martes, marzo 22, 2005

Palimpsestos y ucronías

Con las Pascuas llega el otoño: ya las noches son frescas y algo más largas. Espero lo que sigue les alcance para todo el resto de la semana, que no voy a tener tiempo para actualizar el blog.
Saludos.

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Seguro que más de uno ha gritado "eureka" - o sus equivalentes en otras lenguas diferentes del griego de Arquímedes - al estudiar sus propios recuerdos tal como lo haría con antiguos y venerables pergaminos puestos a contraluz.

"Palimpsesto" es voz que viene de una expresión griega que indica el acto de borrar nuevamente, y se refiere a un manuscrito antiguo que conserva perceptible la huella de escritura borrada deliberadamente. Los pergaminos se borraban algunas veces mediante un lavado para disolver la tinta, pero más frecuentemente lo eran por medio de un "raspado" del texto: lo usual era rascar la tinta y alisar la superficie sin batir nuevamente el pergamino o papiro, que ya estaba demasiado duro y era lo suficientemente costoso como para arriesgarse a arruinarlo. De la misma manera, así como es costoso el futuro, el conocimiento de circunstancias análogas del pasado y sus borradores puede servir para ejercer la imaginación creadora y ponerse objetivos aproximados de largo plazo.

La huella profunda que dejaban los "estilos" con que se grababan las letras (solían marcarlas primero, y luego pintarlas, como hacen los pintores de letreros cuando preparan carteles, toldos o vidrieras para un comercio), facilita muchas veces la labor de recuperar el texto que está debajo del último que se puso en el palimpsesto. Dicen los que saben que conocemos la mayor parte de la obra de Cicerón, Gayo y Plauto, y algunos textos mayas o del antiguo Egipto, por ejemplo, gracias a este procedimiento de rebuscar bajo el texto de los antiguos pergaminos a ver qué pasa. ¡Un antiguo caso de "reciclaje"!.

Lo cierto es que la memoria, el ejercicio crítico del recuerdo y la vuelta a la vida de nuestro propio ser individual o colectivo de otro tiempo, hasta el plantearse "¿qué hubiera sucedido si...?", es una necesidad imperiosa en estos tiempos en que, puesto que el crecimiento implica algún que otro episodio desagradable y aun doloroso, y asimismo conlleva el de por sí exigente ejercicio del pensamiento y la discriminación entre lo bueno y lo malo, lo oportuno y lo inoportuno, lo conveniente y lo inapropiado, se nos plantea hipócritamente desde las esferas del poder cultural el ofrecimiento de relevarnos de tan molestas y poco hedonistas tareas, a cambio de lo cual nos ofrecen decidir "ellos" por "nosotros". Cualquier parecido con "1984" o "Brave New World" será pura coincidencia...

Las leyendas y mitos me agradan como fenómeno estético. Pero de ahí a que el placer que causa su repetición conduzca a que para no buscar explicaciones sencillas a fenómenos humanos de todos los tiempos nos propongamos ver mitos en el nacimiento de cualquier cultura, o que para evitarnos la molestia de ejercer el hábito de la dirección de nuestros actos nos consideremos exentos de razonar críticamente, hay una cierta distancia.

La Historia, como otras disciplinas, es tanto una ciencia como una técnica de control social, una herramienta política. Y una fuente de inspiración literaria, claro que sí.

"Ucronía" es el término que usan los historiadores - palabreja creada por Charles Renouvier (1815-1903) en su obra "La filosofía analítica de la Historia" - para designar a lo que no se ha dado en ningún tiempo y, sin embargo, pudo perfectamente haber sucedido en las mismas circunstancias, "si no fuera porque..." Algo así como una "utopía", pero referida además de a la voluntad humana, al tiempo ("cronos") en vez de al lugar ("topos"), que fue lo que hicieron autores como More, Campanella y otros.

Esta noción de 'ucronía' apunta a un empleo ilustrativo y práctico de los resultados de la ciencia histórica, llegado el caso de presentarse un escenario presente que constituye una situación análoga a la que se ha estudiado con cierto rigor. En su intención original, pareciera que fue algo así como un medio de aleccionar a los conocedores de la historia para que, puestos ante la necesidad de tomar decisiones, evitasen que por su propia negligencia se produjeran "ciclos" políticos. Y también para que comprendieran, 'reproduciéndolos' intelectual y emotivamente, los conflictos que tuvieron que afrontar los protagonistas de los reales hechos históricos.

Creo que es de este Renouvier aquella idea de que "los pueblos que no recuerdan los detalles de su Historia, están condenados a repetirla". Él opinaba que era mucho más eficaz plantar cara a las consecuencias de la Historia analizando los caminos alternativos que se habían tenido -y no se habían aprovechado en la realidad histórica- en el tiempo irremediablemente ido, a fin de componer una hipótesis de trabajo aplicable a sus consecuencias, o sea al entorno del operador político, jurídico, económico o de cualquier técnica o ciencia o disciplina cuya historia se hubiese estudiado y que de cara al futuro planteara un interrogante susceptible de responderse a partir de alguna analogía con el pasado.

En algunas obras sobre Historia científica puede encontrarse justamente eso. Primero el autor expone a partir de sus fuentes la explicación rigurosamente histórica de lo que efectivamente parece haber ocurrido. Y luego aventura (nunca mejor usada la palabra) un análisis puramente intuitivo acerca de si habría podido sacarse un mejor provecho de las circunstancias, para obtener una enseñanza y una probable solución más apropiada para situaciones análogas. Esto último no es en rigor ya Historia científica, sino mera especulación por cuenta y riesgo de quien la hace, pero tiene su valor a los fines ya expuestos: lo que interesa al historiador que eventualmente se interna en estos caminos de fantasía ucrónica es no caer en la ingenuidad histórica, ni en la injusticia al evaluar las conductas de quienes obraron en determinadas circunstancias pasadas.

Renouvier escribió en 1875 "Ucronía: la utopía en la historia. Bosquejo histórico apócrifo del desenvolvimiento de la civilización europea". En él se trata de lo que sucedería (acaso) si el emperador Constantino no hubiera admitido la Iglesia Católica. Además de haber quienes efectúan ejercicios intelectuales de política sobre esta base para imaginar qué pudo haberse hecho o qué pudo haber pasado de tomarse otras decisiones, qué escenarios hubieran quedado como marco de nuestra vida o la de nuestros antepasados, la ucronía ha atraído a escritores de ficción. Por eso hay que insistir en que NO es Historia, por más que se sirva de la Historia como punto de partida.

Han sido principalmente novelas de política-ficción los intentos más representativos escritos a partir del género ucrónico: por ejemplo, "El Sueño de Hierro", de Norman Spinrad, que nos presenta un Hitler emigrante tras perder la guerra del 14, que consigue laburo en los Estados Unidos como ilustrador de libros de ciencia ficción. Por otro ejemplo, "El desfile de la Victoria" de Díaz-Plaja, que se imagina un Franco derrotado por los republicanos, y sin embargo a los españoles de todos modos no les acaba yendo demasiado bien. Y, acaso, la más famosa sea "El Hombre en el Castillo" de Philip K. Dick, discutidísimo autor que imagina unos Estados Unidos derrotados y divididos entre nazis y japoneses. El centro del análisis de Dick, que no será estéticamente un gran escritor, sobre todo si lo leemos en inglés, pero está dotado de una fantasía histórica clara y precisa, no son las consecuencias de un mundo dominado por nazifascistas, sino la vida diaria de unos estadounidenses minimizados psicológicamente ante una clase dominante de origen japonés que se va devorando, sin comprenderla, toda la potente cultura norteamericana que se ha vuelto mero folklore. Otra obra de Dick, "Do the Androids Dream of Electric Sheeps?" fue la base del guión de "Blade Runner".

Ejemplo de un trabajo de imaginación de este tipo, aunque la página de Internet en que está el enlace ideológicamente no me agrade nada (no reniego de la utilidad, la verdad o la belleza así eventualmente vengan del enemigo: recibí una esmerada educación, a Dios gracias), es esta original fantasía ucrónica sobre la guerra de la Independencia sudamericana.

Sin pretenderse una ucronía, un cuento que plantea sin embargo exactamente el problema de "lo que pudo suceder y sin embargo no ha sucedido, a menos que..." es "El ruido de un trueno", de Ray Bradbury, de su libro "Las doradas manzanas del Sol". El detalle que varía la historia de unos viajeros en el tiempo resulta ser, en la trama de este hermoso relato, algo que en apariencia es insignificante.

Para finalizar (y ya lo pregunté una vez en un foro), digo yo: esas paredes descascaradas del Gran Buenos Aires, en las que uno puede adivinar pintadas políticas -o insultos contra los vecinos- de hace treinta años bajo otras de las últimas elecciones en la Sociedad de Fomento del barrio, ¿serán técnicamente casos de palimpsesto? ;-)

8 comentarios:

Soledad dijo...

Tantos enlaces pusiste que habrá que usar nomás toda la semana para poder verlos a conciencia y contestarte, como dijeron por ahí abajo. Pero interesante, eso sí

felices pascuas
:P

Alfredo dijo...

Felices pascuas, Sole.

Apunte fuera de programa, pero prometido ayer al respetable público: el libro de don Ezra se lo llevaron en la tarde del mismo día que lo encontré como era más que probable. P M (reitero que esta locución también quiere decir "Pedro Martínez", del mismo modo que "HP" indica asimismo "caballos de fuerza" ;-)). ¡Qué hemos de hacerle!

Segundo apunte fuera de programa, con el mismo motivo: esta mañana copié con un solo click de mi poderoso mouse, bah, el de la compu del locutorio donde estaba circunstancialmente, del blog de principiodeincertidumbre, la dama que ahora - Dios sea loado - puede poner cursivas en sus comentarios, un hermoso poema de Robert Frost que tenía ya olvidado, "A minor bird", y se lo mandé a alguien que quiero mucho y tiene hormigas en el trasero, como los pajaritos. Frost, recuerdo, en otro lugar dijo algo así como que 'la mejor manera de escapar es persistir'. Persistiremos. Y venceremos. Ja.

Saludos

El curioso lector dijo...

La ucronía literaria (por deformación profesional, me opongo a la historiográfica; al contrario que el señor que escribe en el enlace de rebelion.org) es, sobre todo, creación de un universo paralelo, como bien mostraba el maestro Dick en El hombre en el castillo: el Eje no ganó la guerra en nuestro universo, sino en un universo paralelo; si hay universos peores que este, puede haberlos mejores. Pero la novela de Dick requeriría una reflexión más larga. Por cierto, que Greg Bear, muy alejado de Dick en todo, tomó buena nota de la ucronía como creación de un universo paralelo para la saga de Eón... me viene a la cabeza El Eternauta, hablando de estas cosas, tebeo que supongo que usted conocerá (y que, por cierto, en Italia, es mucho más conocido que en el Reino de España).
Por cierto, Juan Manuel Santiago escribió un pastiche de la novela de Dick, un cuento titulado "Confesiones de un papanatas de mierda" (una alusión directa a un comentario de cierto editor del Reino de España sobre la obra de Dick): Trotski se impone a Stalin tras la muerte de Lenin, y la Historia cambia, empezando por la Guerra Civil española...

A ver si le cuento alguna cosa más sobre el tema.

Alfredo dijo...

Conozco "El eternauta" en sus dos versiones: la excelente original, que era puramente literaria, y la que hizo el guionista después para apoyar su militancia ideológica. El resultado es... ¡que acaba siendo más 'revolucionaria' la primera versión literaria! Inclusive, a uno le queda gratamente ese primer y humanitario Juan Salvo en la memoria emotiva tal como le queda Montag.
En realidad, toda ucronía historiográfica es un fenómeno literario, por eso no es Historia científica. Lo del señor de rebelion.org lo puse como curiosidad, creo que es una fantasía de menor cuantía: hay quienes las han urdido mejores. Me estaba acordando ahora de una muy divertida de Manuel Vázquez Montalbán, un sujeto extraño por cierto, con el famoso Jordi Pujol devenido dirigente de un estado "panespañol" comunista, y que creo anda colgada en algún sitio de la red. En su momento me hizo reír un buen rato: revisionaba irónicamente las actitudes de los políticos y sus discursos que, a veces, parecen intercambiables...
Saludos, y cuente, cuente.

principio de incertidumbre dijo...

Como no sé si mi contestación anterior llegó, va de nuevo.
Haga más cortito su redacción del nuevo Génesis. Una lo quiere leer, lo juro. Pero me da fiaca.
¡Bendito sea Alá y usté! Ahora sé poner cursiva, negrita y ¿a?
Saludos.

P.D.antes le contaba que anoche vi 13 Guerreros.
Eso.

Alfredo dijo...

"Trece guerreros"... ¿No es esa con Antonio Banderas haciendo de árabe en medio de unos ingleses o vikingos? A lo mejor es buena. Cuente, cuente, miss HTML: en su momento pasé de ver la peli porque temía encontrarme con otra de esas parecidas a los jueguitos tipo Wolfenstein o Warcrafts, que a mí no me gustan porque en un lugar donde trabajé en los noventa y estaban en las compus, descubrimos que los que se enganchaban entraban a mostrar ciertos preocupantes rasgos ... se ponían agresivos como Conan el bárbaro;-)

En cuanto a la redacción, bueno, por eso de la extensión y mi falta de tiempo los publico espaciados. Uno o dos por semana es suficiente. El último creo que no le va a gustar a nadie, pero uno nunca sabe. Lo mismo pensaba de otros textos que acabaron teniendo media docena de comentarios por aquí y algún otro via mail. A mí me sorprende que me lean, y más todavía que se tomen la molestia de comentarme, cosa que siempre agradezco.

Saluditos de tarde lluviosa

principio de incertidumbre dijo...

Diré que no es mala, pero no sé cuan certera sea mi afirmación. Ya la había visto una vez, pero mi memoria es mala; mi mamdre siempre se ríe de que mire tantas veces las mismas películas, ella dice que alcanza con una sola vez, pero si algo me gusta lo veo una y otra vez. Continúo; la agarré empezada, por lo que me perdí el principio y el "problema" que da inicio a todo. Es una película entretenida. Tiene momentos de tensión. Creo que más importante que él es Bilbai (si se escribe así) o al menos a mí me cayó mejor que Don Antonio, que para ser Árabe es medio gracioso. No es que los árabes no puedan serlo, sino que de la mayoría, yo tengo un concepto más místico. Hay una escena (que esta vez no vi, pero la recuerdo), en donde él se declara poeta y que escribe en la tierra, linda. El final es bueno; el escribe sus crónicas y le agradece a Alá porque pudo ver gentes de otras religiones, muchos paganos, pero que todo eso lo enalteció y engrandece su fe. Una buena reflexión en tiempos donde priman la incompresión y la intolerancia hacia otras opciones religiosas.
Siguiendo con el tema de su post:
Yo creo que somos de distintas edades,;-), porque no sé cuáles son esos juegos a los que se refiere, lo mío no pasa del family game. Pero si conozco a Conan el Bárbaro.
No se sorprenda de que lo lean, su blog es bueno. A mí me gusta mucho, aunque leerlo implique muuucho tiempo. Comparto su extrañeza, a mí hasta me han contactado y todo, aunque hay uno que no me habla más, se habrá dado cuenta de cruel realidad...
Snif.
Saluditos.

P.D. interesante los dichos de el curioso lector.

Alfredo dijo...

"Una buena reflexión en tiempos donde priman la incomprensión y la intolerancia hacia otras opciones religiosas". Me gustó. Sus palabras resultarían dignas de quien fuera destinataria del poema de Mr. Frost. Como el curioso lector (en efecto, el hombre siempre tiene algo interesante para decir, y cuando no lo tiene se calla, arte que otros más charlatanes que él no hemos aprendido todavía ;-)) y alguien más podrían explicarte, si dijeras esto que acabo de transcribir en ciertos foros europeos actuales te saltarían al cuello unos doscientos partidarios de Mr. Huntington (politólogo, o lo que sea, norteamericano) y su "choque de civilizaciones". Of course, partidarios lectores de solapas, o sea señores que hablan por boca de ganso. Alguien me dijo una vez - supuestamente en broma - que solemos irnos encontrando en la vida con que nos vamos relacionando siempre con las mismas tendencias generales usando como pretexto la amistad o el compañerismo de diferentes personas para afirmarnos en ellas.
No le cuente a nadie. pero yo soy tan pero tan antiguo que mi ícono cultural lúdico es el "Estanciero" ;-)
Saluditos...