martes, noviembre 15, 2005

Narrador de enigmáticos rumbos

Soy una sombra que intenta comunicarse desde una ventanita: la pantalla del ordenador. No más que eso.

Las palabras dicen tanto como las imágenes. Los textos no se construyen con ideas, sino con palabras. Tras estos cortinados virtuales espío las relaciones entre las palabras y las ideas, y hasta entre ellas y los silencios. Cuando el nexo se hace imagen, libero a este hostil espacio de su falta de forma, y encuentro aire para que otras sombras fluyan tan libres como siento la mía.

Calladamente, las palabras cobran vida, alas, remontan vuelo. 'Con ansia constante de cielo lejano' me elevo siguiendo a mi golondrina de un solo verano, que intenta cruzar el mar y se lleva, acaso para siempre, la mitad de mi voz. Pronuncio una parte de los sonidos que el relato requiere para plasmarse; el resto, imaginario contrapunto, me llega desde el recuerdo y la intuición, iluminando escenas que no han sucedido ni siquiera en sueños.

Es el sentido lo que hace remontar vuelo a estas ilusionadas aves migratorias que persiguen sus paraísos perdidos. Por eso, mis palabras te pertenecen y su sentido es también el que quieras darles. Pocas veces nuestra intención se sostiene invariable en esta aventura de mar y cielo.

La rosa náutica traza muchos de sus rumbos a partir del desconcierto y el álea. Nos han vendido el cuento de que el azar no existe, que lo que se puede calcular siempre puede dominarse. Adquirimos el hábito de desconfiar de las cosas y personas que se nos cruzan por el camino, y también el de negarles realidad e inocencia. Espiamos, sintiéndonos espiados. Competimos, y no compartimos. Afirmamos, y no preguntamos. Creemos saber.

Nuestra embarcación ahí queda, a merced de las aguas. Navega sin argumento, según parece. Desconfiemos de las apariencias: el mejor argumento se descubre en medio de las tormentas mientras se escribe la historia que intentamos narrar.

Imaginaria tormenta me acompaña. El fondo gris del cielo que ya no será nunca igual que antes me entristece. Los truenos devuelven emoción a la noche insípida. El desconcierto y sus latentes enigmas no acaban de despedirse...

Estos poemas ajenos que siguen también serán tuyos, tal como los hice míos. Con ellos te regalo mi mejor sonrisa.

NO UNA CASA
"Si ara poses la mà
que em faci una teulada
damunt del front, serà
sencera una caseta:
el pit, una paret,
i m'amago al racó
que fa amb l'altra paret,
el braç."
I fora, dona,
mira la serralada
dels coixins: el recer
on se't recull el càndid
ample hivern dels llençols.
A la carena, mira
l'or tebi de la làmpara,
sol clavat a la posta
que sagna delicat
i no diu que sofreix.
És el nostre paisatge,
dona. Fins a arribar-hi
jo també he corregut
camins dubtosos. Dona,
amaga més la cara
al racó del meu pit.
No em miris, i no em deixis
veure'm dins els teus ulls
la figura poc certa,
sense pedra ni aplom.
(*)

Gabriel Ferrater


LA CASA

A María Angélica de la Paz Lezcano y Juan Antonio Medel

Este que va por esa casa muerta
y que en la noche por la galería
recuerda aquella tarde en que llovía
mientras empuja la pesada puerta,

ese que ve por la ventana abierta
llegar en gris como hace mucho el día
y que no ve que su melancolía
hace la casa mucho más desierta,

ese que, amanecido, con el vino,
se arrima alucinado al mandarino
y con su corazón lo va tanteando,

ese ya no es, aunque parezca cierto:
es un Manuel Castilla que se ha muerto
y en esa casa está resucitando.


Manuel J. Castilla, 17/03/1964
("Posesión entre pájaros", 1966)

(*)NO UNA CASA (traición a Ferrater):
"Si ahora posas la mano
haciéndome de techo
encima de la frente, será
enteramente una casita:
el pecho, una pared,
y me escondo en el rincón
que forma con la otra pared,
el brazo."
Y afuera, mujer,
mira la serranía
de cojines: el refugio
en donde se recoge el blanco
amplio invierno de sábanas.
En la cima, mira
el oro tibio, la lámpara,
sol clavado a poniente
que sangra delicado
y no dice que sufre.
Es nuestro paisaje,
mujer. Para llegar a él
yo también he recorrido
caminos inciertos. Mujer,
esconde más la cara
en el rincón de mi pecho.
No me mires, y no me dejes
ver en tus ojos
la figura incierta,
sin piedra ni aplomo.

21 comentarios:

Soledad dijo...

Encontrando significados a medida que se escribe, para bien y para mal? Lo mismo dando en discurso científico que en el «justo lo que iba diciendo»? Experimento? ejemplo? Algo que ver con el post anterior? mmm Sí, sí: desembuche, que lo conozco.

Estoy ofendida con su negativa DUPLICADA a convidarme un lemoncello. Lloraré a moco tendido con fonde de las colorinches esculturas móviles de mi balcón :P

Alfredo dijo...

Me parece que al final se está ganando el lemoncello, Sole. Total, como los judiciales se la pasan de huelga, no tengo mucho por hacer de miércoles a viernes ;-).
Es un experimento, claro. Un ejemplo de lo que a veces pasa cuando nos ponemos a escribir. ¿Hacemos nosotros lo que nos parezca conveniente con las palabras, o dejamos que ellas nos dominen a nosotros? De esa tensión sale, parece, la creación literaria. Prefiero que domine el escenario la intención del usuario que compone el texto, sin perjuicio de lo que entre todos los que lo leen se le devuelva como comprensión de cuanto acaso no ha querido decir. Pero, y ojo a esto, cuando el tipo te contesta, a propósito de tu propia proyección en su texto, "eso es lo que yo quise decir", estamos en presencia de un demagogo, un chanta, un manipulador, y otras cosas peores también, a veces. Se podría hacer con este texto mío, que está hecho de retazos de cosas que debí tirar a la basura ("reciclaje literario": de la papelera de reciclaje del Windows para usted, lector ;-) ).
Y no me dice nada de los poemas ajenos, que son maravillosos (y además, emulando la incompetencia del Gral. Mitre, me traduje a Ferrater del occitano del sur). Ni siquiera esa representante de la América oscura que una vez transcribió "La Pomeña" se ha atrevido a decir ni 'mu'.

lucas dijo...

Interesante texto con brisas LePerianas, palabras-aves y no palabras como perras oscuras como en algún lado leí. El significado, inmensamente mayor que su cuerpo muerto y significante, a veces ambiguo y siempre subjetivo, permite desplegarnos.
Espero no haber entendido nada y tenga a bien explicar lo que quiso decir ;-)
(Se confunde en la invocación a la susodicha, no es ese el ritual adecuado)

PD: Lindas las puesías, inclusive la que no entendí un pomo porque está en otro idioma.

Alfredo dijo...

1º) "¿Los eventos consuetudinarios que acaecen en la rúa?";-). No, Lucas, así no hay nada más que explicar. El texto es muy malo: apenas una ingeniosa combinación de detritus, que nada significa, ni tiene valor artístico alguno, a menos que tácitamente convengamos que tenga un sentido. Para lo cual debemos ponerle algo de racionalidad y mucho de buena voluntad o en su defecto la hipocresía clásica de los chupamedias. Algo así como los cuadritos de nuestro amigo Mr. Warhol. Si me elogia este texto por su valía intrínseca, me pongo a llorar. El Ingeniero Raúl Scalabrini decía de los economistas: "si se lo explican tres veces y no se entiende, es porque le están mintiendo"...
2º) La que está en otro idioma, catalán para más datos, la traduje al castellano precisamente para prevenir los efectos de la incomprensión. Si Ferrater hubiera escrito en castellano, o si el occitano-catalán-valenciano-balear-piamontés etcetera lo hablase más gente, si tuviera más mercado, entonces ni nos ocuparíamos de Borges o Ezra Pound. Se lo aseguro. Don Gabriel es una de las joyas ocultas de la Corona española ;-). Otras: Ausías March, Johanot Martorell, Josep Carner, y siguen las firmas... Aproveche cualquier ocasión que se le presente para aprender a maldecir en catalán. Es un lindo idioma. Muy mágico, igual que el gallegoportugués, decía Borges, (que supo vivir en Mallorca) en un interesante ensayo dirigido contra la lengua castellana. Y decía bien.
3º)La susodicha no es invocada: vendrá cuando el traumatólogo le dé el alta o los clientes dejen de pedirle que les corte cien de mortadela o doscientos de jamón cocido, o les venda un juguito Baggio. El ritual se completará cuando ella advierta la presencia de cierto salteño barbudo.
Salúdole

lucas dijo...

Gracias por la recomendaciones, haré una recorrida por librerias para encontrar las escondidas gemas...lo único que conozco en Catalan es lo cantado por don Joan Manuel. Gracias por incluir a Bernini en la charla, y le aclaro que yo no hice ni medio elogio, tan solo dije que sucitó mi interes su texto, y que siempre es lindo leer versos tan bien cantados por Gardel. Lo anterior es mi explicación chanta, manipuladora, demagogica y cosa mucho pior también ;-)

Del Gallego paso, cuestiones familiares y subjetivas (aunque no lo crea, algo sé); me pierdo de Rosalia. :(

Saludos

Alfredo dijo...

Usted parece un italiano cualquiera. Sepa que los apellidos gaitas nos garantizan un alma inmortal (aunque sea un alma en pena). Mire: se pierde a Celso Emilio Ferreiro, Pondal, Manuel Antonio, y siguen las firmas. Se pierde la poética y fulminante versión original del "Conxuro da Queimada" (eso es echar sapos y culebras, y no las maldiciones de cuando nos pisan el dedo gordo). Se pierde aprender que algunos brasileños cometen los mismos errores de construcción que los coruñeses, cosa que enfurecía a un abuelo mío. Se pierde descubrir algunos antecedentes de las imágenes poéticas de don Pessoa, que escribía en gallego ocn errores de ortografía ;-). Para más detalles, pregunte en el blog "Will O'the Wisp".
Así jamás aprenderá a regatear en el almacén, la panadería o el albergue transitorio. Suerte que de unos quince años a esta parte regentean esos comercios casi siempre ciudadanos coreanos, chinos o paraguayos, cuando no criollazos ahijuna. Queda en pie el problema de los albergues, que la parte acaudalada de la colectividad se resiste a ceder así nomás porque siguen dando guita, aun cuando lo que se hace allí es desarrollar un arte secreto que representa un papel vital en la cultura.

[Autocrítica: en mi anterior respuesta, apartado 1º), donde dije: "...Para lo cual debemos..." debí decir "...Para lo que debemos..." .]

lucas dijo...

Ojalá fuera italiano, siempre me cayeron mucho mejor...de un lado Ucraniano de raiz semita y Gallego de La Coruña (pueblo de Ortigueira para más datos) del otro costado.

Y yo prefiero leer a Pushkin...

Alfredo dijo...

Bueno, Lucas. Lea a Pushkin y salude a los italianos y ucranianos (de cualquier religión que sean) que encuentre, de parte mía: las italianas suelen estar buenas, y las ucranianas también. Alguna vez ocúpese también de conocer gente que le disgusta. Un disgusto eficaz debe ser, ante todo, un disgusto bien informado XD.-
Saludos

lucas dijo...

La mayoria de los gallegos son re pulenta (-raza lirica, está frita. Decía Tesler-Fijman en el Adán Buenosayres al referirse a la dueña de la pensión si no me equivoco); solo detesto a algunos de Ferrol y algunos del mentado Ortigueira, algunos son gallegos con botas como decía mi Ucranio abuelo y de los otros mejor no hablar.

Y hay gallegas que están muy buenas también.

Bueh, terminada jornada laboral me voy a hacer otras cosas, gracias por la charla.
Spasiba

Alfredo dijo...

Coincido con lo de las gallegas. Como usted puede apreciar, en materia de damas soy una persona de gustos amplios. Morigeran mi natural intolerancia. En cuanto a ellos, hay muchos que los hacen quedar peores de lo que realmente son, en especial los que se consiguen a) en los foros de Internet (casi siempre autopostulados como genios y proyectando sus defectos en los argentinos) y b) en los directorios locales de ciertas empresas transnacionales de capital español.
En mi familia sólo detestaban a UNO de O Ferrol, pero eso ya es hablar de política, y no es el caso. La elite gallega, para que sepa, es de Lugo ;-). Igual de las cejas 'modelo toldo' y sin solución de continuidad sobre la nariz uno no se salva. Deben ser un caracter genético 'dominante'...
See you later (tiene suerte que estos días ando demasiado tiempo conectado; lo normal es que usted comente y yo le conteste mucho después).

Soledad dijo...

«"reciclaje literario": de la papelera de reciclaje del Windows para usted, lector »

Lo sabía, lo sabía! Me gané en buena ley el lemoncello. Ahora escríbase algo bueno.
:P

Dr. Tooth dijo...

¿Debemos entender, Alfredo, que este muy buen texto en su opinión es basura?

Hace tiempo me contó que Onetti decía que otro escritor, creo que se trataba de Roberto Arlt, era enigmático para los demás pero mucho más para sí. Lo he dicho entonces,y espero no se ofenda, pero a veces usted parece desorientado, sorprendido de sus destrezas.

como siempre, un cordial saludo

Alfredo dijo...

Marchan dos respuestas apresuradas dos.

Sole (las damas primero): Eso sucederá cuando me inspire. Se ha ganado, efectivamente, un delicioso lemoncello (su consorte no, que chupa como una esponja, además de no comentarme el blog desde hace meses, y me a salir un presupuesto). Call me tonight. ¿Escuchó hablar de Alcohólicos anónimos?

Don Diente: No se me enoje usted, pero yo tengo suficientemente claro que si prescindimos de criterios como la racionalidad y la empatía para ordenar el lenguaje, que es ante todo una herramienta de comunicación, y no un símbolo como quieren los psicobolches y esa gente rara, entonces quedamos apresados en el eterno experimentalismo como niños comiendo un eterno caramelo. Usted sabe: Queneau experimenta, meintras Camus o Borges o Rulfo toman riesgos y hacen la historia de la literatura. Las palabras son para contar historias y expresar sensaciones. Si, en vez de elegir una vía y tomar sus riesgos, nos gastamos el tiempo experimentando, se nos va la vida sin vivirla, sin decir nada. Lo que a usted y a otros los desconcierta es que yo no uso mi dominio del lenguaje para hacer lo que ustedes quisieran: ocurre que los textos son míos ;-). Este de aquí es un apresurado rejunte de frases inconexas. Le hice un servicio de peluquería express y hasta parece tener sentido. Eso es muy fácil. Lo difícil es querer decir algo y decirlo. Nada que ver con el supuesto problema del Sr. Arlt.

Marchen los correspondientes saludos para ambos.

principio de incertidumbre dijo...

Me invocan, me tienen. Es que ser machi, ya no es lo que era. Yo no sé si estos huesos viejos y esta to insufrible, hicieronme que el mensaje llegara tardío. Encima desde internet. Somos de una raza milenaria, no estamos tan modernizados.

Yo me quedo con el poema de Castilla...

Es duro saberse medio muerto en tu propio hogar. Tremendo, me dolió.

principio de incertidumbre dijo...

ese ya no es, aunque parezca cierto:
es un Manuel Castilla que se ha muerto
y en esa casa está resucitando.


Quise decir que me conmovió.


Saluditos saludosos, jo.

Alfredo dijo...

¿No están modernizados? ¿El delivery de los gualichos lo hacen sirviéndose de jinetes emponchados montados en pelo? ¿Llevan los yuyos dentro de la vincha, en bolsita o tienen animalitos auxiliares como por ejemplo 'guanacos mensajeros'? Estoy intrigado, doña. Mire: en el Norte existe la Navajo Petroleum Company, con compus, tractores, camiones y todo eso. Vayan tomando buenos ejemplos ;-).

El poema de Castilla es hermoso. Creo que habla más de la resurrección de la esperanza que del dolor pasado. Es una pena que se lo tenga sólo por el autor de unas hermosas zambas. Sirviéndose de metros varios, arte mayor y menor, el salteño tiene lo suyo. Hay que leerlo.

Salúdola ceremoniosamente Cuídese. Je.

principio de incertidumbre dijo...

Le aviso que vuelvo con palabras mordaces y procaces.

No diga que no le avisé.


Tengo que conocer más de Castilla y de esa empresa que habla.

Me cache.

Alfredo dijo...

Pues sírvase: Manuel Castilla, y un documento histórico (si busca con atención en San Google, patrono del cibernauta ignorante, notará que hay refinerías petroleras de la nación navajo; pídales consejo y reclame por sus derechos en la Patagonia: yo la ayudo a patotearlo a Tristán ;-)).

Poesías de Castilla no se consiguen por lo general en la red, salvo las letras de las canciones que escribió con el Sr. Fiscal General Administrativo de la Provincia de Salta Dr. Gustavo "Cuchi" Leguizamón (éste descendiente del Leguizamón de la Asamblea Constituyente de 1853; Castilla era hijo de un ferroviario español que era jefe de la Estación Cerillos, nada que ver). Le recomiendo también a Juan Carlos Dávalos, poeta y cuentista (no confundir con su hijo Jaime).

Salúdola con amistosa hostilidad.

principio de incertidumbre dijo...

Mal me temo que con mis pocas ganas mañaneras, pueda ir a reclamarle algo a las puertas (rosadas), del ínclito Tristán. La revolución quedará para otro día... :(

Lindísimo el link sobre Castilla. Esa barbita lo hacía muy Cortázar (¿quién se habrá copiado de quien?). Voy a ver si por las librerías bahienses se consiguen libros de él, pero no creo...
*¿Tengo que decirle que leerlo a usted me hace dar cuenta cuántos libros no tengo?*



P.D. no confundí con su hijo Jaime. Que curiosamente se murió en el año que nací.

Saluditos cordiales.

;-)

... nada para decir dijo...

A veces cuando habla el silencio, cuando la cabeza no piensa, ni el corazon siente, cuando este se vuelve un lugar mudo... Sabremos leer las cosas que no escribiste entre post y post?

Que cuentan los silencios...(?)


shhh

están comenzando a hablar

Alfredo dijo...

Ese, Gaia, es un curso avanzado, un master o un doctorado. Sólo dos personas en este mundo han llegado a entender qué cuentan mis silencios.
Lo que distingue a unas personas de otras es eso: lo que cuentan sus silencios.