciones materiales de vida de aquellos a quienes se dice se intenta mejorar sus presentes y futuros. La panacea de la austeridad es falsa, la de la revolución, además de falsa es sangrienta, y la de la "soberanía del consumidor" y la de la recaudación fiscal y comercio exterior que todo lo compensan, también lo es. Mientras, el mundo sigue andando y el tiempo no para. Y nadie tiene a la verdad de su parte sin cotejar la teoría con la realidad. Así, el fracaso que se suele observar de todo tipo de decisión colectiva sin autoridad política, sin estructura de poder, tiene que ver con la necesidad humana de buscar delegados-mesías-chivos expiatorios que "representen" un vago interés colectivo y nos libren de la molestia de comprometernos concretamente con determinadas soluciones razonables y justas, aunque por economía decidamos ejecutarlas a través de mandatarios. La justicia y la razón importan concretamente a mucha menos gente de la que se llena la boca con ellas. &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;En sociedades prósperas se puede ver desde el aburguesamiento al "pensamiento crítico" como una elaboración estética, pero en las sumergidas queda rápidamente claro que la defensa de ciertos valores es una cuestión de acción, aunque carezca de estética alguna: si hay quienes no están dentro de los circuitos formales de la economía y el derecho, y se pretende adquieran cierto bienestar material cuya razonable consecución podría alterar el mantenimiento del "status quo", hay que recordar en todo momento es ese tipo de valores lo que excluye a esos otros del disfrute de los bienes materiales indispensables para una vida digna. Muy difícil será que alguien construya algo mejor que el mundo que conocemos a partir de la imitación y práctica de una axiología que ha llevado a ser tan estupenda a la sociedad actual. La democracia no es sólo un juego de las mayorías: las minorías también juegan, por eso es democracia. Ahí está la diferencia.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Muchos cambios históricos nacieron de la actitud marginal y ascética divorciada de la mera inercia mayoritaria. Las mayorías quieren aburguesarse porque es lo menos rupturista: "el que piensa, pierde", como en la imaginaria (o no) televisión de Les Luthiers. Un "pensamiento crítico" debería ser todo, menos cómodo. Para mantenernos sin cambios de conducta, dentro de los carriles de lo que no implica riesgos, ya tenemos la receta sin necesidad de posar de rebeldes: con gozar los beneficios que nos proporcione la eventual opulencia basta. No hay necesidad de las pequeñas rebeldías, pero sí de cierta desconfianza hacia la estética de la indiferencia. Si renuncio a un bien de lujo pero consumo por cien pudiendo hacerlo por ochenta (y sobrándome en tal caso numerario, porque por ejemplo las necesidades mínimas se satisfacen con veinte) mientras otro igualmente necesitado que yo ni siquiera puede acceder a diez de esos ochenta, entonces la verdad es que bien puedo ahorrar a ese pobre congénere el estéril espectáculo de mi &lt;i&gt;estética rebeldía&lt;/i&gt;. Si pienso como digo que pienso, actúo en su favor. Si no, me limito a dejar todo como está. &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;La sacralidad otorgada a algunos textos, dogmas y formalidades tiene mucho que ver con la ingenuidad del receptor del mensaje, y por eso es tan importante contextualizar y estar en guardia contra uno mismo. Actitud más que suficiente para que el mundo y la relación con los demás resulte óptima o mejore lo presente. Pero aun así deberá estarse atento al riesgo denunciado tantas veces en las novelas de Hesse o Dostóievsky: que la gilada quiera proyectar liderazgos en hombres comunes - mas sinceramente ocupados en el análisis de ciertas realidades - para no tener que cargar con el duro trabajo de pensar y actuar. De esa situación al rol de chivo expiatorio, mesías o mártir, sólo hay un paso. Tal el desconcertante papel que suelen protagonizar - simétricamente - los alevines de líderes políticos, que imaginan a sus interlocutores desconocidos, genéricos, virtuales, en físico y cualidades morales proyectándose a sí mismos, mientras éstos, en un juego peligroso, hacen lo propio con ellos. &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Hay quienes quisieran volver a un momento determinado para decir algo a quien no volvieron a ver, conozco a los que quisieran suprimir de la Historia general a algún cierto personaje nefasto, sé de quienes quisieran no haber conocido a alguien que amaron mucho y no estuvo a la altura de lo que imaginaron parecía poder darles... Pero yo, Alfredo, no quiero volver a ninguna parte. No por nada, en cierta ficción literaria el funcionario caído en la rebeldía llamado Montag de lo que se acordaba era del para muchos intolerable Eclesiastés: "para todo propósito hay un tiempo debajo del Sol". Volver atrás el tiempo sería el sueño de más de uno. Al menos, a cierto momento que permita modificar algo que se hizo mal según nuestro parecer y así regresar al presente para ser felices. Olvidan quienes piensan esto último que para la eficacia de semejante proceder deberíamos caer en la amnesia de ese acto modificatorio. Si no, carece de gracia. &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;b&gt;IV&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;Conviene comprender que &lt;b&gt;en la vida no hay tiempo para ocuparse de técnicas para conquistar el poder si lo que queremos es vivir ahora mismo en genuinas libertad y paz con nuestros semejantes&lt;/b&gt;. Eso de "el poder" dejémoslo para los charlatanes de feria amantes de las formalidades y los símbolos, pongo por caso esos geniecillos que brillan fácilmente, San Google y prepotencia mediante, en cualquier foro de opinión. En la relativa democracia posible que impera allí donde hay Estado, todo funcionario designado por comicios se ha ganado su lugar, por suerte o por desgracia, con el voto más o menos libre del hombre de la calle. Digo "más o menos libre" sabiendo que ese hombre de la calle no tiene derecho a pedir que se lo "cuide" más allá de ciertos límites de edad y aptitud psicofísica, y que no dejarse engañar es su trabajo, su esfuerzo cultural, del mismo modo que intentar venderle buzones es el rol de los políticos profesionales a quienes nuestro hombre de la calle mantiene con costosísimos impuestos indirectos. Prosigo: y las decisiones de otras personas condicionadas por otras realidades inmediatas distintas de la nuestra serán manifestaciones de opciones o elecciones diferentes de las propias, pero en su contexto también valen y se suman. A saber lo que haríamos nosotros en la piel de otros (pero debemos preguntárnoslo). El cambio social no ha resultado nunca de variar a las personas con poder ni a las leyes, sino de las prácticas concretas de libertad y tolerancia que se lleven a cabo en la vida cotidiana de cada uno de nosotros, y que luego deben ser reconocidas por las instituciones, inclusive la de los comicios. Ya lo dijo el amigo Göethe: "Está afuera todo lo que está adentro". &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Volviendo al principio de este texto digo desde mi profunda ignorancia que tal vez haya "algo" que estos formadores de la opinión pública, de acá y de allá, no nos explican bien. Siguen invocando autoritarismos intelectuales en vez de argumentar sobre las consecuencias de la presencia o no de prácticas concretas de libertad, y a los desequilibrios generados por la aparente libertad, limitada en los hechos (que no en las normas, pues el alcance de éstas depende de las prácticas concretas de los sujetos de derecho) a quien tiene demasiados bienes o al que carece de todos ellos, sólo saben oponer un espiritualismo superado por la ciencia o - peor todavía - un mesianismo economicista barato que en casi dos siglos ni siquiera ha podido explicar satisfactoriamente al género humano cómo es que se hacen normas de reparto equitativas o se forma un precio, entre la sonrisa de los autores "burgueses" de manuales realmente científicos de Derecho y Economía. Fingir que es posible someter a infalible cálculo de probabilidad y aun posibilidad cada decisión humana y privilegiar un fin ideológico cuasi religioso por sobre la realidad y la libertad de tomar críticamente la realidad como único punto de referencia válido sería gracioso, sería irónico, si no fuera el previsible fruto de una consecuente hipocresía social. El llamado &lt;b&gt;"quiliasmo"&lt;/b&gt;, la ilusión de la historia justificada por el fin de los tiempos y la redención colectiva conforme el imaginario propio, es un negocio de los ricos y los chantapufis, no de los excluidos de los beneficios sociales. Nuestro vecino hambriento no puede esperar a otra vida para saciar su apetito. &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;En la práctica, es imposible determinar si el consumo de nuestros sibaritas será suficiente para que quienes se encuentren excluidos de la posibilidad de acceder a condiciones mínimamente dignas de vida puedan gozar de ellas. Lo que suele suceder con la esperanza progresista en la utopía keynesiana es que los impuestos, cuando se recaudan, se (mal)gastan en una tecnoburocracia supuestamente asistencialista, y el resto del dinero con que se paga el consumo suntuario queda circulando entre empresas que hacen parte del circuito de producción-abastecimiento-servicio al cliente. Pero los excluidos de la sociedad, que debieran interesar al pensamiento político "progresista", están frecuentemente fuera de todo circuito económico formal. Las enormes cantidades de desempleados y mendigos que pululan por tierras americanas indican que si nuestro sibarita o intelectual de buenos ingresos y tren de vida acorde es realmente un tipo tan "de izquierdas", con tanta "conciencia social", debería entonces participar activamente en tareas de asistencia directa a esos desgraciados en vez de ocupar su tiempo en el sibaritismo. Y mientras llega la oportunidad propicia para que ponga manos a la obra, que puede ser por ejemplo ahora mismo, que cierre por favor el pico, si es que pretende usarlo para hablar. &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;b&gt;EPÍLOGO Y DEDICATORIA&lt;/b&gt; (sí, damas y caballeros: ¡este ladrillo se termina!) &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Este largo e inhóspito texto, señoras y señores lectores, si todavía queda alguno por allí, está dedicado a la buena memoria de mis abuelos Alfredo, corrector de estilo, y Vicente, metalúrgico, y en general al ejemplo recibido de la mayoría de mis antepasados, que, en vez de hablar y escribir pavadas con pretensiones de infalibilidad como acaso lo hace quien les habla, se levantaban cada día de sus vidas a las seis de la mañana para ir a trabajar. Luego, durante las noches, mate y cigarrillo en mano, filosofaban acerca del fútbol, el cine, la literatura, la ciencia, la música, las mujeres y demás maravillas del Universo hasta la sagrada hora de irse a dormir. De cada uno de ellos puedo orgullosamente decir: "su muerte fue una secreta victoria" (© JLB, 1982). &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Un regalito: letra del yorugua &lt;i&gt;Jaime Roos&lt;/i&gt;.&lt;/p&gt;&lt;i&gt;&lt;strong&gt;EL HOMBRE DE LA CALLE&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;El hombre de la calle&lt;br /&gt;atraviesa el temporal&lt;br /&gt;porfiado, de sombrero,&lt;br /&gt;encorvado al caminar...&lt;br /&gt;Se para frente a un quiosco:&lt;br /&gt;lo distrae un titular.&lt;br /&gt;Y sigue, como siempre,&lt;br /&gt;como todo en la ciudad.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;No me hablen más de él.&lt;br /&gt;No me hablen más por él.&lt;br /&gt;Que yo lo veo en cada esquina&lt;br /&gt;y lo escucho en el café.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;El hombre de la calle&lt;br /&gt;Dice: "¡No te aguanto más!";&lt;br /&gt;en medio del discurso corre&lt;br /&gt;bruscamente el dial.&lt;br /&gt;Él sabe que a ese hombre&lt;br /&gt;nunca lo verá en su hogar;&lt;br /&gt;ni el vino ni la mesa&lt;br /&gt;junto a él compartirá.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;No me hablen más de él.&lt;br /&gt;No me hablen más por él.&lt;br /&gt;Que yo lo veo en cada esquina&lt;br /&gt;y lo escucho en el café.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;El hombre de la calle&lt;br /&gt;sigue yendo a trabajar,&lt;br /&gt;porfiado, de sombrero,&lt;br /&gt;más allá de un temporal...&lt;br /&gt;A veces compra un diario,&lt;br /&gt;se lo lleva para hojear&lt;br /&gt;las fotos del partido&lt;br /&gt;en la página de atrás.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;No me hablen más de él.&lt;br /&gt;No me hablen más por él.&lt;br /&gt;Que yo lo veo en cada esquina&lt;br /&gt;y lo escucho en el café...&lt;/strong&gt;&lt;/i&gt; &lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11102924-112897099210505886?l=intrepidosnavegadoresdeltiempo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://intrepidosnavegadoresdeltiempo.blogspot.com/feeds/112897099210505886/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=11102924&amp;postID=112897099210505886&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11102924/posts/default/112897099210505886'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11102924/posts/default/112897099210505886'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://intrepidosnavegadoresdeltiempo.blogspot.com/2005/10/filosofa-poltica-y-realidad.html' title='Filosofía política y realidad'/><author><name>Alfredo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03759967172860296299</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='13911769342519980128'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11102924.post-112891492191967991</id><published>2005-10-10T00:19:00.002-03:00</published><updated>2008-08-28T11:52:58.991-03:00</updated><title type='text'>Take your broken wings and learn to fly once more: "mitad inconfundiblemente segunda"</title><content type='html'>&lt;p align="justify"&gt;Además de no plagiar la segunda parte del título a Macedonio, debería abrir un blog nuevo. Pero ya estoy tan habituado a andar por esta casa cibernáutica como por el inmueble donde resido y me parecería grotesco compartimentar en demasía mis empresas, siendo todas ellas capítulos de la misma vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Oficiando de Miguelito de Mafalda, yo, que -para qué los voy a engañar- siempre me he sentido más identificado 'al alimón', que dirían en Gallegolandia Bárbara, con Felipe y con el próspero empresario hispanoargentino D. Manuel Goreiro [h], he caído en la cuenta de que el "backstage" de cierta página web no es tan idílico como nos quieren hacer creer algunos, y se manifiestan allí -vía MSN y teléfonos y viajes y mensajes privados- asuntos que constituyen casi leyendas urbanas: historias de mantenidas locales y cafiolos transatlánticos, de Amos del Universo (bastante giles, dicho sea de paso) que desde el mando de su paraíso artificial y la insuperable altura de la estatua que se han erigido a sí mismos se sienten la reencarnación cibernética de He-Man &lt;b&gt;;-)&lt;/b&gt;, personas que efectúan el cómputo de sus etapas vitales ¡según los acontecimientos que acaecen en el foro donde participan y parece serán considerados hitos colectivos por los historiadores del futuro!, hombres lobo mirando al sudeste (que suelen coincidir con los alevines de He-Man), matrimonios que niegan serlo y andan de levante por la misma comunidad haciendo cada uno la suya, gentes exaltadas de diversa índole que se atribuyen unas a otras atroces conductas reales o imaginarias, muchachas en flor canallescamente abandonadas por cobardes holgazanes itinerantes sin oficio ni beneficio, y otras muchas cosas asombrosas más, resueltas en raros y locos enredos de fulanos y menganas que, si uno pone un post diciendo tal o cual cosa a determinado nick, entonces imaginan que te la pasás horas conspirando en su contra como si protagonizáramos un añejo capítulo de "El agente de CIPOL" o del "Súper Agente 86"...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto de mezclarme continuamente con insanos y tomarlos por gente cuerda me sucede quizás no sólo por ir desprevenidamente de Miguelito a esta avanzada edad, sino por admirar a Siegfried, el agente estrella de la organización KAOS, aquél que huyó de El Alamein, fue capturado por los aliados y tras fugarse del campo de prisioneros recaló, naturalmente, en nuestra &lt;i&gt;República Meramente Argentina&lt;/i&gt; (© Jorge Luis Borges, 1935 &lt;b&gt;;-)&lt;/b&gt;). No quiero tener nada que ver con tan demenciales cuestiones. Ergo: le puse a todo bicho conocido de ese magnífico sitio el "no admitido" en el MSN, cosa de no quedar mezclado ni por casualidad con tan interesantes (para los psicópatas involucrados) cuestiones. Igual, por mail atenderé con la habitual cortesía y deferencia a los que de entre ellos todavía se conservan más o menos sanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vamos a empezar de nuevo. Y con otros propósitos. Estamos en vísperas de elecciones y no sé cómo zafar de ir a votar: en mi tierra el voto es obligatorio, y la Constitución se ríe (reforma mediante) del derecho a votar obligatoriamente pero en blanco, ¿pueden creerlo? Lo que copiaré en breve como siguiente entrada será un laaaaargo texto acerca del análisis de ciertas realidades, originariamente inserto en otro blog y alguna vez enlazado por uno de mis comentaristas en cierta página donde él gusta conspirar más eficazmente que los pirados antedichos y que supe en su día conservadoramente desvanecer en las espumas negras del cibespacio (no me dirán que en materia de imágenes no soy creativo).&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11102924-112891492191967991?l=intrepidosnavegadoresdeltiempo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://intrepidosnavegadoresdeltiempo.blogspot.com/feeds/112891492191967991/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=11102924&amp;postID=112891492191967991&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11102924/posts/default/112891492191967991'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11102924/posts/default/112891492191967991'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://intrepidosnavegadoresdeltiempo.blogspot.com/2005/10/take-your-broken-wings-and-learn-to.html' title='Take your broken wings and learn to fly once more: &quot;mitad inconfundiblemente segunda&quot;'/><author><name>Alfredo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03759967172860296299</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='13911769342519980128'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11102924.post-112156178003294010</id><published>2005-07-16T21:55:00.002-03:00</published><updated>2008-08-28T11:52:49.331-03:00</updated><title type='text'>(Postdata) De la felicidad y el miedo: ¡vamos a la ruta!</title><content type='html'>&lt;p align="justify"&gt;La especie humana se clasifica para su estudio en dos subespecies, a saber: a) la Gente Buena y b) la Gente Mala. La Gente Buena decide cuál es la Gente Mala. Conozco a Un Tipo Sabio y Genial Que Simplifica En Teoría Todos Los Problemas: hace de ellos Enigmas, al revés de lo que se estila entre mentes científicas. Claro: nunca tiene en cuenta a la gente, salvo para clasificarla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Leo, escucho música o sueño porque a veces necesito escapar de la vida cotidiana. También -en otras ocasiones- porque quiero recuperar al niño que alguna vez fui, o revivir contados por otros y a propósito de otros los instantes de felicidad que me sorprendieron sonriendo en un recoveco del camino, o dando la vuelta a alguna esquina. Y porque necesito encontrar y comprender otros mundos para reconocerlos y amarlos también como propios, porque leer o escuchar o mirar y compartir es también crear con el autor y encontrarse reflejado en sus palabras, sus sonidos, sus diseños. Acaso el significado de lo que se recibe es el que uno le encuentra desde su experiencia vital. Parece no tener nada que ver, pero como soy un tipo con cierta imaginación vinculada a la audición antes que a la vista, al sonido más que a la imagen, me suele venir a la memoria el final de una canción de los Beatles, "The End", cuya traducción libérrima sería: "Y al final, el amor que hayas recibido será la sumatoria del amor que hayas dado". Acaso al leer, al escuchar música, al apreciar una obra plástica, esté buscando escapar de las penas o la incertidumbre y recuperar a los que no están, a los momentos pasados, a los estados de ánimo que me hacen sentir yo mismo. Encontrar ese abrazo, ese color, ese sonido, esa sonrisa, ese beso, aquella carcajada, esa mirada profunda, esa enemistad o aquella incertidumbre que se perdieron en alguna voluta del tiempo y volverlos a saborear. Y tantas veces los he encontrado, hasta conociendo el mundo atormentado de artistas de temas profundos y expresiones hirientes, que no puedo dejar de darle una oportunidad de entrar en mi vida a cada grupito de palabras impresas, sonidos o formas y colores con pretensión artística que me tropiezo por ahí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A veces, la felicidad te sorprende apareciendo por los caminos menos pensados. Casi siempre. Yo busco la felicidad, aunque me la transmitan con palabras, sonidos o rasgos que mientras me familiarizo con ellos me puedan resultar amargas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A mí el miedo no me aparta de mi ruta. Sí la tristeza o la decepción. Pero alguna vez leí en un texto ajeno esta frase: &lt;i&gt;"El miedo nos saca de nuestra ruta. De la nuestra, no de la impuesta por otros"&lt;/i&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunos de los miedos posibles son los que siguen, a saber.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miedo nº 1: A la soledad, que no es sino el camino al corazón de los demás que no recorriste hasta el fin por miedo. El mismo miedo que te hace guardar el llanto para la oscuridad solitaria de las noches o las demoras en el cuarto de baño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miedo nº 2: A no volver a encontrar a aquella mujer que fue tuya y ya no lo es por miedo a irte lejos de esos lugares que amas aunque están en la ruina: no te tocó nacer "culo de mal asiento", y ella -acaso- adivinó que te pondrías triste y silencioso para no mirar atrás, porque en tu opinión las únicas migraciones dignas son las de ida, y aprendiste del buen ejemplo de algún abuelo que ser de un lugar es un don que se cultiva o un encuentro que se hace pasión. No es digno ser espectador de los defectos de los tuyos desde la espléndida lejanía. Los emigrantes con huevos sólo ocasionalmente recuerdan los ojos que siempre tendrán en la nuca. Y cuando lo hacen es sólo para sonreír con el recuerdo de sus cielos, ríos y montañas infantiles, que son las mismas de todo el mundo pero percibidas a la manera de tu tierra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miedo nº 3: A abrazar a tu hermana, que vive en otro país. Tu hermana, hija de distinta madre, que alguna vez te escribió y se gastó una fortuna en hablarte por teléfono, con tus mismos ojos de cielo triste, tu misma sonrisa, otro acento para tu mismo idioma, y casualmente tu mismo apellido... y tu mismo padre, que también la abandonó a su suerte. Lo gracioso es que ni por joda te pusiste a pensar que tiene derecho a la herencia, y no tenés miedo a compartir las cuatro latas que le sacaste al sucesorio del viejo: simplemente fue la omnipresente tristeza la que te hizo escapar una vez más de enfrentar ese fantasma del viejo que aparece siempre, cada vez que viene o se va un amor, un amigo, una de esas estrellas de las noches o de las autopistas que tanto te gusta mencionar a los amigos y principalmente a las mujeres y que luego nunca sigues para asegurar tu destino, aunque te sabés hombre de buena suerte, porque es inexplicable que con tu torpeza social hayas conseguido vivir con mediana dignidad hasta el día de hoy.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miedo nº4: A los viajes en avión y en barco: a no poder llegar al punto de destino, o a no poder regresar para pedir a los lectores de tus memorias aquello tan bonito y atorrante de "Call me Ismael", perpetrado una vez por Melville...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;...Y así podríamos continuar enumerándolos infinitamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así es como sucede que todo ser humano en ocasiones sabe que ha de regresar a su Itaca particular, pero no quiere aventuras. Descubre que le tocó en el reparto de tristezas y de miedos todo el menguado pero preciso repertorio de los que menos te convenían, como suele suceder. Quizá en tales ocasiones, como ya sugirió alguien, el émulo del astuto Ulises debiera simplemente rogar a Zeus que el camino de su Odisea particular sea largo, porque el stock de la suerte alguna vez se termina. Alguna vez debe uno hacer algo por sí mismo, y de paso por su destino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El saber que hasta tu más encarnizado enemigo tiene miedos y tristezas, y que pueden ser los mismos tuyos, o distintos pero equivalentes, te puede devolver a la ruta. ¿A qué miedo le tendrá más miedo el que parece más valiente que nosotros? ¿A qué carajo temerán personas de esas que aparecen en los titulares de la prensa internacional, como Bush, Castro, el Papa, Blair, Putin u Osama Bin Laden? ¿A qué un militar integrante de una "Task Force" en territorio presuntamente hostil o un terrorista a punto de hacernos volar en pedazos en la vía pública por cuestiones de las que somos inocentes? Seguro que ellos también están tristes y cagados de miedo. Para averiguar cosas como estas, para saber cuál es el valor de la vida, hay que partir en expedición libertadora, a caballo de los sueños, con la esperanza en ristre y las estrellas de nuestros mejores recuerdos por guía. Y dispuestos a no tenerle miedo a ninguno de los agentes causales de la tristeza, así nos apunten con un arma letal. Más letal que la tristeza misma, no puede ser nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De todos modos, la mente humana puede apelar a la propia memoria emotiva para aventar las tempestades y sismos de los temores y sacarnos de la parálisis histórica. Así, por ejemplo, hay una imagen que nunca se materializará, pero me quita definitivamente cualquier miedo: es invierno, estoy frente a mi computadora, algo tristón, como suelo estar, con una taza de té con limón a medio tomar, y una mandarina a medio pelar, esperando su turno, como esta de la variedad llamada "criolla", pequeña y jugosa, y sorpresivamente me abrazan por detrás. Unos cabellos negros y unos dedos fuertes y largos me acarician. Algún olor a tabaco se esparce por el ambiente. La voz de ella no sigue a su suave perfume a vainilla y a menta. Ella está en silencio, pero su presencia asegura: &lt;i&gt;"Aquí estoy, rubio: nada malo nos va a ocurrir"...&lt;/i&gt; Si me estuviera leyendo, no se agrande: es sólo uno de mis recursos para vencer la parálisis y volver a la ruta, no el único. Sí es el mejor de todos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Buenas noches. A dormir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[P.D.: Debo haber estado demasiado triste, porque este texto tiene un año de antigüedad. Saludos, Mr. Burton.]&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11102924-112156178003294010?l=intrepidosnavegadoresdeltiempo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://intrepidosnavegadoresdeltiempo.blogspot.com/feeds/112156178003294010/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=11102924&amp;postID=112156178003294010&amp;isPopup=true' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11102924/posts/default/112156178003294010'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11102924/posts/default/112156178003294010'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://intrepidosnavegadoresdeltiempo.blogspot.com/2005/07/postdata-de-la-felicidad-y-el-miedo.html' title='&lt;i&gt;(Postdata)&lt;/i&gt; De la felicidad y el miedo: ¡vamos a la ruta!'/><author><name>Alfredo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03759967172860296299</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='13911769342519980128'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11102924.post-111965663861603914</id><published>2005-06-24T20:41:00.002-03:00</published><updated>2008-08-28T11:52:39.796-03:00</updated><title type='text'>Resurrección ocasional</title><content type='html'>&lt;p align="justify"&gt;&lt;b&gt;A la manera de Li Po, para una dama lejana y silenciosa&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mis sentidos se pierden en el firmamento negro de la noche&lt;br /&gt;y te buscan entre las estrellas mensajeras de destinos.&lt;br /&gt;Yo no puedo darte otra cosa que palabras, pero no vanas palabras,&lt;br /&gt;una sonrisa cansada, y gastadas ilusiones&lt;br /&gt;parapetadas en mis pupilas tristes.&lt;br /&gt;Siempre andamos detrás de los libros,&lt;br /&gt;al compás de la música&lt;br /&gt;y asiendo los jarros de cerveza los tres: la sonrisa, las palabras y mis ojos.&lt;br /&gt;Aceptamos lo que eres, lo que has sido, lo que ya no quieres ser,&lt;br /&gt;lo que serás y lo que nos gustaría que fueras,&lt;br /&gt;y también lo que no eres consciente de ser.&lt;br /&gt;Por una sencilla razón: te amamos más de lo que supones,&lt;br /&gt;pues con el brillo de tus ojos cerca todos los caminos se hacen más dulces.&lt;br /&gt;&lt;i&gt;23/06/2004&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[¿Que por qué pego este horror en un blog que he decidido no continuar? Porque su asunto era la melancolía en el tiempo. Y porque la mano viene peor de lo que uno creía. Hoy ha sido un día pésimo.&lt;br /&gt;Nos volveremos a ver, quizás]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El original estaba mucho mejor: en esta versión castellana, hecha vaya uno a saber por quién, circulaba la poesía que se conoce como &lt;b&gt;"La Pequeña Fiesta"&lt;/b&gt;. Otras traducciones se encuentran por ahí incluyendo más palabras, y acaso sean más exactas, más ajustadas al original chino. Pero la belleza que encuentro en esta adaptación (que acaso me cuenten a quién pertenece, me suena a Octavio Paz pero no puedo asegurarlo) me alegra cada vez que como un agradecido acto reflejo la traigo a la memoria. Recuerdo que una versión algo distinta de este poema se oía en uno de los surcos de cierto disco de Vangelis, recitada en inglés por un locutor chino y transcripta en castellano en el sobre del viejo vinilo...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;Tomo una botella de vino y voy a beberla solo entre las flores.&lt;br /&gt;Siempre somos tres, contando a mi sombra y a mi amiga la Luna resplandeciente.&lt;br /&gt;Afortunadamente, la Luna nada sabe de beber, y mi sombra nunca está sedienta.&lt;br /&gt;Cuando canto, la Luna me escucha en silencio. Cuando bailo, también mi sombra baila.&lt;br /&gt;Después de terminada cada fiesta, los invitados deben partir.&lt;br /&gt;Pero semejante tristeza desconozco:&lt;br /&gt;cuando regreso a casa, la Luna va conmigo. Y mi sombra me sigue...&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dice la leyenda -según recuerdo- que el poeta &lt;b&gt;Li Tai Po&lt;/b&gt; murió ahogado, tratando de pescar el reflejo de la Luna en el agua. Con fe poética, me creo en el deber de aceptarlo como verdad &lt;b&gt;:-)&lt;/b&gt;.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11102924-111965663861603914?l=intrepidosnavegadoresdeltiempo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://intrepidosnavegadoresdeltiempo.blogspot.com/feeds/111965663861603914/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=11102924&amp;postID=111965663861603914&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11102924/posts/default/111965663861603914'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11102924/posts/default/111965663861603914'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://intrepidosnavegadoresdeltiempo.blogspot.com/2005/06/resurreccin-ocasional.html' title='Resurrección ocasional'/><author><name>Alfredo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03759967172860296299</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='13911769342519980128'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11102924.post-111670628366864873</id><published>2005-05-21T16:47:00.002-03:00</published><updated>2008-08-28T11:52:31.107-03:00</updated><title type='text'>The End</title><content type='html'>&lt;p align="justify"&gt;No continuaré con este blog. Parece que no estaba equivocado con mi intuición de hace un mes atrás en cuanto a que no había nada más que decir por aquí. Quedará un tiempito "on line", hasta que me copie todas mis entradas a soporte papel, cosa de guardarlas por algún sitio, y luego lo dejaremos eternamente congelado, perdido en el tiempo como un pueblo fantasma o un buque a la deriva, o acudiremos acaso al compasivo recurso del "click" fatal. Creo que las entradas desde "Arte de apreciar el arte, o no" (inclusive) sobran, no aportan nada al conjunto. En resumen: esto no da para más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le debo a uno de ustedes un comentario en su blog, texto que aunque hubiera tenido tiempo de elaborar no me hubiera animado a dejarle porque los muchachos del "spam" virtual ya se ocuparon de su negra bitácora (ni yo ni nadie le va a poner comentario alguno a esa inteligente entrada suya en semejantes condiciones; si pasare por aquí, aproveche por favor usted su escaso tiempo y límpielo: hasta aquí, le metieron cuatro mensajes-basura). Ya me ocuparé de lo pendiente en su oportunidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tres años de &lt;b&gt;excesiva&lt;/b&gt; dedicación a Internet me han dado oportunidad de tratar a algunas valiosas personas que sin este medio "cacharresco" nunca hubiera sospechado existían. Pero también creo que sin este medio virtual me hubiera librado de unas cuantas amarguras completamente innecesarias: una de mis especialidades es, evidentemente, ser tomado por quien no soy ni puedo ser. En mi próxima reencarnación prometo esmerarme por ser &lt;i&gt;recontrafriqui&lt;/i&gt; &lt;b&gt;;-)&lt;/b&gt;. En lo que queda por disfrutar de esta presente, continuaré con mis limitaciones habituales. Pero intentaré tratar mejor a la gente; esto sobre todo va para quien debió soportar el borrado de un comentario suyo después de habérselo contestado sin mucha simpatía en una entrada que rápidamente borré también, pero me temo alcanzó a leer antes que a su vez fuera suprimida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los que por cualquier motivo necesiten dar conmigo, saben perfectamente adónde pueden escribir.&lt;br /&gt;Chau.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11102924-111670628366864873?l=intrepidosnavegadoresdeltiempo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://intrepidosnavegadoresdeltiempo.blogspot.com/feeds/111670628366864873/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=11102924&amp;postID=111670628366864873&amp;isPopup=true' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11102924/posts/default/111670628366864873'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11102924/posts/default/111670628366864873'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://intrepidosnavegadoresdeltiempo.blogspot.com/2005/05/end.html' title='The End'/><author><name>Alfredo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03759967172860296299</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='13911769342519980128'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11102924.post-111094242828796212</id><published>2005-03-16T00:04:00.002-03:00</published><updated>2008-08-28T11:52:17.810-03:00</updated><title type='text'>Reflexiones de un "blogger" novel</title><content type='html'>&lt;p align="justify"&gt;Mantener un blog, te lean miles o - como es el caso de &lt;b&gt;"Intrépidos navegadores del tiempo"&lt;/b&gt; -  media docena de personas, requiere del empleo de bastante tiempo, inclusive más del que suponía cuando me lancé a la aventura. Me he ido acostumbrando a pasar por aquí una o dos veces por día, casi siempre por la tarde, para contestar algún ocasional comentario, y a dejar los nuevos textos apenas pasada la medianoche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No le puse un contador de visitas a la bitácora porque es apenas un almacén de textos sin mayores pretensiones que las de simples ganas de expresarse de su autor, que los deja a la vista de quien pasare por su puerta entornada, y no un "templo del ego", como he leído y escuchado definir alguna que otra vez a los &lt;i&gt;blogs&lt;/i&gt;. Sin perjuicio de esto último, y de la paradójica acusación de egomaníacos que contra sus semejantes lanza invariablemente todo buen egomaníaco con flojas cualidades estilísticas (pero devenido él también forista, &lt;i&gt; webmaster&lt;/i&gt; o &lt;i&gt;blogger&lt;/i&gt;) en foros, periódicos &lt;i&gt;"on line"&lt;/i&gt; y otros sitios contra inocentes que tienen la desgracia de poseer mejores dotes de escritor, más cultura o nada de eso pero sí algo tan necesario para aprender como una modesta y mejor disposición al intercambio y formación colectiva de opiniones, este &lt;i&gt;blog&lt;/i&gt;, como llevo dicho hace unos días, soy yo que lo escribo, es una de mis manifestaciones, la de aparentes habilidades de comunicación que a la larga quizás sean las únicas mías que no pasen por este mundo sin pena ni gloria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;Sabrán disculpar entonces, espero, que vuelva a hablarles de mí&lt;/i&gt;. Pero es que quien escribe, inclusive cuando escribe ficción, siempre está mostrándose entre las líneas de su texto y las figuras de su fantasía. Flaubert dijo &lt;i&gt;"Madame Bovary c'est moi"&lt;/i&gt;, y el bueno y pesimista de don Gustave no parecía tener ninguna pretensión de ser él el ombligo del mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El texto es la esencia de un blog y, aunque complementar las entradas con imágenes puede dejarlas más bonitas, no creo en absoluto eso de que siempre una imagen valga más que mil palabras, lugar común derivado de una frase del educador checo &lt;i&gt;Jan Amós Komensky&lt;/i&gt; que durante el siglo XVII introdujo el uso de imágenes en la enseñanza elemental. Fue este pedagogo quien, como sistema, como método, le dijo por primera vez a un niño analfabeto, por ejemplo: "ganso" (la voz checa es "&lt;i&gt;husa&lt;/i&gt;") a la vez que le mostraba un dibujo de una oca, ganso o ánsar. Lo cierto es que no me estoy dirigiendo a gente que necesite ser alfabetizada ni tengo pretensiones docentes, y por añadidura opino que el abuso de imágenes en textos de ficción o del tipo de los ensayos, que no necesitan más ilustración que la imaginación y el cotejo de opiniones, no hace sino distraer al lector de lo que se dice en el texto y alejarlo del camino crítico de nuestras palabras del que hablé más arriba. Si escribiera sobre maquinaria agrícola o automotores, o tratara simplemente de mostrarles cuáles son mis morochas favoritas, otro gallo cantaría. Pero no es el caso... Aunque, ahora que lo pienso mejor, acaso en un futuro no muy lejano me abra otra bitácora con las fotos &lt;i&gt;in puris naturibus&lt;/i&gt; de mis morochas favoritas; un &lt;i&gt;blogger&lt;/i&gt; ha de entrenarse en subir imágenes a su página ;-).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Intento acostumbrarme a poner algunos enlaces en mis textos, a otros blogs y también a sitios en que se trata de algo que no parece tener que ver con lo que estoy diciendo en cada &lt;i&gt;post&lt;/i&gt;, derivando al lector al conocimiento o recuerdo de asuntos y personas que a mí me interesan y pueden ayudar a entender mis puntos de vista. Aprendí que nada hay más peligroso para quien somete sus textos a la consideración de los demás que dejar cerrado el asunto de que trata sin mostrar a los lectores que, lejos de haber descubierto la pólvora o la teoría de la gravitación universal de las manzanas mondada por Newton (© Macedonio Fernández, &lt;i&gt;circa 1930&lt;/i&gt;), de algún lado hemos partido desmenuzando información y recreándola bajo el influjo de cierto azar con nuestra modesta capacidad intelectual para desarrollar una opinión: las fuentes, en caso que no se comprenda un texto o si alguien  tiene algo más que decir acerca de él y no acierta a comprender qué, entonces son el punto de partida, no el de llegada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También aprendí que no hay que excederse con estos sucedáneos de las notas a pie de página y bibliografía de los textos universitarios, porque en definitiva, cuando se publica una idea u opinión, ya la estamos compartiendo con los demás, derechos de autor y de copia al margen. Estamos mostrando que pedimos crítica constructiva. Y como lector uno  tiene que aprender a tomarse el trabajito de andar el mismo camino de quien compuso el texto &lt;i&gt;sub examine&lt;/i&gt; para luego determinar si comparte o no el punto de vista allí expuesto y el de cuantos hayan andado con otros zapatos pero con idéntica humana percepción, levantando el polvo hasta impregnarse las ropas y la cara con él. Inclusive, llevándose puesto algún guijarro dentro del calzado. Y si es de buen anfitrión dar los elementos esenciales para que a uno le sigan el rastro, no parece educado atosigar a las visitas con exceso de detalles o alternativas que serán perfectamente capaces de descubrir e interpretar luego por sí mismas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay "spam" también en las bitácoras, y ya tuve mucho trabajo para eliminar de una de mis primeras entradas a un gringo con cara de nabo que puso un enlace &lt;i&gt;in English&lt;/i&gt; a su página personal, muy alejada de mis intereses y - supongo - de los de quienes siguen este blog. Así que ejerzo a veces de demiurgo, moderando los comentarios, porque así como los foros han ido siendo estropeados por un variado surtido de  psicóticos y tontos, recorriendo la red pareciera que los casinos virtuales y el porno o publicidades de mal gusto son los comentaristas más frecuentes en toda bitácora. De manera que usaré el iconito ese del cesto de basura (el atajo del mandato "delete commentary", nada menos) cuantas veces sea necesario. No voy a arruinar estéticamente mi blog ni las series de comentarios que generosamente se dejan en mis textos para hacerles publicidad gratis a esos engendros mutantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Retomando lo que decía líneas arriba, y para cerrar esta reflexión de &lt;i&gt;blogger&lt;/i&gt; novel, espero que lejos de la pedantería, una cita. Los "surcos del azar", que según el hijo de Demófilo no han de ser llamados caminos, han querido que en un correo electrónico recibido ayer se incluyeran estas líneas:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;"...Pensé: no es posible decir que la esperanza exista, como tampoco puede decirse que no exista. Es como los caminos que cruzan la tierra, porque, en verdad, al comienzo la tierra no tiene caminos, pero cuando muchos hombres marchan en la misma dirección, entonces surge el camino..."&lt;br /&gt;Liu-Shin (traducción creo que de Octavio Paz)&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me alegré de reencontrar inesperadamente a este chinito, autor de unos interesantes cuentos que uno alguna vez se tuvo que leer en inglés.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me alejo por unos días, en los que acaso responda comentarios - si los hubiere - pero no tendré tiempo para actualizar este catálogo de horrores. Pórtense bien: háganse, para empezar, un hermoso y fructífero día de miércoles :-). De ustedes también depende...&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11102924-111094242828796212?l=intrepidosnavegadoresdeltiempo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://intrepidosnavegadoresdeltiempo.blogspot.com/feeds/111094242828796212/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=11102924&amp;postID=111094242828796212&amp;isPopup=true' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11102924/posts/default/111094242828796212'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11102924/posts/default/111094242828796212'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://intrepidosnavegadoresdeltiempo.blogspot.com/2005/03/reflexiones-de-un-blogger-novel.html' title='Reflexiones de un &quot;blogger&quot; novel'/><author><name>Alfredo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03759967172860296299</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='13911769342519980128'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11102924.post-110997509571714938</id><published>2005-03-05T10:41:00.002-03:00</published><updated>2008-08-28T11:52:03.536-03:00</updated><title type='text'>Alucinaciones culturales: la historia del fóbal</title><content type='html'>&lt;p align="justify"&gt;El &lt;i&gt;"Sphoere machis"&lt;/i&gt; de los antiguos griegos, el &lt;i&gt;"Haspartum"&lt;/i&gt; de los legionarios romanos, el &lt;i&gt;"Giuoco calcio"&lt;/i&gt; de los florentinos renacentistas, son juegos que sirven para determinar los orígenes del fútbol, cuya reglamentación como deporte moderno (1863) es obra exclusiva de los ingleses. Se convino disputar el ritual de vejar simbólicamente el cráneo del referí, sin decirle claramente que él no es un árbitro sino la misma víctima ofrecida en holocausto propiciatorio a los Dioses del Estadio. Una vez con el silbato en la boca, el pobre tipo nada puede hacer sino cumplir su rol en el ritual de su propio sacrificio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde ese entonces, las escuadras deportivas o que pretenden pasar por tales han aplicado diversos sistemas de juego para lograr la victoria (o una derrota lo menos abultada que fuera posible). En base a lo poco que uno sabe de estos asuntos, a sus propios prejuicios, y a algunas lecturas hechas para desasnarse, de las que los números &lt;i&gt;'on line'&lt;/i&gt; de la &lt;a href="http://www.efdeportes.com/"&gt;Revista de Educación Física y Deportes&lt;/a&gt; han sido parte esencial, se puede decir que estos fueron esos sucesivos sistemas:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;1.&lt;/b&gt; &lt;b&gt;Sistemas Primitivos:&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;a)1 (arquero) y 10 atacantes; ó bien "1-1(defensor)-9 atacantes".&lt;br /&gt;En 1866 se instituyó el "off-side" y para no incurrir en dicha falta se precisaba que hubiera tres jugadores entre la línea de gol y el atacante (de paso, inventaron el larguero o travesaño, inicialmente a &lt;i&gt;5,50 m. del suelo&lt;/i&gt;; antes de eso, la portería, el arco, estaba delimitada sólo por los postes laterales).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;b) Debido a la gran distancia existente entre el único defensa y los delanteros, se inventa el mediocampista: "1-1-1-8".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alrededor de 1875, mentes privilegiadas descubren, tras una serie de aplicadas observaciones de la llamada Realidad Deportiva y del uso del cálculo de probabilidades y posibilidades, que resulta harto conveniente durante un partido de fútbol el pase del balón a un compañero: nuestro juego favorito deja, por lo tanto, de ser de penetraciones solitarias.&lt;br /&gt;Semejante concepto, incorporado desde prácticas escocesas a los equipos que compartían la Liga creada por la entidad que diera nombre a nuestro deporte, la "Football Association" ("soccer", distinto de "rugger", en la versión abreviada), creó gran confusión desde el punto de vista defensivo. Los defensores acostumbraban hasta entonces a perseguir todos en masa, como un cardumen, al poseedor del balón (algunos no han variado su táctica mucho que digamos desde entonces: vean los domingos por cable los partidos de los gallegos en su soporífera Liga y después me cuentan), y no ocupaban los espacios opuestos a ese "llevador" del implemento de juego. Como consecuencia, tras un certero pase dado por ese pícaro atacante la defensa toda quedaba desairada, sin mucha posibilidad cierta de recuperación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;c) Para curarse en salud, los siempre avispados europeos (el fútbol de verdad, el de este lado del charco, aún no se había inventado) adoptaron originales formaciones tales como el "1-1-2-7" , o como en el "sistema holandés": "1-2-2-6". Ya esto, aun siendo un horror, se parece mucho más al equipo colista de tu liga regional, &lt;i&gt;my dear friend&lt;/i&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;2.&lt;/b&gt; &lt;b&gt;Sistema Piramidal, o "de los Cinco en Línea": "2-3-5"&lt;/b&gt; (&lt;i&gt;circa&lt;/i&gt; 1880, y que nada tiene que ver con ciertas figuras cuestionables del Derecho Societario o del Trabajo).&lt;br /&gt;Este es un hallazgo inglés, que serán los yonis unos infames piratas imperialistas, pero no por nada su Liga es muchísimo menos aburrida de ver que la española: fundaban "científicamente" todo su posicionamiento en la referida (vid. &lt;i&gt;supra&lt;/i&gt;, 1, a) primera regla del fuera de juego, que establecía que el jugador estaba habilitado para recibir el balón si se encontraba situado detrás de &lt;b&gt;tres rivales&lt;/b&gt;. Uno de los zagueros se quedaba como libre cerca del arquero y el otro defensa cerca de la línea del mediocampo; así mantenían a los atacantes lejos de su portería, pues era fácil que los atacantes cayeran en la posición "fuera de juego". Puesto ingenuamente este mecanismo en manos de gente avispada, la consecuencia fue fatal: las continuas detenciones por fuera de juego (y las encarnizadas patadas a los atrevidos que lo evitaban) fueron desluciendo el espectáculo, transformándolo en monótono y lento. Así que los siempre éticos ingleses modificaron la Ley del fuera de juego (1925), reduciendo de tres a dos los adversarios que el atacante deberá tener entre él y la línea de gol, para considerarse en posición regular.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;3.&lt;/b&gt; &lt;b&gt;La "W-M" ó "1-3-4-3"&lt;/b&gt; (1928-1950).&lt;br /&gt;Con esta nuestros mayores nos llenaron los huevos de modo notable cuando éramos niños y no podíamos hacer sino escuchar pacientemente sus relatos sobre el fútbol de otros tiempos. Se basa en el retraso de un mediocampista a posición de defensa central o "stopper", o sea el grandote tipo estibador encargado de detener al centroatacante rival en base a patadas, codazos y amenazas contra la integridad física y psíquica de los seres queridos de dicho contrincante, y el simultáneo desplazamiento de los dos defensas hacia los extremos. Los interiores o "insiders" se atrasaron para contribuir en el funcionamiento defensivo y creativo conjuntamente, quedando la zona central del terreno vigilada por cuatro jugadores, y se volvió de un sistema de marcaje zonal a un sistema de marca al hombre. En su extremo desarrollo, dio origen al llamado "punta de lanza": uno de los interiores se adelantaba sobre la posición del propio centroatacante, haciéndole el dos-uno al &lt;i&gt;stopper&lt;/i&gt;, y evitando así el fuera de juego sistemático como arma defensiva del rival.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;4.&lt;/b&gt; &lt;b&gt;El cerrojo&lt;/b&gt; (desde 1938):&lt;br /&gt;"1-1-3-2-1-3" (en su forma simplificada: "4-3-3"), que se basa en la &lt;i&gt;simple superioridad numérica de la defensa sobre el ataque&lt;/i&gt;, y fue el fin de la W-M. Mucho más adelante, los entrenadores llevarán esto al paroxismo defensivo. De aquí nacen el "cattenaccio" ("1-4-3-2") y el puesto de "battidore libero", cuyo máximo exponente será el gran Franz Beckenbauer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;5.&lt;/b&gt; &lt;b&gt;El "4-2-4"&lt;/b&gt; (1953 en adelante):&lt;br /&gt;Es &lt;b&gt;otra variante del cerrojo&lt;/b&gt;, pero más generosa con el espectáculo. Recuérdese que en esta nueva etapa posterior a 1950, lo importante es hacer más goles que el contrario... aunque sea uno solo. En defensa, se marcaba en zona. En el centro, al hombre. &lt;i&gt;Cuando todos copiaron el sistema de juego, en 1962, los brasileños se limitaron a retrasar a uno (o dos) de los atacantes&lt;/i&gt;, y entonces ganaron otra vez, y después nacieron:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;6.&lt;/b&gt; &lt;b&gt;El "4-3-3" y el "4-4-2"&lt;/b&gt;, sistema favorito de los alemanes (en línea 4-4-2), brasileños (en cuadrado 4-2-2-2) y argentinos-uruguayos (en rombo 1-3-3-1-2).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;7.&lt;/b&gt; &lt;b&gt;El fútbol de "pressing"&lt;/b&gt;, creación de &lt;i&gt;Stefan Kovacs&lt;/i&gt; y &lt;i&gt;Rinus Michels&lt;/i&gt; sobre la base de haber visto jugar a nuestro Alfredo Di Stefano (&lt;i&gt;según los mismos aburridos mayores que nos hinchaban las pelotas con la W-M, el mejor futbolista argentino de todos los tiempos junto con Pontoni, De la Mata y José Manuel Moreno, superiores inclusive a Diego Maradona&lt;/i&gt;), en la época que gracias a su presencia el Real Madrid era algo digno de tomarse en serio. Todos los jugadores en constante movimiento, agrediendo al rival hasta cuando defendían, pujando colectivamente por recuperar el balón. El problema de este sistema, también llamado por los periodistas &lt;i&gt;"fútbol total"&lt;/i&gt;, es que si entre los que corren no hay Cruyffs o Van Hanegems (a esos sí los vimos, y no parecían europeos, no señor) que jueguen y hagan jugar cuando el esférico es recuperado, pues entonces se convierte en un fútbol totalmente industrial y parecido al rugby. Por ejemplo: la tarea de definir las ocasiones de gol queda en manos de futbolistas superdotados tan deslumbrantes como los siempre recordados Giorgio Chinaglia o Manolo Clarés, entre otros. Todos corren y tienen permiso para pensar sólo uno o dos privilegiados: un producto deportivo enlatado típicamente "Made in Europe".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;8.&lt;/b&gt; En el Mundial jugado en México durante 1986, entrenadores como el Dr. Carlos Salvador Bilardo o Beckenbauer colocaron ante sus guardametas sendos triángulos de defensa central constituidos por un libero y dos marcadores al hombre, en donde otros dos subían a reforzar un centro del campo muy lleno, transformándose en laterales-volantes. Así salió a la luz pública el &lt;b&gt;"3-5-2"&lt;/b&gt;, sistema cada vez mas utilizado por los equipos de alta competición.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;9.&lt;/b&gt; &lt;b&gt;El eterno retorno.&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;"Yo acabé con Nietzche"&lt;/i&gt;, dijo oportunamente el famoso agente Treponema Pallidum. Sin embargo, las alucinaciones culturales del famoso poeta y filólogo francón continúan allí, inclusive bajo la forma de evolución de las tácticas y estrategias deportivas.&lt;br /&gt;Se vislumbra que a este paso volverá el deslumbrante "3-4-3" de entre 1928 y 1950. Lástima que casi todos sus promotores más entusiastas de entre mis mayores, ciudadanos argentinos todos ellos, más un (1) español naturalizado, han dejado este mundo maravilloso, y no podrán ya demostrarme, en la cancha o frente a las pantallas de televisión, birra, pizza y faso en mano, que ellos tenían razón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;Claro, volverá la "W-M" y será deslumbrante, pero sólo si los sufridos aficionados no se aburren antes definitivamente del fútbol, como muchos que -lo juro- tenían una pasión e irreprochable buen gusto por lo bello ya se han aburrido del arte...&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;u&gt;P. D. para puristas del idioma&lt;/u&gt;: &lt;i&gt;las voces 'fóbal' y 'fulbo', frecuentemente empleadas - cada vez menos, por desgracia- en el selecto vocabulario de algunos hinchas argentinos, me suenan mucho mejor como castellanización que el académico 'fútbol' (derivación directa del inglés "football", que se escribía en castellano en los viejísimos tiempos de la W-M). Ni que hablar si a las tales voces las comparamos con la increíble palabra 'balompié', cuya defensa hiciera Mariano de Cavia, y que hasta la propia Irreal Cacademia dejara en su momento de lado por lo impracticables y ridículos de sus derivados: balompedista, balompedístico, etcetera, etcetera, etcetera...&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11102924-110997509571714938?l=intrepidosnavegadoresdeltiempo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://intrepidosnavegadoresdeltiempo.blogspot.com/feeds/110997509571714938/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=11102924&amp;postID=110997509571714938&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11102924/posts/default/110997509571714938'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11102924/posts/default/110997509571714938'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://intrepidosnavegadoresdeltiempo.blogspot.com/2005/03/alucinaciones-culturales-la-historia.html' title='Alucinaciones culturales: la historia del fóbal'/><author><name>Alfredo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03759967172860296299</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='13911769342519980128'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>2</thr:total></entry></feed>